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viernes, 13 de octubre de 2017

"Va, Pensiero..." - por Hermógenes Pérez de Arce

"Va, Pensiero..."

          Hay un Gran Sobornador, millones de sobornables y muchos sobornados, a los más visibles de los cuales tengo perfectamente ubicados. Pero, aquí como en todas partes, hay algo que no se puede sobornar: el pensamiento. Por eso los judíos cautivos de Nabucodonosor en Babilonia, hace 2.600 años, sabían que, si bien no podían escapar a la libertad, sus pensamientos sí eran libres y los enviaban fuera de su prisión a volar hacia su tierra añorada, dando lugar al aria de ópera que yo juzgo la más bella de todas, el “Va, Pensiero…” (“Vuela, Pensamiento…”) de Nabucco, de Giuseppe Verdi.

          Acá un reciente pensamiento no sobornado vuela libre sobre la realidad política chilena y ha remecido al “establishment”, hasta ahora convencido de que es preciso “comerse el sapo” (léase Piñera) para librarse del socialismo revolucionario (léase Bachelet 2.0 y sus aspirantes a sucesores).

          Pues ha aparecido un candidato, José Antonio Kast, que expone los siguientes axiomas:

          1) Es mejor, más fácil y más seguro derrotar a la revolución socialista en la primera vuelta presidencial que en la segunda, porque en aquélla va dividida en seis candidaturas y en ésta se presentará unida.

          2) Del centro hacia la derecha hay dos candidaturas; del centro hacia la izquierda hay seis. Si las votaciones se distribuyeran igualitariamente, sin discusión pasarían a segunda vuelta las candidaturas de centroderecha y se evitaría todo peligro de triunfo de la revolución socialista en la segunda vuelta.

          3) Como, según todas las encuestas, Piñera tiene la más alta votación, si parte de quienes van a votar por él lo hicieran por José Antonio Kast, es muy probable que ambos obtuvieran más sufragios que cualquiera de los candidatos del centro hacia la izquierda.

          Por eso yo he escrito en el insobornable semanario “Estrategia”, donde mantengo una columna semanal, lo siguiente:

“¿Quién Aconseja a Luksic?

          “El otro día “La Segunda” publicó las donaciones a las campañas y me dejó en vergüenza. Andrónico Luksic aparecía dando $29 millones a Piñera. El presidente de la Bolsa, que dice que si no sale Piñera habrá un “colapso bursátil”, apareció dándole $13 millones. Y yo aparecí donando apenas cien mil pesos a mi candidato, Kast. ¡Qué vergüenza!

          “Pero la plata mejor invertida es la mía, porque ayudando a Kast en vez de a Piñera hay más posibilidades de evitar otro gobierno de izquierda que castigue a la economía. En efecto, si pasan a segunda vuelta Piñera y Guillier, se van a unir tras este último los otros cinco candidatos hostiles a las empresas y así tendrá buenas posibilidades de ganar en dicha segunda vuelta. En cambio, en la primera ellos van divididos entre seis candidaturas y bastaría que Kast sacara veinte por ciento o poco más para que él y Piñera pasaran a segunda vuelta, erradicando el mismo 19 de noviembre el peligro de otro gobierno hostil a la inversión, al crecimiento… y a la Bolsa.

          “Nadie duda de que Piñera pasará a segunda vuelta. Luego, el esfuerzo debe hacerse para que también pase Kast, el único candidato de derecha. No hay plata mejor invertida que la dedicada a ayudarlo a él en la campaña. Es la única manera de erradicar el peligro izquierdista en la primera vuelta, sin esperar a que la izquierda se una en la segunda.

          “¿Quién aconseja a Luksic dar $29 millones a Piñera, a quien le sobra la plata (pero es cierto que es avaro y prefiere que otros se la den), y también le sobran votos, en vez de a Kast? ¿El mismo que le aconsejó comprar el banco en España? Y el presidente de la Bolsa ¿no se ha dado cuenta de que la manera mejor y más rápida de evitar un colapso bursátil es que Kast y Piñera pasen a segunda vuelta? ¿Por qué entonces no redireccionó sus $13 millones al primero, puesto que el segundo tiene asegurado su paso y, además, tiene plata de sobra?

