Mostrando las entradas con la etiqueta estatismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta estatismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de diciembre de 2017

LA POLÍTICA DEL RESENTIMIENTO - por Alberto Mansueti

Toda la política de la izquierda se basa en el resentimiento: fomentarlo si lo hay; crearlo si no lo hay. Por defectuosa que pueda ser la derecha, y lo es a menudo, no es justa la pretensión de equipararla con la izquierda en algún sentido, ni de minimizar o negar las diferencias.

En el siglo XX, nuestros países fueron arruinados por el marxismo clásico o económico: estatismo, intervencionismo generalizado, inflación, y astronómicos impuestos para mantener al Estado gigante. Y para justificarlo, se impulsó el odio de “proletarios contra burgueses”, pobres contra ricos, y de las naciones contra el “imperialismo”.

Marxismo cultural es la transposición de la técnica de la promoción del resentimiento y del conflicto sistemático (inspirada en la dialéctica de Hegel), antes empleada para subvertir la economía, a otros campos: la familia, la ética, el derecho, la lógica, y la cultura entera.

Este “segundo marxismo” florece en un clima saturado de proyectos personales frustrados, por la pobreza, y demás calamidades resultantes de las recetas del marxismo clásico. La frustración se convierte en resentimiento, y a los resentidos, las izquierdas les apuntan ahora a una gran variedad de “culpables” y enemigos: los capitalistas, los varones, los blancos, los “homofóbicos”, la religión, etc.

Una lista de los tópicos, temas y rasgos característicos del marxismo cultural, puede verse en publicaciones alternativas, cristianas y conservadoras; e incluye los siguientes, a lo menos:

(1) Muy acendrada y agresiva mentalidad anticapitalista, aunque a los jefes les encanta disfrutar de todos los lujos, a costa de los impuestos.

(2) Hedonismo: objetivo y meta es ocio, diversión y placer sin frenos ni límites, sin responsabilidad, sin compromiso.

(3) Feminismo: victimización de las mujeres y criminalización de los varones, así como antes se victimizó al “proletario”, y se criminalizó al “empresario burgués y explotador”. Denigración del “hetero-patriarcado” y de lo masculino, y consecuente desempoderamiento del varón.

(4) Apoyo activo al homosexualismo, y a otras “formas alternativas de sexualidad”, para imponer una nueva Santa Inquisición “políticamente correcta”.

(5) Elogio de la “diversidad”, pero a la vez promoción de la “igualdad”, y “reducción de las desigualdades”; sin embargo es un raro y extraño culto a la diversidad, porque implica la negación de las diferencias reales entre individuos, vistas como “ventajas injustas” que deben suprimirse.

(6) Adhesión al movimiento de la “autoestima”, que se traduce en narcisismo, hipersensibilidad a la crítica, pensamiento “positivo” (desiderativo), creencia en “derechos” inmerecidos, y rechazo a toda opinión contraria.

(7) Odio al “consumismo” y a la gran empresa capitalista moderna, por lo general de tipo multinacional; pero a la vez los marxistas culturales son ávidos consumidores de sus productos. Relativa tolerancia a las “pequeñas empresas” (y a los “emprendedores”), con tal de que sigan pequeñas y no puedan crecer.

(8) Oposición a todas las religiones institucionalizadas, muy en especial al cristianismo (excepto al “cristianismo” de izquierdas); y apoyo a toda forma de “espiritualidad”, en especial las de inspiración hinduista y oriental (“Nueva Era”).

(9) Animalismo, o “anti-especismo”: con pretextos “ecológicos” y de “defensa del medio ambiente”, victimización de animales (y plantas); criminalización del ser humano, y de la civilización industrial.

(10) Anarquismo, antimilitarismo y “pacifismo”; reto a los policías, jueces, y a toda autoridad, ley o institución como “represiva”. Pero se apegan a “la ley” cuando ellos la han dictado.

