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lunes, 29 de junio de 2020

Y Ahora Va a Caer el Banco Central - por Hermógenes Pérez de Arce

Piñera ha sido el más destructivo de los cinco presidentes de la Concertación (porque lo ha sido en los hechos)  habidos desde 1990. Pulverizó el estado de derecho ("rule of law") al gusto de la izquierda, como autor, a través de su gobierno, de un millar de querellas ilegales contra ex uniformados, que se han traducido en más de doscientos Presos Políticos Militares privados de libertad con atropello a "todos, pero todos" (términos de un penalista y decano universitario) los fundamentos del derecho penal.

Recientemente mandó a una abogada de su confianza a presidir y poner una bomba de racimo en el Tribunal Constitucional, último baluarte y el más combatido por la izquierda, de los que quedaban para contener los desbordes parlamentarios en desmedro de la Carta Fundamental. Hoy el Tribunal está dividido y estremecido hasta sus cimientos.

Secundó el destructivo proyecto de las 40 horas semanales, sólo subiéndolas a 41.

Regaló el 15 de noviembre pasado hasta la Constitución que le dio estabilidad política, económica y social a Chile por 40 años, como consecuencia de su incapacidad para restablecer el orden público.

No vetó ni mandó al TC, sino que promulgó el proyecto inconstitucional sobre cuentas de consumos básicos.

Y ahora termina con la autonomía monetaria del Banco Central, al proponer una reforma constitucional para autorizarlo a comprar instrumentos de deuda pública en el mercado secundario, abriendo así la puerta a emisiones inorgánicas para financiar el déficit público: argentinización, inflación ad portas.

El economista Sergio Melnick ha escrito en twitter: "Piñera entregó hasta aquí:
1. La ciudad al vandalismo (octubre).
2. A Mañalich, Sichel y otros.
3. TVN.
4. Aumento desmedido del gasto y deuda.
5. Aumentó impuestos.
6. La Constitución.
7. Ya una parte de las AFP. ..."¿me falta algo?" Sí:
8. La autonomía del Banco Central.
9. El Tribunal Constitucional.
10. El orden público.
11. La verdad histórica.
12. La facultad de velar por la conducta ministerial de los jueces.
13. La de indultar a los presos políticos injustamente condenados.
14. El veto presidencial a textos inconstitucionales.
15. La mesura en el uso de las cadenas de radio y TV.
16. El buen ejemplo de mantener el patrimonio en el país.
17. El cumplimiento de su palabra (a militares (r)).
18. El deber de abstención teniendo información privilegiada.
19. El de no ocultarse al ser requerido por la justicia.
20. El de no amenazar con su facultad de legislar como senador para obtener un mayor precio de algo que vende.
21. Como gerente de banco, no autootorgarse un crédito para comprar acciones del banco.
22. El de no falsear la verdad financiando un Museo de la Memoria Marxista.
23. El de defender a la fuerza pública en lugar de acosarla con inspectores miristas de DD. HH. de $4 millones mensuales.
24. Como senador, el de no destituir a un ministro de corte por aplicar la ley vigente de amnistía.
25. El de no destruir la propaganda de su competidor electoral.
26. El de no comprar sociedades zombis para eludir impuestos.
27. El de no mentir en público al decir que Allende fue mejor presidente que Pinochet.
28. El de respetar los DD. HH. del general Orozco, inocente, nonagenario, sin control de esfínteres y con Alzheimer, preso por querella suya infundada.
29. El deber de no figurar tanto y no torturar a la audiencia apareciendo hasta en la sopa para decir tres sinónimos.

Y que cuando termine la pandemia no volvamos al desgobierno y al caos. Escúchanos Señor, te rogamos.

Fuente: https://blogdehermogenes.blogspot.com/2020/06/y-ahora-va-caer-el-banco-central.html?m=1

martes, 15 de octubre de 2019

A Letter to Donald Trump - by Hermógenes Pérez de Arce

Recién hice llegar a la Casa Blanca por e-mail la siguiente traducción de mi carta abierta al Presidente Donald Trump, en tres etapas, y me fue acusado recibo:

Dear Mr. President Donald Trump,

I am writing to you because you are a figure endowed with almost unparalleled political courage in the contemporary world, noted by the fact that you dared to say that the Pinochet government saved Chile from communism. Precious few political leaders have ventured to state that truth publicly, other than statesmen like you and Brazilian President Jair Bolsonaro.

I am also writing to you because your government recently sent a message to Cuba, prompting its regime to put an end to the state of affairs that shackle a hundred people as political prisoners. The latter group is defined as those who have been deprived of their liberty, not because of the application of the law under a system governed by the rule of law, but because of political considerations that run contrary to a country’s legislation.