          “Algo anda mal en la planificación estratégica del gran capital. Y yo, por mi parte, voy a mejorar mis aportes a Kast para no quedar en vergüenza otra vez.”

          Este pensamiento libre, imposible de sobornar, ha puesto al “establishment” a hacer algo que casi nunca hace, salvo cuando estudia cómo ganar más dinero: pensar por su cuenta. Y como el Gran Sobornador no ha podido todavía comprar el pensamiento, éste se propaga. Él quisiera, como siempre, “quedarse con todas las bolitas”, pero cada vez más gente se da cuenta de que, para erradicar a la revolución socialista y su retroexcavadora cuanto antes, lo mejor es apoyar a Kast en primera vuelta, privando a Piñera de algunas bolitas y llevándolo a competir con Kast y no con el candidato de la revolución socialista en la segunda vuelta, cuando la izquierda va a estar reagrupada tras una sola bandera roja y va a tener buenas posibilidades de ganar.

          “Va, Pensiero”. Vuela, pensamiento no sobornado. En más de un mes de esforzada meditación, de aquí al 19 de noviembre, hasta una mayoría de chilenos podría llegar a entender.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/10/va-pensiero.html

domingo, 23 de julio de 2017

FUSIBLES POLÍTICOS ¿POR QUÉ SE QUEMAN? por Alberto Mansueti


En América latina ya no hay golpes militares. Nos pasamos de elección en elección, elegimos nuevos presidentes, y nuevas Legislaturas; pero no hay reformas de fondo: básicamente todo sigue igual, y nada cambia. ¿Por qué?

Los militares están en sus cuarteles, muertos de miedo: una de las principales estrategias de la izquierda dura, la del Foro de Sao Paulo, fue meter entre rejas a los viejos generales anticomunistas y “golpistas” del siglo pasado, tras exhibirlos en espectaculares juicios públicos, con mucho circo mediático. Fue un mensaje para los oficiales de este siglo; y surtió efecto. Ya no hay golpes ni dictaduras militares; aquellos “gobiernos de facto” pasaron a la historia del siglo XX.

Sin embargo, la realidad social y política, como la realidad natural, no puede suprimirse. En América latina muchos Presidentes están destinados a ser como el “fusible” de un sistema eléctrico. Fusible es un componente hecho de un material conductor, con bajo punto de fusión, colocado para “saltar” si la tensión se hace excesiva, interrumpiendo así el flujo. ¿Para qué? Para proteger todo el sistema.

Así pasó en enero de 2000 en Ecuador, con el presidente Jamil Mahuad; y en noviembre de ese año, en el Perú, con el Alberto Fujimori. Al menos el primero alcanzó a decretar la dolarización, tras 15 meses en su cargo, y el segundo a hacer reformas “de primera generación”, tras 10 años en el suyo, antes de “saltar” como fusibles. Pero al año siguiente en Argentina, se “quemó” el fusible De la Rúa, por no haber hecho absolutamente nada.

El sistema que protegen la derecha mala y las izquierdas no es eléctrico, es político: el social-mercantilismo, con su “apartheid” entre los de arriba, disfrutando las mieles del capitalismo de amigotes en el sector privado, y los de abajo, padeciendo las amarguras del socialismo en el “público”: escuelas que no enseñan, hospitales que no curan ni atienden, jubilaciones miserables. Y empresas “micro”, las PYMES, una especie de salvavidas para apenas sobrevivir. Le llaman estado “de Bienestar”, y lo es, pero ya vemos a quiénes toca el bienestar, y a quiénes el malestar.

Es inevitable: si la tensión sube de repente, el fusible se quema, sea de la derecha mala, como en los tres casos antedichos, o de izquierda. Sucedió en 2003 con “Goni” Sánchez en Bolivia, de derechas, y en 2004 con “Titide” Aristide en Haití, de izquierdas, y también con casi todos los otros presidentes que fueron depuestos o presionados a renunciar, indefinidos como Lucio Gutiérrez en Ecuador (2005), o de izquierda como Manuel Zelaya en Honduras (2009), y Fernando Lugo en Paraguay (2012).

Esto no es nuevo. En la Biblia leemos muchos casos de gobernantes fusibles, en los libros “históricos”, que en realidad son libros políticos. Cuentan primero la historia de los “Jueces” de Israel, que fueron 10 entre Josué y Samuel, después de Moisés. Y después la historia de los “Reyes”, 43 en total, tras Saúl, David y Salomón, y luego 20 en cada uno de los dos reinos, Israel y Judá.