(11) “Antifascismo”, y anti-nacionalismo. “Fascismo” es todo lo que les disgusta.

(12) Racismo anti-blanco: victimización de los no blancos, y criminalización de los blancos. Indigenismo raro, porque llenan de loas a los “pueblos originarios”, pero a la misma vez promueven las migraciones indiscriminadas, como método para desarraigar a la gente de sus hogares y países.

(13) Relativismo cognitivo y ético; combinado con exaltación de las emociones y sentimientos subjetivos, por encima de la razón objetiva (“Posmodernismo”). Una ética “buenista” sensiblera y romanticona. Negación de valores universales que no sean los suyos. Exaltación de una “libertad” sin orden, verdad ni justicia, que es libertinaje.

(14) Pensamiento único, imposición forzada de sus creencias y sus “valores”, suplantando a otros sistemas de valores. Espíritu inquisitivo y persecutorio.

(15) Promoción de todo “arte no convencional”; como medio de propaganda subversiva.

(16) Firme creencia en “la acción”: el fin justifica cualquier medio. Inmediatismo y cortoplacismo.

(17) “Deconstrucción” de la lengua, la historia, la filosofía, la cultura, el derecho, hasta de la ciencia, y pretensión de “releerlas” (y “reescribirlas” todas por completo), en función de sus objetivos. Incluso los simples hechos biológicos son denunciados como “construcciones sociales”.

(18) Identificación de cambio con progreso: el cambio se identifica con mejoramiento. Duro combate a “la derecha”, a los “Neo-liberales”, los “fachos”, y al “conservadurismo retrógrado” de los “religiosos fundamentalistas”; o sea a todo lo que se atreva a oponerse al marxismo cultural y al “progresismo”. Se recurre a la difamación del contrario, intimidación y chantaje, en vez de discusión honesta.

(19) Uso selectivo de los tribunales de justicia, de la prensa y del espectáculo para avanzar sus agendas destructivas, además de la enseñanza controlada por el Estado, y hasta de los púlpitos.

(20) Fuerte impulso a un Gobierno Único Mundial para decretar su Pensamiento Único.

Próximo artículo, si Dios quiere: la política de la asertividad.

¡Hasta entonces y saludos a los buenos!

Visítenos en www.albertomansueti.com

NOTA DE LA REDACCIÓN:
Faltando algunas horas para las elecciones presidenciales en Chile, esperamos en InfoGuerras que el proyecto totalitario orquestado desde el Foro de Sao Paulo tenga su primer gran tropiezo mañana domingo 17 de diciembre. Es vital para todas las naciones libres de América recobrar su soberanía, rescatando el sentido republicano, herencia de la civilización occidental judeo-cristiana. Sea cual sea el resultado, esperamos sea el inicio de la Campaña Presidencial de José Antonio Kast para el 2022.

jueves, 14 de septiembre de 2017

"PLAN CONEJO" - por MÁXIMO

El gobierno marxista de Venezuela ideó un plan para matar el hambre de los pobres desgraciados que malviven en espera de que el comunismo esta vez sí funcione. Todos los trabajadores, obreros, campesinos, indígenas, revolucionarios y demás pintorescos personajes de la fauna venezolana, criarán conejos por orden gubernamental. En el patio de la casa, el balcón del departamento, la pieza chica, todos los lugares son apropiados para criar, engordar, sacrificar y devorar conejos.

http://www.latercera.com/noticia/maduro-defiende-plan-conejo-criticas-opositoras/

El conejo es sano, nutritivo y revolucionario. Usted puede cocinar conejo escabechado si encuentra un supermercado que no haya sido saqueado, y tenga en las estanterías una botella de vinagre; si aún está permitida la importación de pimienta entera; si los conejos salvajes no se han comido todas las zanahorias y, si las granjas de cebolla no han sido estatizadas en nombre del pueblo, la revolución y Simón Bolívar, es decir, si aún existe alguna cebolla en Venezuela.

