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domingo, 5 de enero de 2020

Crítica a la Social Democracia - por Tomás Bradanovic

Mi impresión es que se está terminando un ciclo en todo el mundo, el consenso social demócrata que se estableció a partir de la Segunda Guerra Mundial y se fortaleció en la post guerra, se ha venido derrumbando lentamente desde el año 2000 más o menos.

Yo me crié leyendo su propaganda en las Selecciones del Readers, la revista Life, Mecánica Popular y otras de origen Americano, que de manera inconsciente nos iban infiltrando la idea del "Sueño Americano", una sociedad más segura, justa y confortable para todos donde cada uno de nosotros tendría sus necesidades básicas aseguradas desde la cuna hasta la tumba. 

La antigua propaganda del Lincoln Continental es del año 1955, tengo varias revistas Life de esos años y me encanta su propaganda, algún día me dedicaré a escanear y comentar esos maravillosos anuncios donde nos vendían el Sueño Americano, que ciertamente era social demócrata y se enfrentaba a la tiranía  comunista, que también era social pero no demócrata, el socialismo puro murió antes pero ahora lo está siguiendo la social democracia, creo que vivimos tiempos maravillosos.

Crítica a la Social Democracia
(28 septiembre 2011)
En varias entradas anteriores he colocado resúmenes de lo que he leído sobre justicia redistributiva y libertad. Claro que todo eso es en el plano teórico, los problemas reales se deciden en otro plano que es la política, bien diferente de la teoría, pero siempre está basada en una de las dos teorías principales: liberalismo o igualitarismo. En esta entrada opinaré de política y como veo yo los problemas de la aplicación práctica del igualitarismo que es la social democracia. La lectura popular de los social demócratas sobre los problemas del mundo es más o menos así:

"Vivimos en un mundo altamente competitivo y excluyente que acentúa las desigualdades. Mientras los ricos se hacen cada vez más ricos los pobres bajan y bajan hasta llegar a los peores niveles de degradación. Al idolatrar la meritocracia, los que van quedando atrás no tienen manera de mejorar su vida y -al contrario- van creando una pobreza acumulativa y hereditaria.

Los hijos de los pobres van a colegios de pobres que no solo son de menor calidad sino que no cuentan con las redes sociales indispensables para tener éxito profesional y económico. El hijo de un pobre no puede soñar en mejorar su situación porque aunque se eduque, no tendrá las mismas oportunidades que el que fue a un buen colegio y que, aunque sea menos capaz, tiene amigos mejor ubicados que le ayudarán a colocarse. La sociedad competitiva produce segregación, inequidad, aumento de la miseria y un enriquecimiento obsceno de los más ricos".

La solución estándar de los social demócratas consiste en poner handicaps para emparejar hacia abajo: Si alguien gana plata hay que quitarle, mientras más gane más le quitamos (en eso consiste un sistema progresivo) para -al menos en teoría- darle a los que ganan menos. La social democracia rechaza la competencia y por eso mismo rechaza el mercado, aunque lo tiene que aceptar de mala gana, porque competir significa diferenciarse. Toda diferenciación es mala para ellos, una diferenciación grande pasa a ser obscena según el lenguaje colectivista.

A eso le llaman "emparejar la cancha" o "igualdad de oportunidades". Como la cancha no es pareja y los que tienen más están en mejores condiciones que los que tienen menos hay que quitarle a los primeros y regalarle a los segundos. Los alumnos más pobres deben tener pruebas más fáciles, las mujeres y minorías deben tener cupos especiales independiente de su rendimiento, se les deben asegurar sus necesidades básicas a todo evento, etc.

Los que tienen éxito en cambio deben ser castigados y obligados a entregar una porción mayor de lo que han ganado por dos razones: primero porque están socialmente obligados a ser solidarios y segundo porque se presume que si han ganado más que el resto lo hicieron por medio de explotación, o sea es ganancia mal habida.

El pobre en cambio, es digno de toda lástima y ayuda porque es explotado y víctima de una situación injusta, por eso el estado debe dedicar los recursos que le quita a los ricos (handicap) a ayudar a los pobres regalandoles salud, vivienda, educación y dinero en efectivo, entre otras cosas.

Esta manera de pensar contiene muchos errores y consecuencias sociales que llegan a ser desastrosas y perjudican a los mismos pobres. Los errores más básicos son:

Pensar que puede existir la competencia estableciendo handicaps: si castigamos al que tiene éxito y premiamos al que fracasa, se destruye el incentivo por competir. La mayoría prefiere vivir al borde del fracaso porque recibe ayudas sin necesidad de hacer esfuerzo ni tomar riesgos. Solo los tontos emprenden, o los muy pocos que tienen algún arreglo especial con el estado para no ser tocados. Mientras existan los handicap y el progresivismo, la mayoría rehusará competir y todos querrán vivir de la ayuda del estado, es lo racional.

Creer que la plata que recauda el estado es eficientemente transferida a los más pobres.
Como las decisiones sobre la repartición de los recursos que se redistribuyen es tomada por empleados públicos, hay tres factores que contribuyen a que esta plata se pierda y no llegue a los más pobres. El primero -y más evidente- es la corrupción, el empleado público se puede robar la plata para si, para su familia o amigos; luego es el criterio político con que se reparte, donde el objetivo no son los más necesitados sino los que pueden conseguir más votos y finalmente está la ineficiencia, porque el funcionario público nunca tiene suficiente información para repartir de manera eficiente.

Hay muchos otros errores pero los anteriores son los principales que muestran por que los socialismos reales terminaron en sociedades opresoras, económicamente quebradas y por que las social democracias de bienestar también terminaron quebrando, pese a que les duró un poco más la fiesta.

La competencia y el capitalismo salvaje no son "justos" en el caso a caso, porque ningún sistema puede serlo, la social democracia solo da una apariencia de justicia, una especie de lotería justiciera donde los ganadores son muy pocos y el sistema completo tiende naturalmente a la ruina después de cierto plazo. Sin embargo la competencia es el único sistema justo pues está -al menos en parte- basado en el mérito y en los resultados. Si desvinculamos los resultados de las recompensas solo podemos llegar a un sistema injusto y ruinoso.

En fin, hay muchas más críticas a la social democracia pero por mientras me quedo en estas que creo que son las más básicas.

Nota del Editor: Añadimos también como complemento al artículo, un famoso video de Milton Friedman, titulado "4 formas de gastar el dinero".



