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domingo, 13 de agosto de 2017

"LO QUE SE OLVIDA SE DESPRECIA" - General (R) Hernán Núñez

Carta del General (R) Hernán Núñez a CJ. General Humberto Oviedo.

General de Ejercito
Humberto Oviedo Arriagada.

Se nos trata de humillar ante el país, nuestras familias y camaradas y vemos impávidos como se nos bombardea con reportajes y noticias falsas o distorsionadas, que solo buscan el odio.

Lamentablemente, Usted ha estado absolutamente ausente y se ha guardado un pusilánime silencio institucional. Ya no nos convence la manida frase de "Que se están haciendo cosas".

Desgraciadamente, no se observa ni una palabra de aliento o de apoyo, ni tampoco alguna gestión por esos "camaradas caídos" enfermos y aquellos abandonados a su suerte en esta perversa "masacre judicial" en donde algunos jueces parecieran competir por quien condena con más años de cárcel.

Es así, como cada vez más militares caen prisioneros con leyes aplicadas por hechos anteriores al reconocimiento del Estatuto de Roma; sin reconocerles derechos básicos como el debido proceso, la presunción de inocencia y procesos justos; porque al fin, lo que se persigue, es la venganza y el deleite morboso, perturbado y patológico de verlos morir tras las rejas.

¡Nos están aplicando la experiencia alemana con el Holocausto, ignorando las circunstancias de nuestra Historia; y el Ejército de Chile, mira desde la galería como todos esos políticos miserables que ayer nos alentaban y gobernaron con nosotros desde el primer día, que hablaban de "inequidad ante la justicia", "persecución implacable a todo uniformado", y hoy los mismos, nos desconocen y nos condenan desde sus elevados cargos)

Los hoy día procesados y encarcelados, no éramos una tropilla de baguales indisciplinados agrupados en asociaciones ilícitas, sin formación, sin jerarquía, sin mandos responsables y donde cada uno hacía lo que quería. 

¡Éramos soldados del Ejército de Chile y esa condición no se puede desconocer y nuestra Institución ignorar!

Sr. General, lamentablemente la voz del Ejército personificada en Usted, no se escucha.

Las situaciones por las cuales pasan sus camaradas de armas; los que fueron sus compañeros, sus instructores, sus superiores, sus amigos, se inclinan a no conmoverlo y lo que es peor no interesarle, y parece ser ésa la orientación institucional.

Indigna ver la página web del Ejército con motivo de sus 206 años de existencia, en que se le dedican 5 líneas en total al Gobierno Militar y a los conflictos del 74 y 78, que fue la única oportunidad en el siglo XX en que bravos soldados vivieron meses en las trincheras hasta que se logró la paz.

¡5 líneas... qué vergüenza, qué ingratitud, qué infidelidad!

No quisiera pensar que nuestra castigada generación será el chivo expiatorio y ejemplo para que el Ejército de Chile rompa y se sacuda de su pasado reciente, condenándola y estigmatizándola ante los futuros oficiales y suboficiales. Somos parte de la gloria del pasado reciente del Ejército, con nuestros aciertos y nuestros errores. pero protagonistas y orgullosos de nuestra tarea.

El Ejército no es aquel que hoy está formado en el patio. Lo componemos todos, y nosotros, los hombres en retiro. Somos la expresión de las tradiciones, los valores, los principios, la historia. ¡el ejemplo! ... ¡En cualquier tiempo!

Estimado General Humberto Oviedo, mañana estará en el retiro por el resto de su vida y el no haber ayudado a sus camaradas abandonados se convertirá en su propia aflicción.

Por lealtad a ellos, "haga más allá de su deber".

Todos esperamos que sea el Ejército y, ojalá las FFAA, las que hagan presente en forma firme que no se puede continuar abusando de las leyes. sin la imparcialidad suficiente y teniendo solo como norte el odio, el revanchismo y la venganza.

Siempre el camino del deber está señalizado como el más difícil y no solo se es responsable de lo que se hace sino de lo que no se hace, de lo que no se defiende y de lo que se calla.

Usted tiene la inteligencia, el criterio e intactos sus valores militares, solo falta la inquebrantable voluntad de asumir la responsabilidad que su tiempo le exige.

Lo saluda con especial aprecio,

Hernán Núñez Manríquez,
General (R)

lunes, 17 de abril de 2017

El pato nació cojo - por Tomás Bradanovic


viernes, 14 de abril de 2017

El gobierno de Bachelet es un pato cojo desde el principio, el pato nació cojo porque a finales del primer año ya se empezaron a notar los primeros fracasos, en particular el de la Reforma Tributaria y las medidas para reformar la educación escolar y secundaria que significaron la hecatombe de los colegios emblemáticos, el último bastión que quedaba disponible para los chicos pobres y meritorios.

