No había habido una tan buena noticia para la libertad de enseñanza como el anuncio de que el nuevo titular de la cartera de Educación será Gerardo Varela, desde que el Ministro Alfredo Prieto Bafalluy, bajo el octenio del Presidente Pinochet, en 1981, decretara la libertad de fundación de universidades, bastando para crearlas con sólo depositar sus estatutos en las oficinas del Ministerio.
La libertad de fundación de universidades triplicó la cantidad de chilenos que tuvieron acceso a la enseñanza superior y más de un millón de nuevos jóvenes pudieron ir a la universidad.
A raíz de ello apareció toda una nueva y pujante industria en la economía chilena, a la cual acudieron masivamente capitales nacionales y foráneos que fundaron grandes universidades privadas (incluidas las comunistas y las cristianas de izquierda, porque así es la libertad), hasta que llegó el régimen marxista-leninista de Michelle Bachelet 2.0, les “sacó los patines” a los nuevos universitarios y “pasó la retroexcavadora” a la otrora próspera y naciente actividad de enseñar a los jóvenes.
Ha sido tanta la importancia de la designación de Gerardo Varela, un paladín de la sociedad libre, en el Ministerio, que los comunistas la han calificado de “una provocación” y se aprestan a salir a las calles a protestar, como lo hacen siempre que alguna medida promete promover la libertad y la prosperidad de los chilenos.
Los efectos de un Ministerio en manos de Varela podrían conducir a todo un renacimiento, a otro salto en la calidad de la enseñanza y a que los futuros profesionales chilenos tuvieran un nivel cultural mejorado y supieran, por ejemplo, que Abel no mató a Adán ni confundieran a Diego de Almagro con Pedro de Valdivia ni dijeran que un tío suyo de 103 años de edad es “lóngevo”.
Y no sigo en el elogio de la libertad de enseñanza ni de Gerardo Varela, que siempre la ha defendido, porque en ese empeño sólo puedo conseguir que quien lo ha designado le pida la renuncia antes de asumir, pues es sabida su inclinación a acoger las demandas comunistas, tanto así que cuando éstos inundaban las calles en 2011 en una tentativa de derrocarlo a él de la Presidencia que desempeñaba, declaró, hallándose a la sazón en Naciones Unidas, que el movimiento subversivo era “noble, grande, hermoso”, pese a que lo tuvo a él por las cuerdas e hizo caer, junto con otros desaciertos suyos, su nivel de aprobación a poco más del veinte por ciento.
Trance del cual se salvó, característicamente, traicionando a los militares y proponiendo medidas que agradaran a los comunistas, como trasladar del penal Cordillera a Punta Peuco a altos oficiales que habían encabezado la lucha contra la guerrilla desde 1973, y acusar de “cómplices pasivos” de delito a quienes apoyaron la Revolución Militar del 11 de septiembre de ese año, que salvó a Chile de ser otra colonia esclava de la URSS.
El impredecible personaje ahora ha sorprendido a todo el mundo designando un gabinete de derecha, sector al cual nunca ha pertenecido pero que, es verdad, otra vez lo ha llevado a la Presidencia ante la alternativa indeseada por la mayoría de convertirse en una sociedad a imagen y semejanza de la RDA y Cuba, veneradas por la saliente mandataria actual, acosada de tantos e incurables pujos totalitarios.
¿Será Gerardo Varela, adalid de la sociedad libre, “flor de un día”, abortado como ministro antes de asumir como tal, en una sociedad que no vacila en liquidar a los nasciturus con la misma frialdad e inmoralidad con que manda a presidio sin ningún miramiento legal ni moral a los soldados, hoy octogenarios y enfermos, que pusieron el pecho a las balas de la subversión comunista?
Puede ser, pero, en el peor de los casos, su nombre quedará como símbolo de que la libertad, esa planta “rara y delicada”, como decía Milton Friedman, se niega a morir, y una y otra vez pugna por rebrotar en nuestra ingrata y desmemoriada sociedad.
Fuente:
https://blogdehermogenes.blogspot.cl/2018/01/consecuencias-de-una-provocacion.html?m=0
Medio Informativo chileno independiente. Actualidad Política, noticias, geopolítica. Si estás leyendo este blog, eres parte de la Resistencia.
Mostrando las entradas con la etiqueta educación pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta educación pública. Mostrar todas las entradas
jueves, 25 de enero de 2018
jueves, 28 de diciembre de 2017
ESOS PORFIADOS HECHOS - por MÁXIMO
La educación chilena, y no solo la chilena, funciona más o menos así. Los políticos de extrema izquierda a cargo del Ministerio de Educación definen cual es la verdad oficial, la que plasman en los programas de estudio obligatorios y contenidos mínimos que terminan siendo máximos, y que los profesores, en su mayoría también de extrema izquierda, inculcan a los alumnos.