Fuente: https://bradanovic.blogspot.com/2020/01/critica-la-social-democracia.html

domingo, 10 de diciembre de 2017

GENOCIDIO INTENCIONAL VENEZOLANO - por Roberto Carlo Olivares

Lo que sucede en Venezuela es mucho mas grave de lo que nos imaginamos, para los que no entienden lo que realmente esta pasando en Venezuela, a continuacion un articulo que lo explica con mucha claridad y bien escrito, donde  incluye su opinión de la "oposición" y la MUD. Lean y mediten.

Se define como GENOCIDIO cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente a un grupo nacional étnico, racial, "político" o religioso:

Matanza de miembros del grupo.

Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo

Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.

Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.

Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

En un primer momento, la definición también incluía a los grupos "políticos", pero fue por la intensa presión de la Unión Soviética que se eliminó esa categoría.

En Venezuela el GENOCIDIO empezó siendo políticamente selectivo, hoy en día se comete a escala nacional en contra de toda la población.

La Convención de la ONU de 1948, confirma que el GENOCIDIO; ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra, es un delito de derecho internacional.

La principal responsabilidad de prevenir y detener el GENOCIDIO incumbe al Estado en el que se comete ese delito. El GENOCIDIO suele ser llevado a cabo por un gobierno a cargo del poder del Estado.

Está considerado como un DELITO INTERNACIONAL, que puede ser juzgado por los organismos competentes en la materia.

El término también está relacionado con los crímenes de LESA HUMANIDAD, definidos en la Carta de Londres en el año 1945, de los que fueron acusados los nazis en los Tribunales de Nuremberg.

El término GENOCIDIO no fue definido hasta 1944, cuando fue necesario nombrar a los asesinatos masivos contra comunidades o grupos de alguna manera específica.

Los historiadores afirman que Raphael Lemkin fue el encargado de desarrollar el concepto de genocidio, al unir la raíz griega genos (“familia”, “tribu”) y el vocablo latino cidio (de cidere, “matar”). Lemkin se encargó de proponer que las normas internacionales condenen y castiguen a los genocidas.

Ejemplos de GENOCIDIOS:

Genocidio Judío (Holocausto):

El régimen nazi, al mando de Adolf Hitler, intentó exterminar a la población judía del continente europeo, llevando adelante un genocidio más de 6 millones de judíos. Las muertes fueron consumadas por ahorcamientos, disparos, golpes, hambre extrema, asfixia con gases venenosos, entre otros.

Genocidio de Camboya:

Alrededor de 2 millones de personas fueron masivamente asesinadas, entre 1975 y 1979, por el régimen comunista (Jemeres rojos) al mando de Pol Pot.

Genocidio de Ruanda:

Cerca de 1 millón de personas fueron ejecutadas en el año 1994. Es reconocido por haber sido la nación cuyos tribunales sancionaron la primera condena por violencia sexual contemplada como acto de genocidio por haber considerado la violación como una tortura.

Genocidio de Guatemala:

En los años 80, cerca de 200,000 personas fueron asesinadas. En el año 2013 se condenó en Guatemala al ex Jefe de Estado Rios Montt por crímenes de lesa humanidad y genocidio contra el poblado maya de Ixil.

Lo extraño del GENOCIDIO venezolano es que se lleva acabo en contra de toda la población, incluyendo los propios seguidores y fanáticos extremistas del proceso revolucionario chavi-madurista.

En Venezuela la escasez de medicinas y alimentos son problemas endémicos, endógenos y evidentemente intencionales, que afectan a todos por igual sin distingo de raza, religión o afinidad "política".

Miles de ciudadanos han fallecido en los últimos años por falta de medicamentos, alimentos y seguridad social.

Igualmente debemos agregar los suicidios que se producen a diario, producto de la desesperación de la población (sobre todo las madres que no encuentran la manera de alimentar a sus hijos)

Es imposible pensar que la situación venezolana se deba a la incapacidad o "inocencia" de Maduro, sus ministros y el Alto Mando Militar.

En Venezuela se lleva acabo un GENOCIDIO intencional y sistemático, que no ha sido denunciado correctamente ni por el inerme liderazgo político de "oposición" concentrado en la MUD, ni por los demás factores de la sociedad civil; que confunden "crisis humanitaria" con GENOCIDIO.

Lamentablemente la falta de información, la pusilanimidad de los líderes políticos de "oposición" y la censura impuesta por Maduro y sus adláteres, hacen difícil que la población entienda lo que ocurre realmente.

Así mismo, los voceros "intelectuales" que adversan a la TIRANÍA GENOCIDA y los defensores de los DERECHOS HUMANOS, parecen confundidos y aletargados cuando de manera pública (foros, entrevistas, artículos; etc) denuncian la "crisis" como algo devenido por la "incapacidad" de Maduro; sin darse cuenta que el GENOCIDIO es intencional y de premeditada alevosía.

Tan intencional es el GENOCIDIO venezolano, que Maduro y sus concubinos, han negado un canal humanitario, la ayuda de otras naciones y hasta decomisado medicamentos donados por países o instituciones privadas.

De la misma forma el Tribunal Supremo de "Justicia" controlado por Maduro, ha rechazado mediante sentencias abominables, que en Venezuela exista un problema de alimentos o medicamentos.

Lo más triste del caso es que en Venezuela fue abolido el voto en el año 2016, se le negó al pueblo el derecho al referéndum revocatorio, se suspendieron las elecciones de alcaldes/gobernadores y por ahora no existe salida a corto plazo.

El pueblo venezolano seguirá siendo exterminado a diario, bajo la mirada pasiva de la comunidad internacional y la complicidad de la propia "oposición" venezolana, que sigue jugando a la "democracia imperfecta" mediante diálogos y contubernios.

Si usted es venezolano o le duele la situación de Venezuela, por favor comparta el artículo.

El mundo debe abrir los ojos y entender que el GENOCIDIO llevado acabo en la patria de Bolívar en pleno siglo XXI; no puede ser tolerado por el mundo civilizado occidental.

Dedico el artículo a la Sra. Ibis (amiga entrañable de mi familia) quien falleció el día de ayer en Maracaibo, Venezuela; debido en parte a la escasez de medicamentos.

Paz a su alma!

"La desesperación lleva a un mecanismo de defensa que se llama negación. Uno tiende a negar cuando no puede aceptar lo que le duele".