Además el conejo es multifuncional. Se come la carne, se chupan los huesos, se utiliza la pata del animal como amuleto de buena suerte, y ve si con eso es suficiente para que Maduro deje el poder, y en los supermercados comience a aparecer el pollo y las chuletas de chancho, para no soñar con conejos todas las noches. Por último, le puede fabricar un abrigo de piel a la iñora y luego la saca a pasear para que se cague de calor en el trópico.

Un tío abuelo me contaba que durante la guerra comían conejos todos los días. Era lo único que tenían, un rifle, balas, conejos en el monte y más hambre que la cresta. Un día no sabe cómo, se consiguieron una bolsa de porotos. Les faltó hacer una fiesta para celebrar. Siempre se puede estar peor que en Venezuela. Je…je…je.

El problema que le veo a tan revolucionaria y sabrosa idea del Mono II, es que los conejos se reproducen con mucha facilidad y esto puede dar pie a que algún sinvergüenza pretenda crear una granja de conejos, luego vender los excedentes y con eso convertirse en empresario. Mala cosa.

Pero todo tiene solución. Se estatiza la granja de conejos, se encarcela al sinvergüenza que pretendió ganar unos cuantos bolívares fuertes a costa del hambre del pueblo, se fija el precio del conejo bajo el costo de producción, y cuando ya nadie tenga conejos, intentan lo mismo pero con palomas. Solo deben tener cuidado con el tráfico de huevos.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/09/plan-conejo.html

martes, 1 de agosto de 2017

“ESTADO PROFUNDO” por Alberto Mansueti


¿Hay una clase gobernante por encima (o por debajo) de la Casa Blanca? ¿Hay en EE.UU. un Gobierno paralelo, una dirigencia subterránea, moviendo los hilos, sin dar cuentas a nadie?

Claro que sí. Y en casi todos los países que practican el modelo político estatista: un Gobierno sin límites, inflamado, muy excedido de tamaño, de peso, y en Presupuesto fiscal.

Hace unos días, el Dr. Ron Paul, líder y referente del liberalismo clásico, advirtió a su ex contendor por la nominación del Partido Republicano, el presidente Donald Trump: “El ‘Estado profundo’ va tras de ti, y te quiere joder…” (palabras más o menos).

No es ninguna “teoría de la conspiración” porque es un hecho: cada año vemos las reuniones del Club Bilderberg: las cúpulas del poder y la banca, de la tecnología y la cultura y hasta figuras del cine y el espectáculo, de diversos países, se encierran por dos o tres días, en algún hotel exclusivo. No es algo secreto: están a la vista de todo el mundo, se dejan tomar fotografías, y entrevistar por la prensa; y luego se meten en sus salones a puertas cerradas, a deliberar y tomar decisiones.

¿Por qué hay “gobiernos por encima de los gobiernos”? ¿qué pasó con las instituciones republicanas: la primacía de la ley (“Estado de Derecho”) y los gobiernos responsables ante el pueblo?

La respuesta es simple: los países están enfermos de “estatismo”; los gobiernos han cruzado hace tiempo las fronteras que le separan de la sociedad, violando el límite entre lo público y lo privado. Así se han transformado en unas enormes maquinarias de personal, dinero y otros recursos en cantidades astronómicas, ligadas a variados intereses privados espúreos, por varios tipos de relaciones, también espúreas.

Esos gobiernos gigantescos, y sus negocios turbios con los grandes grupos privados, no pueden manejarse con instituciones republicanas y representativas, de transparencia y de responsabilidad en el manejo de los asuntos públicos, tales como son las del Liberalismo Clásico. Así estas instituciones decaen, y pasan a desempeñar roles decorativos, en tanto se crean unos pequeños círculos exclusivos o “comités ejecutivos mixtos”, en estrecho contacto y comunicación unos con otros, los de distintos países, por encima de las fronteras.

