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lunes, 9 de octubre de 2017

Voto Moral y Útil - por Hermógenes Pérez de Arce

          El otro día estuve en una de esas plateas de las clínicas privadas esperando atención y cuando fui llamado al módulo 2 se pararon varias personas y fueron a felicitarme por decir la verdad en televisión. La funcionaria del módulo 2 protestó porque no podía atenderme. Es que días antes, olvidando la prohibición de Piñera y del Gobierno de invitarme a foros y debates televisivos (supongo que me consideran un personaje peligroso y subversivo que puede salir con la verdad en cualquier momento, lo que no conviene al uno ni al otro) “El Informante” de TVN me convidó a participar en un segmento en que se abordó el “caso Quemados” y tuve tiempo para contar la verdad de ese episodio que, por cierto, la opinión pública desconoce.

Porque el piñerismo y la Concertación le han lavado el cerebro a la gente y han consagrado como verdad la versión falsa y condenatoria del Gobierno Militar. Pero éste tiene un “voto duro” silente que conoce la verdad histórica, celebra cuando la oye y me impide desplazarme por lugares públicos sin ser felicitado al menos dos veces en cada trayecto, con sólo deshonrosas excepciones, como la del individuo que, sin  el menor respeto por la verdad, me gritó días atrás al cruzarse conmigo: “¡Por Dios que estás viejo, Hermógenes!”

          Como defensor de la verdad histórica soy partidario, por supuesto, de José Antonio Kast, pero no pocas personas me dicen que, también prefiriéndolo, van a votar por Sebastián Piñera para derrotar a la izquierda, pues creen que su voto será así más “útil”. Pero yo suelo replicarles, cuando tienen tiempo, que el voto de ellos por Kast no sólo será más útil para ese fin que buscan, sino, además, moralmente más sólido.

          Tras decirles eso les hago, cuando me dejan, una síntesis de la negra hoja de vida de Piñera, que incluye:

- Su desastroso cometido en los ’70 y ’80 como gerente el Banco de Talca, gestión que le valió estar 23 días procesado y prófugo de la justicia por haber perdido cinco veces el capital del banco al haber hecho préstamos a sociedades de papel, de algunas de las cuales él formaba parte, para comprar acciones del propio banco;

- Sus trampas y atentados en mi contra cuando competimos como candidatos a senadores en 1989, que pueden leerse en mi autobiografía, en venta por una módica suma en este mismo blog;

- Su otra conspiración posterior contra su competidora, la pre-candidata presidencial Evelyn Matthei, para “c…arla” y “dejarla como cabra chica” en un programa de televisión;

- Sus gestiones como senador para comprar a Corfo acciones de LAN, mientras al mismo tiempo negociaba con el gobierno de Aylwin y conseguía apoyo de RN para las políticas de éste;

- Su aparición en los diarios como presidente de una sociedad anónima siendo senador, lo que debió haberle acarreado (pero no le acarreó) el inmediato cese en su cargo parlamentario;

- Su negociación para vender tarjetas de crédito a los bancos, mientras era senador y presentaba una moción de ley para que los bancos (que se negaban a pagarle lo que él pedía) tuvieran que pagar intereses en las cuentas corrientes, moción que retiró cuando los bancos “entendieron”;

- Su impresentable gestión ante Endesa España para conseguir venderle a un precio privilegiado sus acciones de las eléctricas; su actuación para conseguir con Kirchner la autorización para LAN  de operar en Argentina, por la cual sigue estando imputado por el delito de soborno ante el juez Canicoba Corral de Buenos Aires;

- Su condena por la Superintendencia de Sociedades Anónimas, antes de ser elegido Presidente de la República, por comprar acciones de LAN con información privilegiada;

- El uso por sus sociedades de facturas falsas para obtener financiamiento electoral para su campaña de varias empresas (incluso usando parte de lo así recaudado para pagar a sus ejecutivos de otra empresa suya);

- Sus presiones, ya como Presidente, para obligar a Julio Ponce a fusionar las sociedades Cascadas, lo que lo beneficiaría económicamente;

- El engaño, como candidato en 2009, a los militares, prometiéndoles debido proceso y prescripción, sólo para, una vez elegido, transformarse en su peor perseguidor a través de querellas ilegales, que son mil de las mil trescientas presentadas, incluyendo la del general Orozco, hoy nonagenario y con demencia senil, a quien el subsecretario Ubilla de Piñera persiguió judicialmente por “el delito” de haber salido a averiguar qué había sucedido en el exterior del regimiento Yungay en 1973, al oírse una descarga contra dos presos que huían;

- El engaño fenomenal a la opinión pública, a la cual aseguraba, bajo su gobierno, que su patrimonio lo administraba un “fideicomiso ciego”, en  circunstancias que estaba sacando al exterior 1.800 millones de dólares del patrimonio que tenía e invirtiendo los mismos en paraísos fiscales de Panamá, Islas Vírgenes y Luxemburgo;

- Su intervención subrepticia, siendo Presidente y a la vez controlador de Colo Colo, para remover a Mayne-Nicholls como presidente de la ANFP, quien quería repartir igualitariamente las ganancias del Canal de Fútbol entre todos los clubes, sin privilegiar a “los tres grandes”; y su inminente condena por la Cámara (salvo que otra vez “dé vuelta” a la mayoría en su favor) por haber comprado acciones de la pesquera peruana Exalmar en pleno litigio marítimo de Perú con Chile.