Gabriel Rolón

Roberto Carlo Olivares
Periodista y analista político
Twitter: @robertocarlo14
Email: robertocarlo14@gmail.com

Fuentes:
http://concepto.de/genocidio/
http://www.un.org/es/preventgenocide/adviser/genocide_prevention.shtml

(Si piensa compartir por favor respetar el derecho de autor. Comparta con el nombre y autoría)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ESPERANDO EL 19-N - por MÁXIMO

Conozco a algunas personas que votaron por Bachelet pensando en que “esto se arreglará después de las elecciones”. Se referían a las cosas gratis que la iñora ofreció entre sonrisa y sonrisa, a cuenta del dinero de “los otros”.


Cuatro años después, muchos de los mismos personajes aseguran que ahora sí que sí, “esto se arreglará después de las elecciones”. Esta vez suponen que el milagro lo ejecutará Piñera, desarmando lo que armó la iñora y su séquito de asesores revolucionarios. Todo de nuevo al parecer. Chile se refunda cada cuatro años, como en los viejos tiempos.

No saco nada con decirles a estas personas tan entusiastas, que “esto no se arreglará después de las elecciones”. A lo más habrá un veranito de San Juan, mientras esperamos las protestas de los sucesores de la Camila y el Giorgio, y la baja del gobierno en las encuestas, gracias a que los mismos que apoyaron a la iñora y luego la dejaron caer, ahora apoyan a Piñera para dejarlo caer luego de elegirlo para que arregle lo que suponen se debe arreglar después de las elecciones.

¿Cómo se le explica a la gente que está dando la hora? ¿Cómo se le explica a la gente que el alza de impuestos no la pagan los ricos sino ellos mismos? ¿Cómo se le explica a la gente que la reforma educacional no consiste en que su hijo asista al Santiago College, sino que todo se trata de que el hijo del inmigrante haitiano asista al colegio de su propio hijo?

¿Podrá entender la gente que el objetivo del socialismo no es terminar con los pobres, sino con la clase media (sea lo que eso signifique, claro)? ¡Uf!, habrá que seguir intentándolo…

Al parecer la gente pretende elegir a Piñera solo para sacar a la iñora, para luego estabilizar un poco la situación, y una vez estabilizada, pedirle al mismo Piñera, o a quien resulte electo en cuatro años, que comience a regalar cosas otra vez, con la ilusa esperanza de que ahora sí funcionará el socialismo.


Es eso o esperar cuatro años más a que “esto se arreglará después de las elecciones”.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/11/esperando-el-19-n.html

martes, 3 de octubre de 2017

A LA IZQUIERDA DE LA IZQUIERDA - por MÁXIMO

Imagínense el nivel de descomposición del gobierno y la influencia de los comunistas en él, que renunció el ministro Mahmud Aleuy. Podemos entender la renuncia del ex Ministro del Interior de Centro, o del ex Ministro de Hacienda de Centro, je…je…je…, pero Aleuy no es ni siquiera de izquierda, es más que eso.


Ni siquiera los zurdos soportan los últimos estertores de la revolución de los cambios profundos.

¿Recuerdan que Jorge Burgos hacía las veces de moderado y Aleuy de revolucionario? Ahora hay gente a la izquierda de Aleuy. Bueno, siempre la hubo, solo que ya todo comienza a caer por su propio peso. Y todo este lio para defender a los compañeros, comandantes y combatientes seudo indígenas que no son terroristas. Ya sabemos quién maneja el poder en Chile.

Esta situación es normal en toda revolución. Los moderados –si alguna vez los hubo- son sobrepasados por los más radicalizados, y estos por otros más radicalizados aun. Esta “profundización de las reformas” concluye de dos formas, con el fracaso de la revolución, o con la toma total del poder por parte de los cabecillas que en ese momento mantienen el control –o el descontrol- de la situación. Esta vez no será distinto, nunca lo es.


Solo revisen la historia. En Chile y España fracasaron, en Cuba y la ex URSS triunfaron. Ejemplos sobran. No existe el término medio, ese lugar donde se instaura el socialismo y se abren las grandes alamedas por donde pasa el hombre libre, ya que estas revoluciones no buscan la libertad del hombre, sino su sometimiento al poder estatal.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/10/a-la-izquierda-de-la-izquierda.html

martes, 8 de agosto de 2017

DEMOCRACIA CRISTIANA, CASTA Y PURA por MÁXIMO

La Democracia Cristiana es una “mujer de la vida” ofreciéndose al mejor postor. Ya se alió en la Concertación con sus ex enemigos del PS, a quienes ayudó a derrocar el ’73.

Luego de pedir “esto se arregla con fusiles”, ingresó al Gobierno Militar, para después de un tiempo, y al ver que no le entregarían el poder a Frei padre, retirarse de él.

No tuvieron asco en asociarse con el PC, en ese engendro demencial llamado Nueva Mayoría, del que están escapando por una sola razón, esta pueril amistad con ventaja ya no es vista como la forma de llegar y mantenerse en el poder y con eso obtener pegas para sus camaradas, amigotes, familiares y amantes.

Solo hace un par de días, se ofrecieron a Ciudadanos, el partido de Andrés Velasco, y al PRO, el de MEO, el pobre niño huérfano que vive de mendigar al ex yerno de ya saben quién. Al parecer el negociado no prosperó, porque hoy leo que el Consejo Nacional del partido propone una lista parlamentaria con Izquierda Ciudadana y el MAS del chavista Senador Navarro.

A la DC todas las micros le sirven. Atienden a clientes entre 18 y 85 años, no importando raza, religión ni postura política, solo les interesa la posición social y económica.

La DC se puede colocar en la posición que usted le pida. Todo depende del monto que le ofrezcan. Los DC podrán ser unas prostitutas de la política, pero dignas, humanistas y cristianas. No faltaba más. Comulgan, se persignan y aborrecen el capitalismo aunque no el dinero. Me imagino que esta debe ser la doctrina social de la iglesia de la que tanto hablan. Amen.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/07/democracia-cristiana-casta-y-pura.html

martes, 1 de agosto de 2017

“ESTADO PROFUNDO” por Alberto Mansueti


¿Hay una clase gobernante por encima (o por debajo) de la Casa Blanca? ¿Hay en EE.UU. un Gobierno paralelo, una dirigencia subterránea, moviendo los hilos, sin dar cuentas a nadie?

Claro que sí. Y en casi todos los países que practican el modelo político estatista: un Gobierno sin límites, inflamado, muy excedido de tamaño, de peso, y en Presupuesto fiscal.