El “poder real” se le llama a veces. El “estado profundo” le llaman en EE.UU., y con ese título se publicó el año 2016 un libro firmado por Mike Lofgren: The Deep State: The Fall of the Constitution and the Rise of a Shadow Government. (El declive de la Constitución y el ascenso del Gobierno en la sombra.)

Dice Lofgren: “Fui 28 años miembro del personal del Congreso, especialista en seguridad nacional. Yo manejaba información secreta, yo me moví en los límites del mundo que describo.” En 2013 publicó un libro sobre el final de los dos partidos del “Establishment”: The Party Is Over, jugando con los dos significados de la palabra “party”, que a la vez es “partido” y “fiesta”. Subtítulo: How Republicans Went Crazy, Democrats Became Useless, and the Middle Class Got Shafted (Los republicanos se volvieron locos, los demócratas se hicieron inútiles, y la clase media ha sido atontada”.)

¿Qué es el estatismo? Es la inflación del estado, salido de sus límites propios, usurpando funciones que no son las suyas, en la economía, en educación, medicina, previsión social, y casi todas las esferas privadas. Según alegan sus jefes, para cumplir todas estas funciones, necesitan mucho poder y dinero.

Por eso siguen otras dos usurpaciones derivadas: de poder, quitando libertades a las personas; y de dinero, multiplicando e incrementando los impuestos. Es la usurpación, por el Estado, de funciones, libertades y fondos, que son de los ciudadanos; o sea de la sociedad civil, en las esferas privadas.

Explica Lofgren que el “estado profundo” no es una conspiración oculta, que esconde su rastro; son “operadores que actúan a la luz del día”. Tampoco es el “Establishment”, porque todas las sociedades complejas tienen esas redes sociales informales, que vinculan a los de alto status, y cuya finalidad es su enriquecimiento y perpetuación.

El Deep State es más bien una clase que manda, algo así como un Club exclusivo. “No es algo siniestro, aunque muchos de sus aspectos sí lo son. Ni es invencible: sus reiterados fracasos, como p. e. los de Irak, Afganistán, Libia, son rutinarios, y sólo su cerrada auto-protección les permite escapar de las consecuencias de sus pésimas decisiones”. En la lista de “fiascos” vale enumerar las eternas crisis y recesiones en la economía; la corrupción, y el grueso manto de impunidad que la cubre; la educación “pública”; la medicina socializada, y el “Inseguro” Social.

Su libro pasa lista y nos muestra a algunos de los más conspicuos miembros del Club: el complejo militar-industrial, el mundo financiero de Wall Street montado sobre el dinero de puro papel, y los amos de Silicon Valley, tales como Bill Gates, asiduo concurrente a las sesiones Bilderberg. Todos dicen ser “expertos” y técnicos, y alegan no tener ideología.

¿Cuál es el cemento que pega a unos con otros? El “pensamiento grupo” (Groupthink), responde Lofgren, término prestado del psicólogo Irving Janis (1918-1990). ¿Y cómo logran la uniformidad de criterios? Con una regla no escrita, pero que se cumple a rajatabla, sobre el éxito profesional: “No critiques; necesitas pensar como nosotros, si quieres progresar en tu carrera.”

Por eso, ante cada fracaso, su norma de conducta no es corregir el rumbo, al contrario: es más de lo mismo, siempre, como si el error no hubiese sido de concepto, o de política, sino de dosis insuficiente. Así, cada vez que ponen una “torta”, nos encajan “más de lo mismo”. O sea: “¿No te gusta la sopa? ¡Dos platos!” Un ejemplo: “¿No te gusta el socialismo? ¡Doble ración entonces: comunismo!”

Para un próximo artículo dejo el análisis del “Estado profundo” en América latina. Es una trilogía de cúpulas de poder, tratadas respectivamente por Milovan Djilas, Manuel Ayau, y Jean-Francois Revel: la Nomenklatura socialista; el empresariado mercantilista; y el Mandarinato Cultural.