Such is the case of Chile, too, according to that definition. There are currently over two hundred political prisoners in different detention centers—twice as many as in Cuba—convicted in a manner that runs contrary to Chilean constitutional provisions and laws. These people have been persecuted for having fought terrorists who sought to seize power between 1973 and 1990, wherein serious attacks against both military and civilian populations were committed in the process. They had the support of Cuba, the Soviet Union, and East Germany, the latter case being documented by American author John O. Koehler in his book "Stasi".

It is up to your government to condemn the current Chilean one, as it has done in the case of Cuba, because the present administration of President Piñera, and his previous one (2010–2014), have not only been active accomplices in this travesty of justice, but also co-authors of most of the illegal prosecutions that led to the deprivation of the liberty of those two hundred political prisoners. Unfortunately, the Chilean judiciary has been, for at least ten years, left in the hands of a majority of red judges who have undertaken an unflinching offensive against those who defeated extreme leftist terrorism by force of arms.

In recent days, the Piñera administration suspended the warden of the Punta Peuco prison for limiting himself to parole, according to the law, just fifteen military political prisoners. In doing so, the government has not only contravened the law, but also the Chilean Constitution, by denying parole to those political prisoners. That charter prohibits applying criminal law retroactively and establishes the principle that the rule most favorable to the inmate must govern.

As in Chile there are no political institutions capable of opposing the stranglehold that the extreme left wields over the judiciary—being backed by the co-sponsorship of the government along with the indifference of the congressional majority (that judiciary has railroaded more than two hundred political prisoners now serving time), you are the only world-class statesman who is endowed with sufficient political courage that can exercise true diplomatic influence and uphold the human rights of these people. No one else is able to rise above the prevailing leftist rhetoric that merely parrots the “talking elites” (as Paul Johnson stated). No one better than you can denounce the stomping on the human rights of these Chileans—not to mention the undermining of the Chilean constitution and its laws. Such violations have been perpetrated against the military forces that defeated Marxist guerrillas in Chile.

A recent American video warns those in the United States about the potential risk of anti-Al Qaeda terrorism combatants falling in the future into the hands of politicized leftist judges, as it says textually, wherein many uniformed men would lose their freedom as a result of acts of vengeance for having triumphed over leftist terrorists.

Now is the time, Mr. President, for you to intervene, once again, in defense of freedom, human rights and the rule of law in our world. Moreover, you would be doing so on behalf of a friendly country that shares the same ideals of the United States but is currently beleaguered by a multifaceted attack on the fundamental rights of those who fought to preserve its democracy and freedoms.

I hope that representatives of your government in Chile, or perhaps people who share your ideals of freedom and fidelity to historical truth, will also send you this request. Accordingly, I am optimistic that it will promote the same foreign aid and action in Chile that your government has deployed in Cuba, defending the law, justice, and truth that have been overrun by leftists, thus unjustly depriving two hundred military people of their freedom, who are in this very moment being held as political prisoners in my country.

Source: http://blogdehermogenes.blogspot.com/2019/10/a-letter-to-donald-trump.html

Spanish version: http://blogdehermogenes.blogspot.com/2019/10/carta-abierta-donald-trump.html

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domingo, 13 de octubre de 2019

Carta Abierta a Donald Trump - por Hermógenes Pérez de Arce

Estimado señor Presidente: Le escribo porque usted es una figura de  coraje político casi único en el mundo contemporáneo, como que se ha atrevido a decir que el gobierno de Pinochet salvó a Chile del comunismo, verdad que sólo un estadista como usted o el Presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, han osado manifestar públicamente.

Le escribo, además, porque en días recientes una repartición de su gobierno ha conminado al régimen de Cuba a poner fin a las situaciones que allá mantienen a cien personas en condición de presos políticos.

Estos últimos son definidos como quienes han sido privados de su libertad, no en razón de lo que disponen las leyes propias de un estado de derecho, sino por consideraciones políticas y contrariando la legislación.

Ése es el caso de Chile, atendiendo a esa definición. Actualmente hay más de 200 presos políticos en diferentes recintos penales, el doble que en Cuba, condenados contraviniendo normas expresas de la Constitución y las leyes chilenas. Esas personas han sido perseguidas por haber combatido, entre 1973 y 1990, a terroristas que pretendían hacerse del poder y cometían graves atentados contra militares y la población civil, con el respaldo de Cuba, la Unión Soviética y Alemania Oriental, en este último caso todo ello documentado por el autor norteamericano John O. Koehler en su libro "Stasi".