Hace unos días, el Dr. Ron Paul, líder y referente del liberalismo clásico, advirtió a su ex contendor por la nominación del Partido Republicano, el presidente Donald Trump: “El ‘Estado profundo’ va tras de ti, y te quiere joder…” (palabras más o menos).

No es ninguna “teoría de la conspiración” porque es un hecho: cada año vemos las reuniones del Club Bilderberg: las cúpulas del poder y la banca, de la tecnología y la cultura y hasta figuras del cine y el espectáculo, de diversos países, se encierran por dos o tres días, en algún hotel exclusivo. No es algo secreto: están a la vista de todo el mundo, se dejan tomar fotografías, y entrevistar por la prensa; y luego se meten en sus salones a puertas cerradas, a deliberar y tomar decisiones.

¿Por qué hay “gobiernos por encima de los gobiernos”? ¿qué pasó con las instituciones republicanas: la primacía de la ley (“Estado de Derecho”) y los gobiernos responsables ante el pueblo?

La respuesta es simple: los países están enfermos de “estatismo”; los gobiernos han cruzado hace tiempo las fronteras que le separan de la sociedad, violando el límite entre lo público y lo privado. Así se han transformado en unas enormes maquinarias de personal, dinero y otros recursos en cantidades astronómicas, ligadas a variados intereses privados espúreos, por varios tipos de relaciones, también espúreas.

Esos gobiernos gigantescos, y sus negocios turbios con los grandes grupos privados, no pueden manejarse con instituciones republicanas y representativas, de transparencia y de responsabilidad en el manejo de los asuntos públicos, tales como son las del Liberalismo Clásico. Así estas instituciones decaen, y pasan a desempeñar roles decorativos, en tanto se crean unos pequeños círculos exclusivos o “comités ejecutivos mixtos”, en estrecho contacto y comunicación unos con otros, los de distintos países, por encima de las fronteras.

El “poder real” se le llama a veces. El “estado profundo” le llaman en EE.UU., y con ese título se publicó el año 2016 un libro firmado por Mike Lofgren: The Deep State: The Fall of the Constitution and the Rise of a Shadow Government. (El declive de la Constitución y el ascenso del Gobierno en la sombra.)

Dice Lofgren: “Fui 28 años miembro del personal del Congreso, especialista en seguridad nacional. Yo manejaba información secreta, yo me moví en los límites del mundo que describo.” En 2013 publicó un libro sobre el final de los dos partidos del “Establishment”: The Party Is Over, jugando con los dos significados de la palabra “party”, que a la vez es “partido” y “fiesta”. Subtítulo: How Republicans Went Crazy, Democrats Became Useless, and the Middle Class Got Shafted (Los republicanos se volvieron locos, los demócratas se hicieron inútiles, y la clase media ha sido atontada”.)

¿Qué es el estatismo? Es la inflación del estado, salido de sus límites propios, usurpando funciones que no son las suyas, en la economía, en educación, medicina, previsión social, y casi todas las esferas privadas. Según alegan sus jefes, para cumplir todas estas funciones, necesitan mucho poder y dinero.

Por eso siguen otras dos usurpaciones derivadas: de poder, quitando libertades a las personas; y de dinero, multiplicando e incrementando los impuestos. Es la usurpación, por el Estado, de funciones, libertades y fondos, que son de los ciudadanos; o sea de la sociedad civil, en las esferas privadas.

Explica Lofgren que el “estado profundo” no es una conspiración oculta, que esconde su rastro; son “operadores que actúan a la luz del día”. Tampoco es el “Establishment”, porque todas las sociedades complejas tienen esas redes sociales informales, que vinculan a los de alto status, y cuya finalidad es su enriquecimiento y perpetuación.

El Deep State es más bien una clase que manda, algo así como un Club exclusivo. “No es algo siniestro, aunque muchos de sus aspectos sí lo son. Ni es invencible: sus reiterados fracasos, como p. e. los de Irak, Afganistán, Libia, son rutinarios, y sólo su cerrada auto-protección les permite escapar de las consecuencias de sus pésimas decisiones”. En la lista de “fiascos” vale enumerar las eternas crisis y recesiones en la economía; la corrupción, y el grueso manto de impunidad que la cubre; la educación “pública”; la medicina socializada, y el “Inseguro” Social.

Su libro pasa lista y nos muestra a algunos de los más conspicuos miembros del Club: el complejo militar-industrial, el mundo financiero de Wall Street montado sobre el dinero de puro papel, y los amos de Silicon Valley, tales como Bill Gates, asiduo concurrente a las sesiones Bilderberg. Todos dicen ser “expertos” y técnicos, y alegan no tener ideología.

¿Cuál es el cemento que pega a unos con otros? El “pensamiento grupo” (Groupthink), responde Lofgren, término prestado del psicólogo Irving Janis (1918-1990). ¿Y cómo logran la uniformidad de criterios? Con una regla no escrita, pero que se cumple a rajatabla, sobre el éxito profesional: “No critiques; necesitas pensar como nosotros, si quieres progresar en tu carrera.”

Por eso, ante cada fracaso, su norma de conducta no es corregir el rumbo, al contrario: es más de lo mismo, siempre, como si el error no hubiese sido de concepto, o de política, sino de dosis insuficiente. Así, cada vez que ponen una “torta”, nos encajan “más de lo mismo”. O sea: “¿No te gusta la sopa? ¡Dos platos!” Un ejemplo: “¿No te gusta el socialismo? ¡Doble ración entonces: comunismo!”

Para un próximo artículo dejo el análisis del “Estado profundo” en América latina. Es una trilogía de cúpulas de poder, tratadas respectivamente por Milovan Djilas, Manuel Ayau, y Jean-Francois Revel: la Nomenklatura socialista; el empresariado mercantilista; y el Mandarinato Cultural.

¡Seguimos en contacto los buenos!

Fuente: www.albertomansueti.com

domingo, 23 de julio de 2017

FUSIBLES POLÍTICOS ¿POR QUÉ SE QUEMAN? por Alberto Mansueti


En América latina ya no hay golpes militares. Nos pasamos de elección en elección, elegimos nuevos presidentes, y nuevas Legislaturas; pero no hay reformas de fondo: básicamente todo sigue igual, y nada cambia. ¿Por qué?