¡Seguimos en contacto los buenos!

Fuente: www.albertomansueti.com

miércoles, 7 de junio de 2017

PERDONADOS Y OLVIDADOS - La República Socialista de Chile

Fue un 4 de Junio de 1932, hace ya 85 años, que rugieron por primera vez aviones sobre "La Moneda".

Aviadores, militares y algunos civiles se habían unido para derrocar al gobierno de Juan Esteban Montero, que había sido electo con un 64% de preferencias hacía apenas 6 meses. Se trataba de un gobierno democrático y respetuoso de las leyes, pero las dificultades que sufría nuestro país como resultado de la gran crisis mundial de 1929 envalentonaron a algunos audaces a tomarse el poder.

Tras varios muertos y decenas de heridos, destruyeron la democracia para proclamar la “República Socialista de Chile”.  La Junta de Gobierno implantó entonces una dictadura en nombre del proletariado.   Disolvieron el Congreso, declararon el Estado de Sitio y censuraron a la prensa. La lucha por el poder fue implacable. Tras apenas 12 días del golpe, 2 de sus protagonistas - Marmaduke Grove y Eugenio Matte- fueron relegados por sus camaradas a Isla de Pascua y Carlos Dávila se hizo del poder total como “presidente provisional de la república socialista de Chile”.

Los sediciosos padecían lo que Hayek llamó la “fatal arrogancia”.
Se creyeron capaces de resolver los problemas que sufría el país mediante la aplicación de medidas coactivas de “ingeniería social”, para ordenar el mercado y la sociedad. Tomaron fuertes medidas estatistas para mejorar las condiciones económicas.

Pero todo fracasó porque resultó, resulta y siempre resultará imposible que alguien pueda hacerse de toda la información o conocimiento que se requiere para cumplir con su deseo de coordinar el orden social.

La situación económica empeoró y la gente empezó a organizar cada vez más ollas comunes.  A pesar de sus medidas populistas, la dictadura socialista perdió el apoyo civil y también de la fuerza militar que la sustentaba. Carlos Dávila renunció el 13 de Septiembre a la presidencia, asumiendo en su reemplazo el General Bartolomé Blanche, que llamó de inmediato a elecciones. Entre los golpistas más destacados se encontraba Arturo Merino Benítez, que durante la dictadura socialista ocupó el cargo de Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Nacional. Fue uno de los gestores del golpe del 4 de Junio contra el presidente Montero y para evitar el fin de la república socialista, trató de oponerse por la fuerza a los planes de Blanche.

Tras declararse en rebeldía como Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Merino Benítez fue capturado por tropas del ejército y tuvo que ser dado de baja para que el plan de normalización del país pudiera concretarse.

Nadie hace referencia ahora a estos acontecimientos ya completamente olvidados.  Hoy no habrá marchas de protesta por lo ocurrido hace 85 años. No veremos encapuchados cometiendo desmanes ni “guanacos” tratando de dispersarlos.  No hay recuerdos que tal cosa haya ocurrido, ni ninguna forma de protesta por este quiebre de la democracia, perpetrado por socialistas. Tal vez porque en esa oportunidad fueron ellos los victimarios.  Los hechos han sido olvidados y sus protagonistas perdonados, como queda demostrado al considerar que nuestro principal aeropuerto lleva el nombre de uno de los mayores responsables de la destrucción de la democracia en aquella época: el Comandante Arturo Merino Benítez, quien más allá de sus méritos como impulsor de la aeronavegación chilena, es otro testimonio de que los socialistas llevan decenios inoculando a Chile del mismo estatismo esclavizante que nos tuvo durante siglos como súbditos del Imperio Español.

¿Quién se atreverá a renovar el llamado a la Independencia? ¿Quién es nuestra mejor carta como chilenos, para desprendernos de agendas foráneas como las del funesto Foro de Sao Paulo?