Corresponde que su gobierno conmine al chileno actual, tal como lo ha hecho con el de Cuba, porque el régimen del Presidente Piñera, en su actual mandato y en el anterior de 2010-2014, no sólo fue cómplice activo sino coautor de la mayor parte de las querellas ilegales que condujeron a privar de libertad a esos 200 presos políticos. Lamentablemente en Chile el Poder Judicial se halla, desde hace diez años, en manos de una mayoría de jueces rojos que ejercen una verdadera razzia contra quienes derrotaron por las armas al terrorismo de extrema izquierda.

En estos mismos días el régimen ha suspendido de su cargo al alcaide del presidio de Punta Peuco por limitarse a aplicar la ley sobre libertad condicional a 15 presos políticos militares. El gobierno así contraviene no sólo la ley, sino la Constitución chilena, al negar la libertad condicional a esos presos políticos, pues la Carta veda aplicar las leyes penales con efecto retroactivo y establece el principio de que debe regir la norma más favorable al reo.

Como en Chile no existen instancias políticas capaces de oponerse al control que la extrema izquierda, con la coautoría del gobierno y la indiferencia de la mayoría parlamentaria, ejerce sobre el Poder Judicial y que ha originado los más de 200 presos políticos existentes, sólo un estadista de categoría mundial y dotado de suficiente coraje político, como lo es usted, puede ejercer verdadera influencia diplomática y hacer respetar los derechos humanos de estas personas. Nadie más es capaz de elevarse por sobre las consignas izquierdistas reinantes y que repiten las "élites habladoras" (Paul Johnson); nadie puede denunciar mejor que usted este atropello chileno a los derechos humanos, la Constitución y las leyes que se está perpetrando contra los militares que derrotaron a la guerrilla marxista.

Un reciente video norteamericano advierte a los propios Estados Unidos sobre el riesgo de que los combatientes contra el terrorismo de Al Qaeda caigan en el futuro en manos de jueces politizados de izquierda, como lo dice textualmente, y muchos uniformados pierdan su libertad en venganza por haber triunfado contra los terroristas.

Es la oportunidad, señor Presidente, de que usted intervenga, una vez más, en defensa de la libertad, los derechos humanos y el estado de derecho en el mundo y, en particular, en un país amigo que comparte los mismos ideales de los Estados Unidos pero está en este momento siendo sede de un múltiple atentado contra los derechos fundamentales de quienes combatieron para permitirle preservar su democracia y su libertad.

Confío en que los representantes de su gobierno en Chile o personas que compartan sus ideales de libertad y fidelidad a la verdad histórica le hagan llegar esta petición y que ella promueva la misma acción en Chile que su gobierno ha desplegado en Cuba, en defensa de la legalidad, la justicia y la verdad que han sido atropelladas para privar de su libertad a 200 presos políticos militares en mi país.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.com/2019/10/carta-abierta-donald-trump.html

Versión de la fuente original en inglés: http://blogdehermogenes.blogspot.com/2019/10/a-letter-to-donald-trump.html

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Versión en inglés publicada en InfoGuerras Chile:
https://infoguerraschile.blogspot.com/2019/10/a-letter-to-donald-trump-by-hermogenes.html

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domingo, 24 de diciembre de 2017

PERFECTOS COMUNISTAS - por MÁXIMO

Según la comunista Lorena Fríes, defensora de no-terroristas, los chilenos somos racistas, clasistas y homofóbicos. Según el comunista Hugo Gutiérrez, los chilenos somos idiotas y estúpidos. Y todo esto porque no somos comunistas como ellos.

Por su parte, otro comunista, el regente del Movilh, Rolando Giménez, le envió una tarjeta de navidad a José Antonio Kast, deseándole que en estas navidades “el amor, la igualdad y el respeto a la diversidad de Chile triunfe sobre los prejuicios y el odio”.


Ustedes podrán pensar que los comunistas esta vez no recibieron órdenes de partido, y cada cual opinó por su cuenta, de ahí la contradicción. Pero no, no es así. Todo cuadra.

La lógica comunista dice que lo que opinan Fríes y Gutiérrez también lo opina Giménez, y viceversa. Es decir, usted tiene respeto por la diversidad si piensa como ellos, y es un estúpido, idiota, clasista, homofóbico y racista si no piensa como ellos.

En eso consiste la ideología marxista, usted no es digno de esta vida mientras no forme parte del hombre nuevo. Y mientras ellos insisten en crearlo, nosotros debemos continuar el camino como humanos, demasiado humanos. No todos podemos ser perfectos como los comunistas. Que le vamos a hacer.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/12/perfectos-comunistas.html

sábado, 2 de diciembre de 2017

PINOCHET, GENIO Y FIGURA - por Anthony Daniels, Miami Herald


¿Por qué es Pinochet, lejos, el más odiado (al menos por los intelectuales) de todos los dictadores de la segunda mitad del siglo XX? ¿Por qué él solo ha sufrido la humillante suerte de ser arrestado y detenido en un país extranjero a pedido de otro país extranjero? 