Los militares están en sus cuarteles, muertos de miedo: una de las principales estrategias de la izquierda dura, la del Foro de Sao Paulo, fue meter entre rejas a los viejos generales anticomunistas y “golpistas” del siglo pasado, tras exhibirlos en espectaculares juicios públicos, con mucho circo mediático. Fue un mensaje para los oficiales de este siglo; y surtió efecto. Ya no hay golpes ni dictaduras militares; aquellos “gobiernos de facto” pasaron a la historia del siglo XX.

Sin embargo, la realidad social y política, como la realidad natural, no puede suprimirse. En América latina muchos Presidentes están destinados a ser como el “fusible” de un sistema eléctrico. Fusible es un componente hecho de un material conductor, con bajo punto de fusión, colocado para “saltar” si la tensión se hace excesiva, interrumpiendo así el flujo. ¿Para qué? Para proteger todo el sistema.

Así pasó en enero de 2000 en Ecuador, con el presidente Jamil Mahuad; y en noviembre de ese año, en el Perú, con el Alberto Fujimori. Al menos el primero alcanzó a decretar la dolarización, tras 15 meses en su cargo, y el segundo a hacer reformas “de primera generación”, tras 10 años en el suyo, antes de “saltar” como fusibles. Pero al año siguiente en Argentina, se “quemó” el fusible De la Rúa, por no haber hecho absolutamente nada.

El sistema que protegen la derecha mala y las izquierdas no es eléctrico, es político: el social-mercantilismo, con su “apartheid” entre los de arriba, disfrutando las mieles del capitalismo de amigotes en el sector privado, y los de abajo, padeciendo las amarguras del socialismo en el “público”: escuelas que no enseñan, hospitales que no curan ni atienden, jubilaciones miserables. Y empresas “micro”, las PYMES, una especie de salvavidas para apenas sobrevivir. Le llaman estado “de Bienestar”, y lo es, pero ya vemos a quiénes toca el bienestar, y a quiénes el malestar.

Es inevitable: si la tensión sube de repente, el fusible se quema, sea de la derecha mala, como en los tres casos antedichos, o de izquierda. Sucedió en 2003 con “Goni” Sánchez en Bolivia, de derechas, y en 2004 con “Titide” Aristide en Haití, de izquierdas, y también con casi todos los otros presidentes que fueron depuestos o presionados a renunciar, indefinidos como Lucio Gutiérrez en Ecuador (2005), o de izquierda como Manuel Zelaya en Honduras (2009), y Fernando Lugo en Paraguay (2012).

Esto no es nuevo. En la Biblia leemos muchos casos de gobernantes fusibles, en los libros “históricos”, que en realidad son libros políticos. Cuentan primero la historia de los “Jueces” de Israel, que fueron 10 entre Josué y Samuel, después de Moisés. Y después la historia de los “Reyes”, 43 en total, tras Saúl, David y Salomón, y luego 20 en cada uno de los dos reinos, Israel y Judá.

Los libros son ocho: Josué, Jueces, 2 de Samuel, 2 de Reyes y 2 de Crónicas. Según el Apóstol Pablo, en 2 Timoteo 3:16, son para “instruir en justicia”, o sea para aprender Ciencia Política y Gobierno, en especial sobre la inestabilidad y la estabilidad de regímenes y sistemas; pero los cristianos de ahora no lo saben, y por eso no entienden sus Biblias. Hay muchos buenos estudios; por ejemplo “El mundo de los Jueces”, por John McKenzie, y “En tiempos de los reyes de Israel y Judá”, por Damien Noel.

Los hechos políticos son recurrentes porque la naturaleza humana es siempre la misma, y sus malas inclinaciones y apetencias, entre ellas la concupiscencia de poder, los caudillismos, las “revoluciones” y las intrigas y conjuras de palacio, los golpes y contragolpes, los cambios reales y cambios cosméticos. ¿No me cree? Lea las historias de los Jueces y Reyes, y compare con la Antigüedad clásica, tal como se lee en autores griegos como Tucídides y Jenofonte, o romanos como Tito Livio. ¡Buen provecho!

Pero volvamos a nuestra América “ladina” como le dice un amigo. En 2002, en Venezuela, los militares atrasados de noticias dieron un “golpe” estilo siglo XX; pero el tiempo no perdona, y Chávez “resucitó” políticamente al tercer día. Le cuento que el título para este artículo era “¿Por qué no hay reformas en América latina?”; pero el de los fusibles es más atrayente.

Los presidentes no son los únicos fusibles políticos. Ahora en el Perú se han “quemado” varios funcionarios, y a Kuczynski la izquierda lo tiene “en jaque”, usando a Keiko y a los fujimoristas como peones y otras piezas en su juego, para ser movidas, y eventualmente cambiadas, según sus objetivos estratégicos. La del fusible no es la única metáfora provechosa para entender los eventos políticos del pasado remoto, o de la palpitante actualidad; el ajedrez sirve de mucho también.

Claudio Zolla, Dante Ramos y el equipo del Partido Liberal “Perú Nuevo”, apoyados por el Centro de Liberalismo Clásico, hacemos cuidadoso seguimiento. Se le ha recordado a Kuczynski que hace 15 años escribió un libro demandando reformas; ahora es presidente, ¿por qué no hay reformas? Nuestro diagnóstico es muy claro, y aplicable a otros países de la región, como Argentina:

1.- El sistema está agotado, y la tensión es insoportable. A cada crisis sigue otra crisis. El país va de crisis en crisis; los gobernantes tratan de “administrar” las crisis, que son insolubles, pero distraen la atención, tanto de los Gobiernos como de la opinión pública. Nadie se enfoca en los problemas reales, menos en las soluciones verdaderas, las reformas de fondo, de segunda y tercera generación.

2.- Infinidad de compromisos y ataduras “comerciales” con la derecha mala paralizan a gobernantes y funcionarios. A ello se suman los compromisos y ataduras ideológicas con el marxismo cultural.

3.- Sólo hay dos salidas del actual modelo “mixto” de mercantilismo y socialismo; una bien conocida por la opinión, la salida por la izquierda, tipo Venezuela: socialismo para todos. La otra no es conocida aún por la gente, tipo regiones del sur de la China: capitalismo para todos. Pero esta no le conviene al sistema: la libre competencia es una amenaza para los mercantilistas, y el liberalismo clásico es una amenaza para los socialistas, tanto marxistas clásicos como culturales. ¡Por eso saltan los fusibles, protegiendo al sistema!