Los libros son ocho: Josué, Jueces, 2 de Samuel, 2 de Reyes y 2 de Crónicas. Según el Apóstol Pablo, en 2 Timoteo 3:16, son para “instruir en justicia”, o sea para aprender Ciencia Política y Gobierno, en especial sobre la inestabilidad y la estabilidad de regímenes y sistemas; pero los cristianos de ahora no lo saben, y por eso no entienden sus Biblias. Hay muchos buenos estudios; por ejemplo “El mundo de los Jueces”, por John McKenzie, y “En tiempos de los reyes de Israel y Judá”, por Damien Noel.

Los hechos políticos son recurrentes porque la naturaleza humana es siempre la misma, y sus malas inclinaciones y apetencias, entre ellas la concupiscencia de poder, los caudillismos, las “revoluciones” y las intrigas y conjuras de palacio, los golpes y contragolpes, los cambios reales y cambios cosméticos. ¿No me cree? Lea las historias de los Jueces y Reyes, y compare con la Antigüedad clásica, tal como se lee en autores griegos como Tucídides y Jenofonte, o romanos como Tito Livio. ¡Buen provecho!

Pero volvamos a nuestra América “ladina” como le dice un amigo. En 2002, en Venezuela, los militares atrasados de noticias dieron un “golpe” estilo siglo XX; pero el tiempo no perdona, y Chávez “resucitó” políticamente al tercer día. Le cuento que el título para este artículo era “¿Por qué no hay reformas en América latina?”; pero el de los fusibles es más atrayente.

Los presidentes no son los únicos fusibles políticos. Ahora en el Perú se han “quemado” varios funcionarios, y a Kuczynski la izquierda lo tiene “en jaque”, usando a Keiko y a los fujimoristas como peones y otras piezas en su juego, para ser movidas, y eventualmente cambiadas, según sus objetivos estratégicos. La del fusible no es la única metáfora provechosa para entender los eventos políticos del pasado remoto, o de la palpitante actualidad; el ajedrez sirve de mucho también.

Claudio Zolla, Dante Ramos y el equipo del Partido Liberal “Perú Nuevo”, apoyados por el Centro de Liberalismo Clásico, hacemos cuidadoso seguimiento. Se le ha recordado a Kuczynski que hace 15 años escribió un libro demandando reformas; ahora es presidente, ¿por qué no hay reformas? Nuestro diagnóstico es muy claro, y aplicable a otros países de la región, como Argentina:

1.- El sistema está agotado, y la tensión es insoportable. A cada crisis sigue otra crisis. El país va de crisis en crisis; los gobernantes tratan de “administrar” las crisis, que son insolubles, pero distraen la atención, tanto de los Gobiernos como de la opinión pública. Nadie se enfoca en los problemas reales, menos en las soluciones verdaderas, las reformas de fondo, de segunda y tercera generación.

2.- Infinidad de compromisos y ataduras “comerciales” con la derecha mala paralizan a gobernantes y funcionarios. A ello se suman los compromisos y ataduras ideológicas con el marxismo cultural.

3.- Sólo hay dos salidas del actual modelo “mixto” de mercantilismo y socialismo; una bien conocida por la opinión, la salida por la izquierda, tipo Venezuela: socialismo para todos. La otra no es conocida aún por la gente, tipo regiones del sur de la China: capitalismo para todos. Pero esta no le conviene al sistema: la libre competencia es una amenaza para los mercantilistas, y el liberalismo clásico es una amenaza para los socialistas, tanto marxistas clásicos como culturales. ¡Por eso saltan los fusibles, protegiendo al sistema!

4.- Y el presidente no tiene casi presencia en el Congreso; la primera mayoría es el fujimorismo, y Keiko no quiere reformas. Su hermano Kenji tal vez quiere, junto con derogar las leyes malas, pero no tiene peso ni espacio suficiente. La izquierda es la segunda fuerza parlamentaria; y a diferencia del fujimorismo, tiene inteligencia, y un plan maestro a mediano plazo, que va ejecutando paso a paso.

Pero el espacio se me terminó a mí ... así que hasta la próxima, ¡y síganme los buenos!

www.albertomansueti.com