Después de todo, en el bestiario del siglo pasado fue una criatura menor e insignificante, incluso si (lo que es poco probable) él fuera responsable de cada crueldad cometida en Chile mientras fue presidente.
Cuando Sudáfrica, recientemente, se rehusó a extraditar al ex gobernante etíope Mengistu (Haile Mariam) a su país natal, no hubo ni asomos de protesta, aunque todos los crímenes de Pinochet habrían cabido en una tarde del reinado de Mengistu, y las torturas presuntamente practicadas en Chile fueron meros procedimientos terapéuticos en comparación con lo que se hizo en Etiopía. 

Incluso, entre los dictadores militares latinoamericanos conservadores Pinochet no fue el peor.
De cada intelectual liberal al que le sale espuma de la boca con sólo mencionar su nombre, ¿cuántos son los que han oído hablar de Lucas García de Guatemala, por ejemplo? Y los generales de la junta argentina, cuyo récord ciertamente fue infinitamente más oscuro que el de Pinochet, no son odiados -excepto en Argentina- con el mismo rencor. ¿Por qué no?

Existe una explicación obvia: Pinochet fue el único de los dictadores que fue increíblemente exitoso.
Se encontró con un país económicamente desastroso y lo dejó como un faro cuya luz brilló mucho más allá de América Latina. Atrajo a quienes querían aprender del éxito de todas partes del mundo. Chile fue más próspero de lo que había sido en toda su existencia previa.
Lo que es aún peor es que Pinochet efectuó este cambio siguiendo políticas contrarias a las que los intelectuales liberales habían apoyado durante décadas, y por las que se arrogaban a sí mismos roles de importancia primordial.

Él demostró, con el éxito de su país, la falacia de que el imperialismo impedía el desarrollo de los países del Tercer Mundo: que sus esposas eran en gran medida auto forjadas y que lo mejor que podían hacer los gobiernos de esos países por su bienestar económico era no estorbar.
Un general de Ejército -del tipo al que habitualmente se describe como un gorila (muy distinto de la muy admirada guerrilla)- había logrado en unos pocos años lo que una gran cantidad de intelectuales progresistas no habían sido capaces de conseguir en ninguna parte del mundo en períodos mucho más largos.

Esta fue una herida terrible para la autoestima de los intelectuales progresistas. Si ya no eran necesarios para comités de solidaridad del Tercer Mundo ¿para qué servían?
Eso es algo que la izquierda internacional nunca le perdonó. No los presuntos crímenes: el éxito.
Ciertamente, el régimen de Pinochet no sólo había demostrado que ese tipo de intelectual no tenía ningún papel providencial en la salvación de los países del Tercer Mundo -como esperaron serlo mientras Salvador Allende gobernó desastrosamente Chile-, sino que representaban un obstáculo que debía ser superado en el camino hacia el desarrollo económico.

De modo que Pinochet significaba un reproche existencial para ellos. Si su régimen se hubiera limitado a torturar y a “hacer desaparecer" a sus opositores mientras el país caía de una crisis económica en otra, Pinochet habría sido objeto de un suave reproche teórico, pero no del ataque estridente y emocional que termina con demostraciones frente a embajadas.
Fueron sus logros, y no sus fallas, los que fueron tan odiados. 

Nada de esto se aplica, naturalmente, a los chilenos que odian a Pinochet porque un pariente, amigo o conocido fue torturado o desapareció durante su gobierno.
 Ciertamente, no se necesita mucha imaginación para darse cuenta por qué ellos lo odian. Pero si uno lee literatura izquierdista sobre Chile (ningún placer desde el punto de vista literario), jamás verá una admisión de que la izquierda haya tenido culpa alguna en la llegada al poder de Pinochet.

Nunca se admite que Allende llamó abiertamente a sus partidarios, por cadena nacional de televisión, a ganar la inminente guerra civil asesinando a todos sus detractores, y siguió una ideología que para ese entonces no sólo había suprimido la libertad y la prosperidad para una tercera parte de la superficie del globo, sino que había matado a millones de personas, o cuyas tácticas (empleando medios constitucionales para lograr fines inconstitucionales) se semejaban peligrosamente a las de Adolf Hitler. 