4.- Y el presidente no tiene casi presencia en el Congreso; la primera mayoría es el fujimorismo, y Keiko no quiere reformas. Su hermano Kenji tal vez quiere, junto con derogar las leyes malas, pero no tiene peso ni espacio suficiente. La izquierda es la segunda fuerza parlamentaria; y a diferencia del fujimorismo, tiene inteligencia, y un plan maestro a mediano plazo, que va ejecutando paso a paso.

Pero el espacio se me terminó a mí ... así que hasta la próxima, ¡y síganme los buenos!

www.albertomansueti.com

martes, 6 de junio de 2017

ISONOMÍA VERSUS SEGREGACIÓN - por Alberto Mansueti

ISONOMÍA VERSUS SEGREGACIÓN

Alberto Mansueti

La segregación no es nueva. En la Antigüedad, los derechos políticos y civiles se reservaban a los “ciudadanos”. El campesinado, y el resto de la población de las ciudades, extranjeros o esclavos en su mayor parte, eran los “metecos” en Atenas, “ilotas” en Esparta, “plebeyos” en Roma, “parias” en India, etc.; no podían tener propiedades, ni participar en asambleas u oficios religiosos. Se les tenía fuera de la ley, en la ignorancia, y en los oficios “viles”, como eran vistos los trabajos manuales.

El cristianismo rompe la segregación, ampliando y universalizando el concepto de “isonomía” (misma ley, igual para todos), que es la base del liberalismo, y no la “tolerancia”, como mucha gente repite.

Isonomía, expansión de la alfabetización, y dignificación del trabajo manual, fueron los tres aportes judeo-cristianos a la “cultura democrática” en el mundo moderno (Richard Landes: Isonomia, Manual Labor and the Biblical Contribution to Democratic Culture in the Modern World, ver en Internet).

Según la Biblia, los humanos somos de la misma raza, descendientes todos de Noé, igualmente caídos por Adán, e igualmente rescatados por Cristo. Dios no hace “acepción de personas”, como se repite 10 veces en el Antiguo Testamento, y 9 veces en el Nuevo, y tampoco debe hacerla el hombre. Es claro. Este es “El espíritu del capitalismo democrático”, según Michael Novak, en el libro del mismo nombre.

Por el contrario, el estatismo niega la isonomía, multiplicando las leyes: dicta una ley especial para los obreros, otra para los campesinos, otra para los comerciantes, maestros, fabricantes, importadores, artistas, etc, etc. Ya no existe “ley común” (aquella Common law del mundo anglosajón).

En particular el socialismo segrega (discrimina), separando a los pobres de los ricos. En economía, las leyes malas impiden a los pobres salir de la pobreza, y los planes sociales” les sujetan a sus caciques políticos; la pésima educación estatal hace de sus hijos unos ignorantes y analfabetos funcionales, y a sus familias se les condena a depender de los mugrosos hospitales “públicos” y del miserable “seguro social”. En cambio, los segmentos privados, algo mejores o menos malos, son para los pudientes.

En la sociedad hay dos clases de desigualdades: las que derivan de inevitables circunstancias de la vida, y las impuestas por las leyes malas, y los privilegios que directa o indirectamente conceden a ciertos sectores, excluyendo al resto. Las segundas son claramente injustas, pero evitables, ¿cómo? Simple: derogando las leyes malas, e impulsando la Isonomía, mediante Cinco Reformas.

En el Centro de Liberalismo Clásico tenemos una mala noticia y otra buena. La mala: la clase media tiene enormes dificultades para entendernos; nos rechaza o nos ignora. La buena: la clase popular nos entiende bien y rápido, cuando podemos hacerle llegar el mensaje directamente, aunque no es fácil.

La clase media está intoxicada con enseñanza estatista, la cual les llega directamente de las universidades, o indirectamente a través de la prensa masiva, los medios desinformativos y de incomunicación. Nos dicen, por ejemplo: “¡Eso suena muy raro! ¿Acaso las Cinco Reformas buscan la igualdad social? ¿Uds. son liberales o comunistas?”

No exactamente; ni siquiera buscan “igualdad de oportunidades”, mucho menos igualdad de resultados. Lo que buscan no es acabar con las desigualdades sociales, sino con los privilegios; y ponernos a todos en un mismo nivel de iguales ante la ley (isonomía), y no “mediante” la ley. Es lo justo y sano.

La dinámica va a ser más o menos esta: la reforma económica va a crear muchísimos nuevos empleos, en las empresas actuales y en las nuevas que se van a crear. Y va a enriquecer los empleos existentes, al hacerlos más racionales, eficientes y productivos, y por tanto, mucho mejor pagados.

Habrá entonces más y mejores oportunidades para todos; y muy en especial, para quienes tengan que dejar el hoy obeso “sector público”, que en realidad es estatal, y no siempre muy “público”.

Nos acusan: “¡Uds. quieren despedir empleados públicos y enviarlos a la calle a pasar hambre!” No, al sector público, se busca racionalizarlo. Significa que los policías, militares y diplomáticos, los jueces, fiscales y funcionarios de los tribunales, y encargados de contratar las empresas de obras públicas, serán verdaderos funcionarios públicos, y como tales bien considerados y bien pagados.

Para los otros, no significa “ir a la calle”, sino aprovechar las oportunidades creadas por la reforma económica, en un sector privado competitivo y eficiente, mucho más productivo, y por tanto capaz de pagar sueldos, salarios y paquetes de compensaciones ¡mejores y mucho más altos!

Los educadores, médicos y trabajadores del Seguro Social que hoy son empleados al servicio del Estado-patrón, mal tratados y mal pagados, van a ser dueños y señores de los establecimientos en los cuales hoy se desempeñan como pueden, por lo general en pésimas condiciones. Sabemos que esto va a tomar un tiempo, cinco años más o menos; por eso, los pobres tendrán tres series de bonos (vouchers) para comprar educación, atención médica y pólizas de seguro, en los sectores privados o privatizados, a su entera elección, que serán reembolsados en dinero a las entidades escogidas.

En el orden político, la Reforma No. 1 incluye federalismo real, y autonomía municipal de verdad. Y para que los partidos políticos dejen de ser en la práctica brazos del Estado, como son actualmente, incluye su “privatización”, para que dependan enteramente de sus simpatizantes y afiliados.

Se nos dice: “¡Eso suena increíble! ¿No es una utopía, un sueño irrealizable, imposible?”