          Si la gente vota por ese prontuario, allá ella. Si el “Señor Probidad” aparece formando parte de su comando, allá él. Pero quienquiera se mire al espejo cada día, convencido de ver la imagen de una persona honesta, que lleva a cabo acciones honestas y dueña de un voto moral, no tiene dónde perderse para saber que, entre Piñera y Kast, debe optar por el segundo.

          Y así votará, además, de la manera más “útil”. Porque nadie duda de que Piñera pasará a segunda vuelta: todas las encuestas lo aseguran. Es decir, le sobran votos para eso. Luego, uno más para él es, esencialmente, un “voto inútil”. En cambio, si más votos se desplazan en favor de Kast, ambos, Piñera y él, pasarán a segunda vuelta, pues los candidatos de centroizquierda e izquierda son seis y eso asegura una gran división de su contingente electoral y que ninguno pase del 15 %. Luego, bastaría un 10 % de votantes de Piñera que lo hicieran por Kast para GARANTIZAR que no habrá otro dañino gobierno de izquierda.


          ¿Qué voto puede ser más útil que el que garantice eso? En cambio, hacerlo por Piñera sólo asegura que un izquierdista, Guillier o Sánchez, pase a segunda vuelta y, ya terminada la dispersión en ese sector, tenga grandes posibilidades de vencer y continuar con un gobierno tan perjudicial como el actual.





Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/10/voto-moral-y-util.html

lunes, 2 de octubre de 2017

El Estorbo Militar - por Fernando Thauby

Desde hace ya semanas el comando presidencial de Piñera comenzó a inquietarse con la candidatura de José Antonio Kast. El tema llevó rápidamente a sus miembros a empantanarse con un grupo molesto e incomprensible -un verdadero estorbo- los militares, que excitan las mas agudas, subconscientes y turbias memorias y perspectivas de los políticos de derecha e izquierda.

En efecto, se encontraron con un elemento duro, organizado, al que no conocen y que preferirían que no existiera. Lo recordaban como un lote ingenuo y fácilmente manejable que había cambiado y ahora era algo muy diferente. Había sido capaz de organizarse y plantear una estrategia política y gremial de largo plazo y en este momento constituía el eje de la campaña de Kast

Surgieron “espontáneos”, enviados “oficiosos” y algunos mensajeros “oficiales”, desenterraron a viejos generales de los buenos tiempos de Cheyre, a civiles “bien conectados” cuyos contactos estaban obsoletos desde hacía ya diez años y obviamente, a los “amigos” militares con quienes comparten social, empresarial y comercialmente. Se enviaron mensajes, se cursaron amenazas y se cantaron viejas coplas patrióticas de esas que los políticos creen que entusiasman y seducen a los militares.

Fracaso tras fracaso. No pasó nada, no hubo interlocutores adecuados y cuando existieron, no se doblegaron a sus exigencias como lo esperaban. El interlocutor mas representativo, la Multigremial de las FFAA y Policías planteó, de entrada, tres condiciones para comenzar a hablar: Libertad para los presos políticos militares; respeto al Estado de Derecho y la consideración de un conjunto de demandas gremiales, la principal relacionada con dictación de una Ley de Salud para Carabineros y PDI,

Las estrategias piñeristas variaron: primero como se dijo, fue “la guapeada”; fracasó.
Luego vino la ilusión del triunfo en primera vuelta. Esta aspiración pasaba por sustraer los votos de Kast y acarrearlos hacia Piñera. Se apeló al “voto útil”, Gonzalo Blumel, el coordinador programático, sentenció a La Tercera que “hay que conseguir los votos de Kast”. Días antes, el senador e integrante del comité ejecutivo del comando, Alberto Espina (RN), pidió directamente a los votantes de Kast “reflexionar” sobre su opción y respaldar al ex mandatario. No pasó nada.

Y Kast seguía remontando en las encuestas, lenta pero constantemente.

La “filtración” de un chat privado del ex presidente de la UDI dejó al desnudo su angustia y sobre todo expuso la profunda fractura interna de la UDI; el senador Larraín termina el mensaje con un llamado a los militantes. “El seudopurismo de JAK (sic) puede significarnos más gobiernos como el actual y eso no es bueno para Chile ni para nuestros principios”, “Respeto a quienes ven con buenos ojos a JAK (sic), (pero) deben hacerse responsables de lo que puede significar impulsar opciones que no tienen destino político y que pueden dañar a otras que sí lo tienen”. La intervención de Blumel, por su parte, fue un compendio de confusiones: no distinguía a los militares en retiro de los en servicio, desconocía las motivaciones de cada grupo, ignoraba sus respectivos intereses e imaginaba una curiosa relación de mando y autoridad entre los diversos grupos de militares retirados.