ANTHONY DANIELS | The Miami Herald



Nota de la redacción: Junto con los datos de interés, cabe recalcar de que Augusto Pinochet solo fue el rostro visible de la decisión del Almirante Merino y del General Leigh, en cuanto a la liberación de la República de Chile, fuera del ámbito de Cuba y la URRSS que estaba en pleno apogeo durante los 60 y 70. De igual forma, modificamos el término "liberales", usado en EEUU para referirse a los izquierdistas, por "progresistas", definición más precisa.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Cheyre Prueba su Propia Medicina - por Hermógenes Pérez de Arce

          El general (r) Cheyre se hizo cómplice del desconocimiento del estado de derecho en los juicios contra Pinochet y demás uniformados que debieron combatir la subversión armada de izquierda.

          Cuando él era Comandante en Jefe y se cumplían 30 años del pronunciamiento, en la víspera del 11 de septiembre de 2003, un periodista le preguntó cómo lo iba a celebrar, y contestó: “Como un día normal. Es un sábado como cualquier otro sábado”. Ese era su temperamento. Poco después, el 10 de diciembre de 2004, emitió la famosa autocondena de su institución: “El Ejército de Chile tomó la dura pero irreversible decisión de asumir las responsabilidades que como institución le caben en todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado”.

          Es decir, si Pinochet era el único culpable, todos los demás eran inocentes. Luego, todos aplaudieron, pero en particular los verdaderos grandes culpables, la extrema izquierda que armó un ejército clandestino para tomar el poder y establecer un régimen totalitario. Y no contenta con esa rendición incondicional de los uniformados y el reconocimiento de su impunidad, ella desconoció las leyes y comenzó a condenar judicialmente a los militares que le vedaron su propósito, pero con una salvedad: a Juan Emilio Cheyre ningún juez de izquierda lo persiguió.

Hasta que se repitió la historia, como siempre lo hace, y la guillotina cercenó el cuello de monsieur Guillotin: acusaron a Cheyre. Y si la prevaricación es pareja, lo van a condenar.

          Pero Cheyre es inocente. Yo estudié el proceso que lo afecta, que es el mismo que sirvió para perseguir ilegalmente a Pinochet, y escribí un libro que puede adquirirse en este blog: “La Verdad del Juicio a Pinochet”. Fue best-seller en 2001 y tuvo tres ediciones de más de cinco mil ejemplares. El historiador Gonzalo Vial escribió a su respecto que era un provocador análisis, pero se refería al derecho, y de eso no era de lo que se trataba en los juicios contra Pinochet.

          Cheyre en 1973 era teniente y estaba en el regimiento “Arica” de La Serena cuando arribó la comitiva del general Arellano. Esta tenía por objeto velar por que a los presos que había en los regimientos se les sometiera a los tribunales en tiempo de guerra y se les tratara “sin abusos ni prepotencias”, como lo dijo en todos los lugares a los que llegó. Llevaba desde Santiago un proyecto de sentencia (La Serena dependía de la Segunda División, con sede en Santiago), condenando a muerte a tres procesados que estaban presos en La Serena. En esta ciudad el tribunal iba a juzgar a otros doce presos. Un teniente coronel incorporado ese día a la comitiva de Arellano, de acuerdo con otro oficial en retiro, pero que se había incorporado al regimiento local, sacaron de la cárcel a los quince anteriores y, llegando al regimiento, por sí y ante sí, sin saberlo ni Arellano ni el comandante de la unidad, los fusilaron.

Ante la alarma de los miembros del Tribunal en Tiempo de Guerra y del abogado que iba a defender a los presos, dejaron una rápida constancia de las muertes con una media firma del entonces gobernador militar, constancia que no se agregó al expediente.

          Ante los hechos consumados, el comandante del regimiento hizo una publicación sobre las ejecuciones al día siguiente en el “El Día” de La Serena diciendo que habían tenido lugar “conforme a lo dispuesto por los Tribunales en Tiempo de Guerra”, lo que no era verdad. El teniente Cheyre, ayudante del comandante, llevó el texto al diario “El Día” en un sobre cerrado.

          Como la justicia de izquierda ha creado en Chile el delito de “haber estado ahí”, numerosos uniformados (r) hoy están presos por eso. Algunos sin siquiera “haber estado ahí”. Por ejemplo, dos que trasladaron a personas de un lugar a otro y las dejaron en su destino sanas y salvas, pero cumplen presidio por lo que otros les hicieron después. Y conozco un oficial de la Armada que cumple condena sin siquiera “haber estado ahí”, porque había sido trasladado días antes, pero el ministro sumariante de izquierda consideró insuficientes las pruebas de su traslado y lo condenó igual.

          Juan Emilio Cheyre es completamente inocente, pero eso no constituye, para la justicia de izquierda chilena, causal de exención de responsabilidad. ¿O tal vez la sala penal de la Corte Suprema, la “madre de todas las grandes prevaricaciones”, se apiadará finalmente de él por haber sido por tantos años funcional a sus sistemáticas violaciones al estado de derecho?