No; al contrario; es lo único racional, viable y realista. Es al revés: lo que es utopía, sueño en los discursos, pero que en la práctica y en la realidad se transforma en pesadilla, por ser irrealista, irracional e imposible, es lo que padecemos ahora, ese monstruo deforme que llaman “Estado de Bienestar”, y que en realidad es “Bienestar del Estado”; y malestar de la gente.

¿Quieres saber más sobre la “Gran Devolución”? En las redes sociales, Facebook principalmente, puedes contactarnos, y los del Centro de Liberalismo Clásico te podemos enviar a tu E-Mail un folleto titulado “Capitalismo para Todos; 60 respuestas a 60 preguntas”.

¡No te lo pierdas!

Fuente: http://albertomansueti.com/

martes, 23 de mayo de 2017

Otra Carcajada de Sebastián - por Hermógenes Pérez de Arce



          Piñera siempre se ha reído de los chilenos, pero últimamente lo está haciendo a carcajadas. Todo el mundo sabe –lo publicó Forbes-- que tiene 2.700 millones de dólares y entonces él, como debe hacer una declaración de intereses y patrimonio para participar en las primarias, ahora le confiesa al país que sólo tiene 650 millones de dólares y que su mujer tiene otros 160 millones (“La Tercera”, 19.05.17). Escamotea dos tercios de sus haberes de la vista de los chilenos y afirma que “está yendo más allá de lo que la ley le exige”. ¿No es eso reírse de todos a carcajadas?

          Y antes le debe haber dado mucha risa cuando en 2010 nos aumentó los impuestos a los giles que tenemos el patrimonio acá y él aprovechó para llevarse 1.800 millones de dólares de la venta de LAN, Colo Colo y Chilevisión a paraísos fiscales del exterior. Vendió obligado, porque se había comprometido durante la campaña del 2009 a vender si era elegido presidente, pero no cumplió. Entonces, cuando lo pillaron (siempre lo pillan y hasta una vez, en los ’80, tuvo que andar 23 días prófugo por eso) tuvo que vender esas empresas en 2010, porque sus amigos le deben haber dicho, “Chato, hasta cuándo te sigues riendo de los pobres chilenos”.

Pero no quiso parar de reírse y afirmó acá que estaba dedicado “en cuerpo y alma” a gobernarnos y hacernos obras como el puente Cau Cau que después no funcionó o “mejorar” el Estadio Nacional, que disminuyó su capacidad de 80 mil a 45 mil. Todo eso le debe haber dado también mucha risa. No tanta como cuando dijo en la campaña de 2009 que el gobierno de Pinochet había sido peor que el de Allende (cosa que su hijo Sebastián repite aún hoy en twitter, según me llegó) y se debe haber muerto de la risa pensando en que los “cómplices pasivos” no tenían otra opción que votar por él. (Ahora tenemos otra).

Sea como fuere, cuando gobernaba nos tenía convencidos de que un “fideicomiso ciego” manejaba sus negocios y él no sabía nada de ellos, mientras acosaba a Julio Ponce para obligarlo a fusionar las Cascadas y así “hacer una pasada” con las acciones que sabía que tenía en una de ellas. ¿”Fideicomiso ciego”?: más de dos tercios de su patrimonio estaba en paraísos fiscales y se manejaba con los ojos muy abiertos, tanto que en su amor por la cultura antigua fundó la sociedad “Ilíada” en homenaje a Homero, con seis nietos suyos que aportaron, pese a su corta edad, un millón de pesos cada uno y eso no fue nada, porque luego esa sociedad aportó 500 millones de dólares (¿de dónde?) a otra, llamada “Odisea” (otro homenaje a Homero) que era de sus hijos. Estos últimos la habían formado aportando 4.495 millones de pesos cada uno (¿de dónde?) y es dueña de todavía otra más que, en homenaje a Virgilio, bautizó cono Eneida y está constituida en un paraíso tributario más sofisticado que Islas Vírgenes Británicas, el de Luxemburgo, según comprobó una investigación de Ciper, no desmentida hasta ahora y publicada en “El Mostrador” y no en “El Mercurio” ni “La Tercera”, por supuesto, que son los diarios que lee la G. C. U. que vota por Piñera aunque éste se ría de ella (y de ellos) todo el tiempo.

Pero muchos chilenos realmente merecen que él se ría de ellos, porque se enteran de todo lo que el personaje hace y, sin embargo, lo mantienen a la cabeza de las encuestas. Supongo que es porque tiene de generalísima de su campaña a Michelle Bachelet, que ha frenado al país en tales términos que una porción importante del electorado, cuyo 90 % no sabe ni entiende nada de nada, sólo quiere que por fin se vaya y deje de hacer leseras y lo único que recuerda es que antes había gobernado Piñera frenando mucho menos al país, pues sólo cayó del 30° al 34° en el ranking de competitividad mundial, aumentó en 50 % su endeudamiento y disminuyó su inversión pública, pero se podía vivir con eso y no con el caos del aumento de impuestos, cero inversión, menos de 2 % de crecimiento, huelgas por doquier, delincuencia desatada, gratuidad universitaria desfinanciada y Araucanía en llamas que ha generado Bachelet.

          Por mi parte, siempre les digo a los que votan por Piñera: “¡qué agradable es tener un candidato probo, de derecha y que no se ríe de uno, como José Antonio Kast!” Y estoy seguro de que casi siempre diviso un destello de envidia en su mirada.

LA OTRA SALIDA - por Alberto Mansueti

por Alberto Mansueti - http://albertomansueti.com/

En Venezuela no hay salida a corto plazo.

Algunos me dicen que estoy equivocado. Pero hay 2 millones de venezolanos que me dan la razón: son los emigrados en los años recientes, esparcidos en más de 90 países del mundo, según las cifras del sociólogo Tomás Páez en su libro "La diáspora venezolana". Cansados de tantas marchas y protestas ineficaces, se fueron porque vieron algo bastante obvio: en Venezuela no hay salida a corto plazo.

El socialismo no llega de repente; se llevó largos años para ser instaurado: primero hubo un socialismo democrático, el cual se tardó varias décadas para concretarse, aplicando uno a uno los 10 puntos del Manifiesto Comunista de Marx y Engels (1848), capítulo 2. Fracasó, como no podía ser de otro modo.

Después llegó el “Neo” liberalismo, en los años ’90. Pero fue demasiado tímido e insuficiente. Es que no había partidos de la derecha buena, para aplicar con decisión y firmeza los remedios idóneos, esa cirugía necesaria para remover drásticamente las causas del mal. Sin embargo, había partidos de la izquierda dura, lamentablemente, los rojos radicales y extremos, allí estaban, listos y preparados; y con Hugo Chávez, llegaron al poder.