Los alumnos, que mayoritariamente no quieren asistir al colegio, y con justa razón, intentan aprobar los ramos por dos motivos. Repetir de curso en una lata; y deben aprenderse la verdad oficial si pretenden ingresar a una universidad medianamente decente.
Para quienes pretendían ingresar a la universidad, antiguamente existió la PAA (prueba de aptitud académica), que como dice su nombre, medía aptitudes. Los políticos de extrema izquierda del Ministerio, y no solo ellos, consideraron que la PAA discriminaba entre quienes tenían aptitudes y quienes no las tenían, además de no medir quienes habían aprendido la verdad oficial y quiénes no. Mal negocio para la revolución, el hombre nuevo y el lavado cerebral.
Cambiaron la prueba. Ahora existe la PSU, la que mide conocimientos, es decir, mide quien aprendió la verdad oficial y quién no. Se suponía un triunfo de la revolución, pero no fue tal. Resulta que los alumnos con más inteligencia, aptitudes, ganas, esfuerzo y dedicación, obtienen mejor puntaje que quienes no cuentan con las condiciones antes descritas. Entonces, la prueba de selección universitaria continúa discriminando entre quienes son mejores y peores alumnos. Esa no era la idea de la revolución.
Entre medio, el comité creativo del ministerio inventó el ranking, ideó preguntas más fáciles, y nada. Los mejores continuaron discriminando a los peores ¡Fascistas! La PSU debe ser superada, tal como dicen también, debe ser superado el capitalismo, y por la misma razón. Ambos sirven para separar la paja del trigo, para saber que vale y que no.
Y en eso estamos, buscando la fórmula de nivelar hacia abajo, en vista de que hacia arriba al parecer no es posible. Algunos (ya saben quiénes) pretenden eliminar toda prueba fascista y reaccionaria. Solo las notas del colegio serán consideradas para ingresar a la universidad. Ahora un 7 de una escuela basura tendrá el mismo valor que un 5 o un 6 de un colegio decente.
Sí, es trampa, pero les sirve para fantasear con un mundo que no existe, afuera de sus revolucionarios cerebros.
Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/12/esos-porfiados-hechos.html
Los alumnos, que mayoritariamente no quieren asistir al colegio, y con justa razón, intentan aprobar los ramos por dos motivos. Repetir de curso en una lata; y deben aprenderse la verdad oficial si pretenden ingresar a una universidad medianamente decente.
Para quienes pretendían ingresar a la universidad, antiguamente existió la PAA (prueba de aptitud académica), que como dice su nombre, medía aptitudes. Los políticos de extrema izquierda del Ministerio, y no solo ellos, consideraron que la PAA discriminaba entre quienes tenían aptitudes y quienes no las tenían, además de no medir quienes habían aprendido la verdad oficial y quiénes no. Mal negocio para la revolución, el hombre nuevo y el lavado cerebral.
Cambiaron la prueba. Ahora existe la PSU, la que mide conocimientos, es decir, mide quien aprendió la verdad oficial y quién no. Se suponía un triunfo de la revolución, pero no fue tal. Resulta que los alumnos con más inteligencia, aptitudes, ganas, esfuerzo y dedicación, obtienen mejor puntaje que quienes no cuentan con las condiciones antes descritas. Entonces, la prueba de selección universitaria continúa discriminando entre quienes son mejores y peores alumnos. Esa no era la idea de la revolución.
Entre medio, el comité creativo del ministerio inventó el ranking, ideó preguntas más fáciles, y nada. Los mejores continuaron discriminando a los peores ¡Fascistas! La PSU debe ser superada, tal como dicen también, debe ser superado el capitalismo, y por la misma razón. Ambos sirven para separar la paja del trigo, para saber que vale y que no.
Y en eso estamos, buscando la fórmula de nivelar hacia abajo, en vista de que hacia arriba al parecer no es posible. Algunos (ya saben quiénes) pretenden eliminar toda prueba fascista y reaccionaria. Solo las notas del colegio serán consideradas para ingresar a la universidad. Ahora un 7 de una escuela basura tendrá el mismo valor que un 5 o un 6 de un colegio decente.
Sí, es trampa, pero les sirve para fantasear con un mundo que no existe, afuera de sus revolucionarios cerebros.
Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/12/esos-porfiados-hechos.html
viernes, 13 de octubre de 2017
Educación e ideología - por Tomás Bradanovic
La gente irritadaMuchos se quejan porque en Chile se está ideologizando la educación, reclaman por la imposición de la ideología de género en los planes de estudio y cosas por el estilo. Este es un tema que indigna mucho a los padres, especialmente en las escuelas fiscales, porque imponen cierta visión ideológica que no tiene por que ser compartida por los apoderados ni estudiantes, lo peor de todo es que estas escuelas "gratis" funcionan con plata de los impuestos, de allí es de donde viene la plata.