El tiempo seguía corriendo y no se llegaba a nada. Las cosas con los militares en servicio activo tampoco avanzaban. Se invitó a un comité para diseñar la parte de Defensa del “Programa de Gobierno”, concurrió un amplio grupo: internacionalistas, ex ministros, ex – senadores, ex subsecretarios y políticos de diferentes niveles y se les pidió una propuesta. Pasó poco. Se designó a un experto “con experiencia real” en el Ministerio, tampoco pasó mucho.
A todo esto, la UDI ya convencida de que no habría triunfo en primera vuelta prefirió cerrar el tema Kast y dejarlo para que “se resolviera solo” cuando Piñera y Guillier pasaran a segunda vuelta.
La UDI, consciente de que, para sus militantes, el entusiasmo por Piñera es solo instrumental para obtener el gobierno, sabe que Kast cuenta con muchas mas simpatías internas de lo que se dice y este si es un problema grave.

Todo el asunto Kast – Militar era un embrollo y no quedó mas que la intervención directa del candidato.

Afortunadamente venía “el debate”, oportunidad en que Piñera lanzó dos temas al ruedo: “Creo que, por razones humanitarias, todas las personas que están en la parte final de sus vidas, con enfermedades terminales, alzhéimer, que no saben dónde están, o con cánceres terminales, debiéramos conmutar la prisión en un cárcel por arresto domiciliario total para que mueran en paz y con dignidad junto a sus seres queridos”. “Eso no es solamente para los presos de Punta Peuco, es para todos los presos chilenos que están al borde la muerte, que mueran con dignidad”.

Segundo, reconoció que los “cómplices pasivos” estaban en mas sitios que en la UDI y las FFAA, que estaban también en los medios de comunicación social, en los partidos políticos, en el Poder Judicial y lamentó también, que el Gobierno militar tardara 17 años en entregar el gobierno -después de reconstruir la economía, desbandar a los grupos terroristas internos y derrotar la agresión internacional del Partido Comunista apoyado por Cuba Alemania Oriental y Rusia, que pretendían impedir el establecimiento de un régimen democrático en Chile-.

Gonzalo Cordero, en entrevista que dio a La Tercera, interpreta así la nueva posición de Piñera: Durante el debate se reflotó el tema de los “cómplices pasivos”.

"¿Qué le pareció la respuesta del ex mandatario? Fue una muy buena respuesta. Me pareció que puso su expresión en un contexto amplio, que me parece que resulta interesante, descriptivo, analítico.
Usted, incluso, a través de Twitter calificó como “brillante” la respuesta de Piñera. ¿Por qué?
Porque equilibró muy bien los distintos factores que incidieron en el quiebre de nuestra democracia, los distintos tipos de responsabilidad que hay en lo que pasó en nuestro periodo de la historia y, al mismo tiempo, cerró con una proyección hacia adelante, que es de aprendizaje.
¿Eso es para no contrariar al denominado mundo militar?
No. Creo que representa una manera madura de alguien que ya ha gobernado el país y que tiene una visión de estadista".

Bien por Cordero, logró dar un barniz de liderazgo y de estadista al candidato. De ser cierto, el de Piñera parece un cambio pequeño pero promisorio, lo lamentable es que le tomó 46 años comenzar a entender el problema de fondo.

De cualquier manera, su oferta es mezquina: mantiene la falsificación sistemática de la verdad histórica; no pone fin a las calumnias contra las FFAA; no cesa la prevaricación judicial; continúa la campaña de construcción -por parte del Partido Comunista- de una “verdad oficial” mediante los Museos de la Memoria, de propiedad privada pero financiados millonariamente por el estado.
Es decir, no pone fin, ni siquiera inicia un proceso, para terminar el cultivo sistemático del odio hacia las FFAA por parte de la izquierda.

Y aquí estamos.

Nadie sabe si las ofertas de Piñera se cumplirán. También se ignora que intentará hacer en el sector defensa. La experiencia anterior con ministros como Ravinet, Allamand y Hinzpeter fue lamentable. Es evidente que no le interesan las FFAA.
En este ambiente, las características del nuevo Ministro son mas relevantes que los lirismos que se escriban en el programa y no hay razones para ser optimista.

La verdadera crisis política vendrá cuando quede claro que, aunque no le guste a Vargas Llosa, variedades de conservadores existen transversalmente en toda nuestra sociedad, que no son pocos y que están cansados de ser maltratados. Que la tiranía de la máquina de la izquierda para difamar y construir realidades ha abusado demasiado.
Veremos conflictos serios en la UDI y entre la UDI y RN. La izquierda por su parte entrará en guerra civil; y los militares chilenos continuarán existiendo, cada día mas cansados del impune bulling comunista.

Y nada se resolverá mientras los políticos, militares, intelectuales y ciudadanos, bajo el activo liderazgo del Presidente, no enfrenten la verdad de nuestra historia entre 1965 y 1990 y permitan la existencia de un régimen político honesto y veraz.

Fuente: https://fernandothauby.com/2017/10/01/el-estorbo-militar/