De allí en adelante fracaso tras fracaso han llevado a la curva de popularidad de Bachelet a la conocida "forma de tijera" donde la alta aprobación cae y la baja desaprobación sube a medida que pasa el tiempo. Me acordé de la "crisis de la tijera" en la antigua Unión Soviética, estas curvas donde lo malo aumenta y lo bueno disminuye son características del fracaso de una gestión de cualquier gobierno


Una tras otra, Bachelet ha presentado reformas diseñadas por ignorantes como Jorrat o resentidos como Atria, todas están fracasando y todas son más impopulares cada día, su círculo de confianza ha resultados ser un Hall de la Fama de la Incompetencia.

Ayer llegué a pensar que la presidente se había vuelto loca. Su propuesta para mejorar las pensiones no solo es estúpida sino además será tan impopular como la decisión de eliminar la selección en los liceos emblemáticos, la gente tarda en reaccionar pero estos son rencores que se acumulan. Pero veamos de donde salió esta estupidez.

Todo empezó con las protestas callejeras contra las AFP, con demandas a las que el gobierno no podía acceder, pero tampoco se atrevía a rechazar de plano para no ofender a sus pocos pero influyentes aliados del Partido Comunista y más a la izquierda que tiene en el gobierno. La demanda era suprimir las AFP y reemplazarlas por una administración estatal, lo que habría significado una confiscación masiva de los fondos y un desplome de lo poco bueno que queda de la economía, el mercado de capitales entre otras cosas.

Entonces apareció la necesidad política de prometer el "mejoramiento de las pensiones". Como los milagros no existen, la única manera de tener mejores pensiones es que la gente ahorre una porción mayor de sus ingresos, no existe ninguna otra alternativa de mejoramiento real (descontada la inflación) que esa, da lo mismo el sistema:reparto individual o lo que sea, solo puede recibir más -descontando la inflación- el que ahorró más. No existe alternativa a eso.

El asunto lo había aclarado José Piñera hace rato. En su último viaje a Chile dio las medidas que se necesitan para mejorar las pensiones a saber (1) El estado debe poner más plata para incrementar el "Pilar Solidario", (2) Elevar la tasa de cotización, a cargo del empleador, (3) elevar la edad de jubilación igualando la de hombres y mujeres, (4) indexar la edad de jubilación a la expectativa de vida. No existe otra forma aparte de esas de aumentar el ahorro y mejorar las pensiones, nadie, absolutamente nadie ha propuesto otra medida que sea sustentable y real, solo entregan demagogia, retórica y consignas.

Como el gobierno tenía que hacer algo para responder a la presión callejera de sus aliados, no tuvo otra alternativa que elegir alguna de las propuestas de José Piñera, y eligió elevar la tasa de cotización en un 5% adicional con cargo al empleador. Todo iba perfectamente hasta allí, un 5% adicional administrado por las AFP -que habían ofrecido hacerlo gratis- con los años podría haber incrementado las pensiones en más de un 30% de no ocurrir alguna catástrofe macroeconómica mundial.

Pero apareció la ministro del trabajo, la Sra. Krauss diciendo una estupidez de antología "ni un peso más para las AFP" ¿que significaba eso? Las AFP iban a administrar sin cargo ese monto adicional, es decir no iban a recibir ni un peso más. Parece que para ser ministro de Bachelet hay que aprobar una prueba de estupidez y la ministro la aprobó con honores, porque mandó al diablo algo que había empezado muy bien.

La presidente, políticamente cobarde e ignorante como ha sido a lo largo de todo este segundo mandato, no quiso incomodar a sus aliados de izquierda y presentó un engendro absurdo, donde creará un "ente estatal", que administrará el 5% y además solo un 3% irá a la cuenta individual mientras un 2% irá a un "fondo común", para darle una ilusión a los tontos que añoran el sistema de reparto. Como resultado de esto, el mejoramiento de las pensiones será marginal, con mucha suerte podría llegar al 10%, en el muy improbable caso que las pensiones lleguen a aumentar al 20% será basado en subsidios, es decir terminaremos pagando todos como siempre.

Porque la riqueza no crece en los árboles ni es maná que cae del cielo, el que quiere riqueza primero tiene que conseguirla o crearla, globalmente la riqueza es una sola y no importa como se redistribuya a la fuerza, siempre termina en las manos de los más hábiles, que son solo unos pocos. El 20% de Pareto.