El gobierno es prestado, no tiene dueños
En el fondo, se produce la impresión que el grupo político que ocupa transitoriamente el gobierno, está abusando de su facultad ejecutiva para imponer sus propios intereses (detrás de cualquier ideología hay un conjunto de intereses de ciertos grupos) financiándose con la plata de todos, incluso los que no comparten esos intereses.
El mismo malestar ocurre cuando el gobierno, que entrega subvenciones a los colegios particulares, dice estar facultado para disponer en detalle como se gastan esas subvenciones, puesto que son "recursos públicos, de todos los chilenos". Es cierto que es deber del gobierno vigilar que esa plata no se la roben los sostenedores y su gente, incluidas las corporaciones municipales de educación, pero solo hasta allí llega su facultad fiscalizadora, todo lo demás debe ser decidido exclusivamente por la comunidad educativa, formada los apoderados, estudiantes, sostenedor, profesores y funcionarios.
La pretensión del ejecutivo de usar la plata de los impuestos para financiar escuelas, obligándolas a ejecutar proyectos y planes de estudio afines con sus intereses ideológicos, es una forma encubierta de malversar los fondos públicos, porque los están usando para los fines y agendas propias de los políticos que tienen el poder de manera accidental, típicamente para colocar sus ideas en los alumnos y así poder eternizarse en el gobierno. Las agendas progresistas y conservadoras son dos buenos ejemplos de esto.
Nota de la Redacción: las agendas conservadoras se distinguen en las corrientes del liberalismo clásico, que descubren a la agenda progresista como un totalitarismo encubierto, al estilo de la "tolerancia represiva" de la Escuela de Frankfurt en EEUU.
La pretendida legitimidad
El truco que invocan siempre los políticos es decir que como "representantes de la voluntad popular" tienen todo el derecho de promover sus valores con recursos del estado, que para eso los eligieron. Eso es un abuso, jamás han recibido ese mandato porque son solo representantes, por un corto número de años y su poder se limita a administrar el aparato estatal, no a servirse de él para fines propios
Lo más absurdo de todo, es que los gobiernos en Chile cambian cada cuatro años, así es que en cada período existe el riesgo de un giro "valórico" ordenado por el ministro de turno, con la consecuencia de tener un sigzageo constante de marchas y contramarchas en cuanto a los valores que pretenden enseñar.
La educación es ideológica desde siempre
La verdad es que la educación siempre ha sido ideológica, partiendo por el respeto a los símbolos patrios, cierta versión de la historia y otra serie de valores que son ampliamente aceptados, es inevitable que la educación tenga ese componente ideológico. Por lo demás no tiene nada de malo que las escuelas refuercen valores que los apoderados consideran que vale la pena enseñar. A mi por ejemplo, me parece perfecto que para mi hijo, le enseñen amor a la patria y su ciudad, respeto y cortesía, integridad, humildad, esfuerzo y competencia, etc. Pero esos son los valores que yo considero importantes, no tienen por que ser compartidos por otros, tengo incluso valores que muy pocos compartirían, por ejemplo considero legítimo el consumo de cualquier droga, pero dudo que una escuela que enseñe eso tenga muchos alumnos.
Nota de la Redacción: En InfoGuerras creemos en la verdad objetiva. No adherimos a la falacia de que "la única verdad es que no existe una única verdad".
Libertad, mis amigos
Por eso la libertad de enseñanza es fundamental en casi todo el mundo, ningún gobierno de turno tiene el derecho de imponer sus valores particulares y todos los apoderados tienen derecho a elegir el proyecto educativo que mejor represente sus propios valores: los progresistas mandarán a sus hijos a colegios progresistas, los católicos, evangélicos, conservadores, artistas, empresarios, etc. harán otro tanto. Como yo lo veo, la educación particular subvencionada con mínimas restricciones en cuanto a proyecto educativo, es la única que puede garantizar una libertad de enseñanza auténtica.
El problema de los incentivos
Adam Smith se dio cuenta de estos problemas de la educación estatal y también escribió sobre el problema fundamental de los incentivos perversos que existen cuando la educación la provee el estado, hace años escribí la entrada Adam Smith y la Educación Pública, donde comentaba algunas de sus ideas, a medida que han pasado los años estos problemas han ido creciendo en todo el mundo y la educación estatal ha terminado capturada por los sindicatos de profesores y funcionarios, con un daño grave para los intereses de los estudiantes.
La "ideología de género" no es para tanto
El problema de la imposición de ideologías en las escuelas yo no lo veo tan grave, aunque uno puede enfurecerse con el abuso de confianza del gobierno, la verdad es que la educación formal normalmente es un completo fiasco como formadora de valores. En la Alemania de Hitler, China de Mao, URSS, que han tenido los regímenes más brutales de adoctrinamiento, apenas ha entrado la libertad los supuestos "hombres nuevos" se han dado vuelta la chaqueta sin ningún problema.