          Addendum tardío al blog: Revela el desorden de esos primeros tiempos después del 11 que la madre de uno de los ilegalmente fusilados en La Serena, Roberto Guzmán Santa Cruz, recibió en 1975 notificación de que en la causa que había afectado a su hijo se le había rebajado la pena de cinco años a 541 días de cárcel.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/11/cheyre-prueba-su-propia-medicina.html

viernes, 20 de octubre de 2017

Era Sólo un Militar (r) - por Hermógenes Pérez de Arce

          Antes del 11 de septiembre, en 1973, los civiles no-marxistas estaban furiosos con los militares porque no hacían nada, mientras Allende preparaba a su ejército paralelo para instalar acá otra Cuba. Los demócratas iban a lanzarles a los militares plumas de gallina a sus domicilios y a sus cuarteles. Frei Montalva los imprecaba: “¡Ustedes tienen las bayonetas y no las usan!”, como le confesó a la directiva de la SFF haberle espetado a un general (Acta Rivera).

En octubre de 1973, cuando todavía el miedo era cosa viva, Aylwin I se negaba a criticar a los militares “desde detrás de un escritorio” porque, decía, “ellos están recibiendo el fuego”. En ese fin de año 1973 hubo 1.800 muertos, el 56 % de los 3.197 registrados entre 1973 y 1990. El mismo 11 cayeron 30 uniformados bajo las balas extremistas (Informe del Ejército a la Comisión Rettig, que ésta ni siquiera leyó, pues había sido formada por Aylwin II en 1990 para complacer a los comunistas y condenar a los militares, no al ejército paralelo de la izquierda).

A éste y sus descendientes hoy el erario les pasa unos 400 millones de dólares anuales para indemnizarlos por habérseles impedido liquidar a los altos mandos e instalar un régimen totalitario, mientras los uniformados que le hicieron caso al mismo Aylwin I en 1973 se pudren en la cárcel cada vez en mayor número. El principal cómplice activo de la prevaricación general en su contra, Sebastián Piñera, encabeza las encuestas de popularidad, porque la mayoría, con el cerebro convenientemente lavado por años de propaganda falsa, no sabe la verdad ni entiende nada.

          En un acto de prevaricato más, la ministra Marianela Santibáñez mandó detener al comandante (r) de la Fuerza Aérea Carlos Alberto Rey Cortés, de 71 años, por haber comandado una patrulla que en 1974 disparó contra un individuo que no respetó el toque de queda, dándole muerte. Esa muerte, por supuesto, estaba amnistiada desde 1978, prescrita desde 1979 y amparada por la cosa juzgada desde que un tribunal militar sobreseyó los hechos después de ocurridos.

         Pero el comandante (r) Rey Cortés sabía que en Chile, para él y sus camaradas, no existe el estado de derecho ni rigen las leyes, puesto que en el auto de procesamiento en su contra la ministra Marianela Cifuentes afirmaba que “existen presunciones fundadas en cuanto a la participación de Carlos Alberto Rey Cortés como autor del referido delito de homicidio”. No es verdad, como ella declaró a “El Mercurio”, que su auto de procesamiento “no implica necesariamente una condena”. Sí la implica, hoy en Chile. Por consiguiente, Rey Cortés sabía que, una vez preso, iba a continuar en esa calidad por constituir “un peligro para la seguridad de la sociedad” durante los años que durara el proceso y que, finalmente, iba a ser ilegalmente condenado a cinco años y un día y posiblemente diez años y un día si finalmente el proceso llegaba a la sala penal de la Corte Suprema donde los ministros Juica, Kunsemüller y Brito forman una sólida mayoría de izquierda y un previsible abogado integrante DC, redactor del fallo, lo iba a tratar en él de “delincuente” en sus considerandos.

          Y todo eso después de haber consumido gran parte de sus ahorros pagando abogados defensores caros e inútiles, porque ninguno de los jueces rojos antes nombrados ni sus inferiores, como la ministra Cifuentes, hacen el menor caso de lo que dicen as leyes vigentes.

         Entonces el comandante (r) Rey Cortés se pegó un balazo en la sien cuando iba a ser detenido por “la brigada de DD. HH. de la PDI”. Quiso evitarse y evitarle a su cónyuge y familia una década o más de ordalía judicial, de publicaciones injuriosas en los diarios, de que la ahíta Lorena Pizarro y sus funadores rojos lo fueran a insultar cada vez que acudiera engrillado a prestar declaración y de que, octogenario y enfermo, tuvieran que llevarlo también engrillado y con una casaquilla amarilla de reo a ser atendido al Hospital de la FACH en medio de la indiferencia de sus camaradas activos.