Yo creo que la presidente ya no está en sus cabales, creyó que ella sola podría hacer las cosas mejor y a su manera y fracasó, lleva más de tres años fracasando, una y otra vez "cada día puede ser peor". Ojala que se vaya luego nomas, menos mal que le queda poco. No es que me afecte mucho en lo personal pero me da mucha rabia ver gente tan estúpida con poder, en cierto modo comprendo la rabia contra Nicolás Maduro, debe ser algo más o menos parecido.

Fuente:
http://bradanovic.blogspot.cl/2017/04/el-pato-nacio-cojo.html
Tomas Bradanovic

viernes, 14 de abril de 2017

¿“PRIMAVERA ÁRABE”? - por Alberto Mansueti


¿“PRIMAVERA ÁRABE”?

por Alberto Mansueti - http://albertomansueti.com/

En América latina y otras partes del mundo, hay la imagen romántica de que entre 2010 y 2013, una oleada de manifestaciones populares, autoconvocadas por Internet mediante Facebook y Twitter, de modo espontáneo, sin dirección, organización ni liderazgo alguno, fueron capaces de derrocar a varios gobiernos árabes, abriendo así el camino a una nueva era de democracia y libertades en la región.

La prensa mundial a menudo compara estas rebeliones con las sucesivas oleadas revolucionarias contra monarquías europeas en el siglo XIX, particularmente en los años 1820, 1830 y 1848. En esto hay algo cierto: en ambos casos, lo que se cree que ocurrió, o lo que se pretende hacer creer que ocurrió, es por completo distinto a lo que realmente ocurrió.

Las protestas de calle no fueron “espontáneas”: diversos factores, muy poderosos, las empujaron y aprovecharon, según los casos: ejércitos regulares; facciones y sectas religiosas; partidos islámicos y/o comunistas; sindicatos; activistas de “derechos humanos” y “periodismo de denuncia”; agencias desinformativas; guerrillas armadas, entrenadas y pagadas por países extranjeros, los cuales luego atacaron o invadieron, en directo. Se desestabilizaron al fin aquellos gobiernos, que no eran todos iguales; pero los resultados, también desiguales, distan de ser un idílico paraíso democrático. Cinco países son los más relevantes: Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Siria.

(1) Se supone que la “primavera” comenzó en Túnez, cuando un vendedor ambulante se quemó a lo bonzo en diciembre de 2010, y las revueltas consiguientes provocaron la huida del Presidente Zine Ben Ali. En realidad, Zine era un dictador modelo Pinochet, cuyas reformas económicas posibilitaron un notorio crecimiento, pero no suficiente. Y a diferencia de otros regímenes árabes, el de Zine no les dio nada a los militares; así el Ejército promovió la “Rebelión de los Jazmines”, y le derrocó. Hoy los islamistas radicales pelean fieramente contra los moderados, y ambos contra los comunistas no religiosos y demócratas laicos … y el caos reina en el país, junto con la pobreza y la corrupción.

(2) Se supone que Egipto siguió el ejemplo de Túnez; y así fue: la “Revolución Blanca” o “de los Jóvenes” contra Hosni Mubarak, Presidente desde 1981, comenzó el 25 de enero de 2011, “el Día de la Ira”, y casi 20 días después, el Ejército le forzó a dimitir, y asumió el poder. En las elecciones de 2012 ganó la Presidencia un musulmán moderado, Mohamed Morsi, quien de inmediato quedó atrapado entre los sectores laicistas y las diversas facciones islamistas, y entre los partidarios de Mubarak y quienes reclamaban retaliaciones y venganzas judiciales contra el ex Presidente. Hubo una segunda oleada de protestas contra Morsi, otra vez golpe de Estado militar en julio de 2013, y luego un nuevo Presidente, el actual, Abdel Sisi, un militar. "Egipto se ha convertido en una sociedad más violenta y cada vez más polarizada por cuestiones ideológicas y sociales", dijo un analista a la prensa. Otro añadió que “en comparación con otros países de la región, que están muchísimo peor, como Siria, Egipto es casi un oasis de estabilidad”.

En toda la región, el conflicto árabe-israelí es determinante; y es insoluble en tanto las grandes y medianas potencias, globales y locales, sigan apoyando a uno y a otro lado. La solución es muy simple: lisa y llanamente su completa retirada, “hands-off”, para que musulmanes y judíos se vean solos, y vuelvan a hacer lo que hacían antes con frecuencia, en Medio Oriente y en el planeta: convivir. Y comerciar en paz, sin estatismos ni imperialismos. Pero la solución es resistida con feroz empeño, digno de mejor causa, en las grandes capitales geopolíticas.