Nota de la Redacción:
La foto que encabeza esta entrada es de los niños pioneros comunistas en Cuba, les apuesto un riñón que los que juran todos los lunes su lealtad al Partido Comunista no moverán un dedo cuando este se derrumbe, al contrario, estarán felices. los peores herejes estudiaron en colegios católicos y los comunistas más furiosos vienen de los colegios conservadores y exclusivos, así es que no hay que preocuparse mucho por la influencia valórica de la educación formal, lo normal es que resulte contraproducente.
El verdadero peligro
El peligro enorme de la educación estatal no es la ideología sino su inutilidad. Las escuelas estatales están capturadas por décadas de los sindicatos de profesores y federaciones de estudiantes donde los jovencitos con fingida "vocación de servicio público" las usan para sus propios intereses, ese es el verdadero drama. De todos los candidatos a presidente que tenemos, solo José Antonio Kast ha mencionado el verdadero problema: que la educación es inútil y una estafa, no sirve para nada. Piñera no se atreve a decirlo y menos se atreverá a enfrentar este problema, porque como ya vimos le tiene terror pánico a las huelgas y protestas. Para que hablar de los demás candidatos.
Las escuelas del estado deben desaparecer
La educación estatal debe desaparecer, solo convienen a los políticos y a los sindicatos de profesores. Como dice Kast, son una estafa, un robo escandaloso a nuestros impuestos. Tarde o temprano toda la educación deberá ser particular subvencionada, porque solo así puede existir competencia y espíritu de superación, además es la única manera de garantizar la libertad de enseñanza que permita a los distintos grupos educar según sus propios valores. Todo esto indigna a los progresistas y a los sindicatos de profesores, pero no tienen ningún derecho a imponer su basura a la gente, como trató de hacer Bachelet, creo que a medida que se vean los problemas de la última Reforma Educacional, más dispuesta estará la gente a la educación particular subvencionada. Y al final -a largo plazo- es la gente la que manda, al menos mientras mantengamos a los pandilleros alejados del poder.
Conversando sobre el futuro de la educación
Hace un par de días bajamos al centro a pie con el Tomás Jr. Como el camino es largo nos fuimos conversando de educación para no aburrirnos, después me quedé pensando "esto lo voy a poner en el blog". ¿Alguien recuerda como era ir a clases en la escuela primaria? Yo algo me acuerdo, 30 o 40 rapaces en una sala deprimente, todo el ambiente fuera de control: algunos conversando, otros jugando con el celular, me imagino, muy pocos tratando de entender las explicaciones del profesor que -a gritos- intenta explicar -por ejemplo- los misterios de la división con lápiz y papel -"¿para qué profe, si existen las calculadoras?" -"No pregunte tonteras niño, imagine que está perdido en la selva y tiene que dividir 5687 entre 450"- eso es, actualizado, como yo lo recuerdo, claro que sin celulares ni calculadoras. El que vio la película Amarcord de Fellini sabe a que me refiero, esa escena en clases no se me olvidó nunca más.
Conversábamos que en Chile hay como dos millones de estudiantes de enseñanza básica, un cálculo grosero de un profesor por cada cuarenta alumnos da cincuenta mil profesores. ¡Cincuenta mil sueldos todos los meses durante décadas! ¿Y para qué? Para estar gritando inútilmente en una sala para tratar cosas tan inútiles como dividir, encontrar los factores primos, la versión de turno de la historia de Chile o cualquier otra cosa inútil que se les olvidará a la media hora de haberla escuchado. Todo eso se podría enseñar online con un profesor para 500 alumnos, o para los 2 millones, con unos profesores-tutores que monitorearan y evaluaran sus progresos.
Pero los cincuenta mil profesores se ganan la vida gritando cosas inútiles, llenando toneladas de papeles y simulando que les interesa que sus alumnos aprendan algo útil para la vida, algo así como sacar un puntaje alto para la prueba de selección universitaria, sacar un título también inútil y después buscar como diablos ganarse la vida.
Si hay algo que anda muy, muy, muy mal es la educación y el mejor interés de los niños no le importa a nadie, excepto a los padres que pueden pagar buenos colegios particulares, porque los fiscales son una completa estafa: deforman en lugar de formar. Pero eso a nadie le importa.
Fuente: https://bradanovic.blogspot.cl/2017/10/educacion-e-ideologia.html
Etiquetas:
adoctrinamiento,
educación,
educación pública,
estado,
gobierno,
ideología,
ideología de género,
impuestos,
profesores,
progresistas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo
-
►
2019
(22)
- ► septiembre (7)