          Claro, el comandante (r) Rey Cortés sabía que a él le venía lo que ha sucedido en todos los casos que terminan donde Juica, Brito, Kunsemüller et al, como el de los cinco oficiales (r) del Cuartel Ancla II de Talcahuano, donde murió en 1973 el mirista entrenado en Cuba Rudy Cárcamo. Tres ex oficiales de la Armada, uno de Carabineros y otro de la PDI venían condenados a 541 días de presidio remitido desde primera instancia y la Corte de Apelaciones, pero en la Suprema se les subió a cinco años y un día efectivos (con voto de minoría de Juica por diez años y un día), fallo redactado por el abogado integrante DC Luis Bates y criticado en un artículo mío para la revista del Colegio de Abogados, cuya mayoría de “centroderecha” decidió  censurarlo y no publicarlo, y que yo entonces sí publiqué en este blog el 27 de marzo de 2015. ¿Y por qué llegó ese caso a la Sala Penal de izquierda de la Suprema? Porque la Oficina de Derechos Humanos del ministerio del Interior de Sebastián Piñera interpuso un recurso de casación contra la sentencia de 541 días remitidos, pidiendo elevarla a cinco años y un día efectivos, para que los ex oficiales no tuvieran posibilidad de cumplir su pena en libertad.

          Carlos Alberto Rey Cortés quiso evitarse y evitarles a su cónyuge y su familia todo eso, años de injusticias, ilegalidades, funas comunistas y versiones desdorosas en su contra en la prensa; referencias de Piñera a él como “violador de derechos humanos”, enormes gastos en defensa judicial y, sabiéndose carente de tales derechos, partiendo por el más básico de que a su respecto se aplicaran las leyes vigentes, puso fin a sus días.

          Era sólo un militar (r), así es que, al final, “nadie dijo nada, nadie dijo nada”.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/10/era-solo-un-militar-r.html

viernes, 8 de septiembre de 2017

Continuidad del Bacheletismo-Piñerismo - por Hermógenes Pérez de Arce

          La última encuesta CEP anuncia un posible triunfo de Piñera, es decir, de la continuidad del modelo bacheletista-piñerista. Éste último, como todos sabemos o debiéramos saber, se caracteriza por tener como enemigo común a Augusto Pinochet y todo lo que él representó. Nada de lo demás importa. “Es música”.

          El modelo de Augusto Pinochet, de partida, protegió la vida del que está por nacer. El bacheletismo-piñerista acaba de hacer tábula rasa de ese principio, pese a estar explícito en la Constitución. Decisivo para mostrarles la mano con el pulgar hacia abajo a los nasciturus fue el voto en el TC, a favor del proyecto de Bachelet, de la jefa del “segundo piso” de Piñera y designada ahí por éste, María Luisa Brahm.

          Y como el bacheletismo-piñerista está también en contra de los militares, especialmente los más ancianos, ordenó detener con escarnio al nonagenario general (r) Orozco, víctima de otra de las mil querellas contra militares interpuestas por el Ministerio del Interior de Piñera. El general, que padece demencia senil, fue detenido de madrugada, en pijamas y defecado, por detectives de la ¡Brigada de Derechos Humanos!, para que cumpla una condena de diez años por la muerte de un guerrillero en 1973, supuesto delito prescrito, amnistiado y sobreseído.

Pero es que es “de lesa humanidad”, figura creada por ley ¡en 2009! La actual justicia bacheletista-piñerista lanza una gran carcajada ante el inciso del N° 3° del artículo 19 de la Constitución que dice: “Ningún delito se castigará con otra pena que la que señale una ley promulgada con anterioridad a su perpetración, a menos que una nueva ley favorezca al afectado”.

          La prevaricación es manifiesta, pero es tal el apoyo que, según la encuesta CEP, suscita el candidato del continuismo bacheletista-piñerista, que Sebastián aparece triunfador sobre los demás postulantes en todos los atributos del buen gobernante, incluido uno en que su triunfo ha sorprendido hasta al analista Patricio Navia (twitters de “La Tercera” de hoy), pues es considerado “el más honesto y confiable” entre los candidatos.

Claro, a sus propios partidarios les ha dado un poco de vergüenza, así es que, si en los demás atributos le dan más del 40 %, en el de “honesto y confiable” sólo triunfa con el 26 %...

          A los de más edad su caso nos hace recordar el de un gobernador de Sao Paulo, Adhemar de Barros, que triunfaba en todas las elecciones, pese a ser notoriamente corrupto. Y su propio lema de campaña lo reconocía: era “roba ma faz” (“roba pero hace”).