Esos 2 millones de venezolanos han de ponerse en su contexto: 28,5 millones de latinoamericanos, procedentes de todas nuestras naciones y no sólo de Venezuela, que residen fuera de sus países de nacimiento, un 70 % en EEUU, según cifras de la Cepal, en diversos estudios sobre migraciones en América latina y el Caribe. “La salida es por el Aeropuerto”, dijeron.

Se fueron de sus países por la misma razón: no hay oportunidades, y no hay solución a corto plazo. Vieron todos sus proyectos truncados. Tomaron la dolorosa decisión, y se marcharon. A muchos no les ha ido bien, y sueñan cada día con el retorno. A otros les ha ido bien, incluso muy bien; pero, de todos modos, sus familias se quebraron, y muchas se rompieron, y se partieron en pedazos.

¿Ya entendiste por qué estamos haciendo el Movimiento Cinco Reformas no sólo en Venezuela, sino en toda Latinoamérica, y con la vista no en el corto sino en el mediano plazo? La nuestra es la otra salida.

Las 5 R buscan revertir la “Gran Usurpación” de funciones, poderes y recursos, robados por el estatismo; por eso le llamamos la “Gran Devolución”, a la gente, de esas funciones, esas libertades y esos recursos. Muchos emigrados latinoamericanos nos apoyan desde EEUU, Europa y el resto del mundo. Nos escriben, y nos dicen: “Si se pueden hacer las 5 R en mi país, regreso a mi tierra y a mi familia, junto con el capital que en estos años he podido reunir.”

Las 5 R son exactamente lo contrario a las políticas y leyes inspiradas en el Manifiesto Comunista. Son el remedio y el antídoto contra tantas calamidades provocadas. La Reforma Política, No. 1, se inspira en la Escuela “Neo” Institucionalista, del Premio Nobel de Economía Douglass North (1920-2015). Es complemento indispensable de la Reforma en la Economía, No. 2, la cual se inspira a su vez en la Escuela Austríaca, cuyo mayor referente es Ludwig von Mises (1881-1973). Y las tres Reformas Sociales, en la educación, la atención médica, y las jubilaciones y pensiones, las reformas Nos. 3, 4 y 5, incluyen el pago de las tres series de bonos (“vouchers”) a cargo del “Estado liberal”, en esos tres servicios específicos, para los más pobres, mientras que dejan de ser pobres. Se inspiran en una idea de otro Premio Nobel, Milton Friedman (1912-2006).

En conjunto, las 5 R buscan el “Capitalismo para todos”, en base a los “tres pilares” del Liberalismo Clásico: Gobiernos limitados; mercados libres; y propiedad privada. Nos preguntan: ¿Y cómo es que se logra? ¿cómo se concreta? El único camino son Cinco Reformas, en cinco esferas o áreas claves de la sociedad. Podemos presentarlas muy resumidamente, en este artículo.

Comencemos por la primera, (1) para poner al Estado en su lugar, en sus funciones propias: la seguridad, la justicia, y la obra pública de infraestructura física. A esos fines se “limitan” sus atribuciones, la burocracia, los tributos, etc. Con un solo impuesto: el “de las tres U”, así llamado porque es único (no hay otros); es uniforme (o sea: plano, tasa única); y es universal (sin excepciones). Y, además: con federalismo auténtico, y autonomía municipal de verdad.

La Reforma No. 1 trata de los Gobiernos, en sus tres niveles, local o municipal, regional, y nacional. Pero también trata de los partidos políticos, que son hoy en la práctica brazos del Estado, ya que dependen de permisos, directivas y subsidios gubernamentales. Se busca separar a los partidos del Estado, para que tengan autonomía propia, y para que sean dirigidos y atendidos por sus legítimos propietarios: afiliados, adherentes, simpatizantes, y donantes voluntarios de fondos privados.

(2) Con la Reforma No. 2 se busca separar la economía del Estado, y ponerla en manos de los trabajadores, ahorristas, empresarios y consumidores, en competencia abierta y sin privilegios; un capitalismo con dinero duro, y crédito sólido. Con “mercados libres”.

Ampliando el ejercicio y disfrute de la propiedad privada para todos, las tres Reformas Sociales buscan: (3) separar la educación de los Gobiernos, y devolverla a los docentes, alumnos y padres; (4) en modo análogo, separar el ejercicio de la medicina y la atención médica de los Gobiernos estatistas, para devolverlo a los profesionales de la salud: doctores, paramédicos y enfermeras, etc. Y por fin, se busca (5), separar la previsión social de los Gobiernos, y devolverla a los agentes privados. Para poder brindar a cada estudiante o padre, a cada paciente enfermo, discapacitado o accidentado, y a cada usuario de pólizas de seguro, libérrima elección para acudir a su entidad favorita.

Nos preguntan: ¿Cuál es la más importante? ¿Por cuál se podrían empezar a aplicar? Y para darlas a conocer, ¿por cuál se podría comenzar a explicarlas? La respuesta es: por ninguna: por todas a la vez.

Las Cinco Reformas son absolutamente complementarias, aisladamente inaplicables e indefendibles. Infinidad de veces, se ha escogido una reforma, y se ha aplicado en forma aislada. Tarde o temprano ha fracasado: se ha revertido ese cambio, parcial y fragmentario, sin el contexto de un plan integral, de varias reformas combinadas, simultáneamente aplicadas y explicadas. Aislada, toda reforma es objetable. Infinidad de veces, prominentes liberales han escogido una reforma, y la han promovido en forma aislada. Creyeron que así de esa manera era más fácil hacer “la” reforma”, una de todas, la preferida por cada uno de ellos, con efecto demostración e imitación. Pero lamentablemente han malgastado esfuerzos y dinero, y han fracasado.

¿Quieres saber más sobre la otra salida, la “Gran Devolución”? En las redes sociales, Facebook principalmente, puedes contactarme, y los del Centro de Liberalismo Clásico te podemos enviar a tu E-Mail un folleto titulado “Capitalismo para Todos”. ¡No te lo pierdas!

Alberto Mansueti,
Abogado y politólogo.
Presidente del Centro de Liberalismo Clásico,
Asesor permanente de la Dirección Nacional del Movimiento Liberal Libertario Resistencia Civil y Directivo del Autonomista liberal y Zuliano Movimiento Rumbo Propio.