(3) En Libia, las protestas comenzaron en enero de 2011, provocando represión y violencia del Gobierno Khaddafi. La oposición creó una eficiente milicia, el “Frente de Liberación”, apoyada por EE.UU. y la OTAN. Hubo guerra civil, y el Gobierno perdió. En octubre, Khaddafi fue encontrado y ejecutado. Pero “la transición” fue muy cruenta; y la “segunda guerra” comenzó en 2014, entre las opuestas facciones armadas triunfantes en 2011, cada cual con su apoyo respectivo desde el exterior. Ahora luchan bestialmente en Libia, un ejemplo perfecto de “Estado quebrado”.

(4) A comienzos de 2011 los yemeníes se rebelaron contra el Gobierno del Presidente Ali Saleh. Los marchistas llevaban cintas rosas al estilo de los jazmines tunecinos. Las protestas duraron más de un año, hasta que Saleh fue expulsado del poder. Y la situación cambió, pero para peor, con los violentos choques entre musulmanes sunnitas y chiítas. Yemen sufre hoy una de las peores crisis humanitarias de Oriente Medio, con hambre, guerra, dolor y sufrimiento por doquier.

(5) El siguiente levantamiento popular ocurrió en Siria ese mismo año 2011, contra el régimen de Bashar El Assad, escalando el conflicto hasta convertirse en la guerra más globalizada de la historia reciente: EE.UU., la UE y la Liga Árabe respaldan a los diversos ejércitos rebeldes; por su lado Irán, Rusia y China apoyan a Assad. Las “redes sociales” siguen con un rol muy destacado: le otorgan tribuna a cada quien que expone su ignorancia: para los marxistas, la culpa es de Israel, EE.UU. y el petróleo; para los despistados, la culpa es del Corán; para los pacifistas, es de los fabricantes de armas; y para los que leen mal la Biblia, que son muchos, la guerra de Siria es el comienzo del fin del mundo. A todo esto, los muertos ya van por los 300.000, y la crisis humanitaria es la mayor del siglo XXI.

Hace un par de semanas hubo elecciones en Ecuador, y los enfervorizados partidarios del candidato perdedor, “convocaron al pueblo a las calles”, recordando el “ejemplo de la Primavera Árabe”. También en Venezuela se recuerda el mismo “ejemplo”, cuando la oposición incompetente “convoca a las calles”, lo cual sucede cada año, incitando a la violencia, y propalando rumores infundados y noticias falsas en Facebook, Twitter y Whatsapp. Siempre con el mismo resultado: disturbios, destrozos, saqueos, con heridos y muertos; y un régimen comunista que aprovecha para ajustar aún más las tuercas.

Gravísimo daño nos hacen la partidofobia, la antipolítica, y esa enferma aversión a la democracia que divulgan algunas sectas “libertarias” anarquistas, muy penetradas por el marxismo cultural en todas sus formas y expresiones, incluyendo el odio a la religión. Y encima, desde muy variopintos ángulos y sectores, se nos embiste a diario con llamados a la “¡Acción; no palabras!”, o sea: la guerra contra el pensamiento, al más puro estilo absolutista y nazi-fascista de los ‘30. Tres liberales hispanos verían muy familiar este ambiente: Práxedes Mateo Sagasta (1825-1903), Miguel de Unamuno (1864-1936), y José Ortega y Gasset (1883-1955).

Bien haríamos en América latina en mirar a los países árabes; pero a lo que sucede en la realidad, no en las imaginaciones fanatizadas. Y mejor haríamos en apoyar los remedios a tales desastres, que en el Centro de Liberalismo Clásico impulsamos: no sólo el capitalismo de libre mercado para todos; sino también reivindicar y promover (1) la democracia representativa, (2) la vía Política con “P” mayúscula, que es la sola alternativa civilizada a la violencia ciega, letal y destructiva, (3) los partidos políticos como mediadores naturales entre la demanda y la oferta de bienes públicos, y (4) la precedencia del pensamiento racional sobre la acción.

Mucho necesitamos la ayuda de Dios. Y la tuya también, si estás de acuerdo. Gracias por leer hasta aquí; te agradezco si compartes este artículo. Y que sea hasta la próxima semana.

Alberto Mansueti,
Abogado y politólogo.
Presidente del Centro de Liberalismo Clásico,
Asesor permanente de la Dirección Nacional del Movimiento Liberal Libertario Resistencia Civil y Directivo del Autonomista liberal y Zuliano Movimiento Rumbo Propio.