          Algo notable fue que la elección primaria de Chile Vamos demostró que las comunas más dispuestas a perdonar la falta de probidad fueron las del sector más derechista del país: Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea y Providencia. En ellas el voto de castigo fue implacable contra el senador Manuel José Ossandón, por denunciar un caso en que Piñera fue encargado reo y estuvo prófugo en los ’80 y por exhibir sus propias “manos limpias”: el electorado de más a la derecha lo castigó y mientras Ossandón triunfó en otras diez comunas de Santiago sobre Piñera y, en general, obtuvo un 28 % de los votos, superando incluso al Frente Amplio en su conjunto, en las citadas comunas más derechistas sólo alcanzó poco más del dos o tres por ciento de los sufragios. Un claro “voto de castigo” por denunciar la falta de probidad.

          Si la justicia no se interpone y, al revés de los casos de formalización de Pizarro, Rossi, Cardemil y otros de mucho menor monta que el de Piñera, se conforma con perseguir la responsabilidad de su administrador electoral y ex gerente de sus sociedades-insignia, Santiago Valdés, y hace como que aquél “no sabía nada”, el modelo bacheletista-piñerista tiene su permanencia en el poder asegurada y podrá seguir indefinidamente matando embriones, apresando ilegalmente a ancianos seniles y convocando a los chilenos cada cierto tiempo a manifestar masivamente su “odio a Pinochet” por haber transformado a Chile en “la joya más valiosa de la corona latinoamericana” (Clinton, 1991), donde no había conflicto mapuche y la gente hasta podía salir de sus casas después del atardecer.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/09/continuidad-del-bacheletismo-pinerismo.html

martes, 8 de agosto de 2017

LA ÉTICA ESTÁ DE MODA por MÁXIMO

¿Sabrá el populacho bárbaro qué es la ética? Digo esto porque la ética de un momento a otro se puso de moda. Tal vez una visita a Wikipedia podría solucionar el problema, si es que quien intenta dilucidar la duda ética entiende lo que lee. Probablemente es mucho pedir.

Según Cadem, es decir, según una encuesta; es decir, según nada, la rucia subió 3 puntos en las encuestas luego de su performance ética de esta semana. La ética puede transformarse en un buen negocio con la debida publicidad. Ahora todos los políticos irán tras su dosis de ética. Tal vez los empresarios coludidos también ¿Será ético utilizar la ética para blanquear una imagen destruida por sucesivas faltas éticas? Digamos que no es muy ético, pero sirve, y si sirve se pueden pasar la ética por el trasero ¡Que viva la ética!

Esta avalancha de ética en la que corremos el riesgo de morir aplastados, es más peligrosa que la falta de ética a la que estamos acostumbrados, y por lo tanto podemos tolerar y manejar hasta cierto punto. Si doña Carolina continúa subiendo en las encuestas gracias a su noble y desinteresado proceder, la “clase política” en masa comenzará a golpearse el pecho sin parar mientras busca culpables a quienes crucificar en la plaza pública como señal de ética ¿Qué eso no es ético? Pues da lo mismo, si al populacho bárbaro se lo venden como un recto y ético proceder, ya es ético ¿Será parte de la posverdad?

Y mientras el discurso ético se toma la agenda, los impuestos continúan aumentando, el dinero de los contribuyentes sigue engrosando el bolsillo no muy ético de políticos, parientes, empresarios coludidos, generales y demás dueños de la posverdad ética. Tal vez La moda ética pueda reemplazar a los ya alicaídos DD.HH., a los ya manoseados “problemas reales de la gente”, a los siempre necesarios “quienes más lo necesitan”, al femicidio y a toda frase hecha para llegar, mantener y lucrar con el poder. No es muy ético, lo sé, pero sirve; y si sirve…ya saben.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/08/la-etica-esta-de-moda.html

miércoles, 14 de junio de 2017

El sicario de Jaime Guzman - por Tomás Bradanovic

El atentado
El asesinato de Jaime Guzmán fue una operación segura y tan sencilla como pescar en un barril. No tenía riesgos porque el senador se desplazaba solo con su chofer y no tomaba precauciones de seguridad de ninguna clase. Fue a mansalva y sobre seguro, tal como lo relata Luis Fuentes, su chofer

Jaime Guzmán había divisado a dos hombres sospechosos y se devolvió. Esperó un rato en secretaría y luego bajó junto al chofer.

-El estaba como siempre. Me dijo: "Ya, vámonos, Luchito. Tenemos que pasar a la UDI". Salimos a la calle, doblamos a la derecha, yo iba a unos 40 km/hr seguramente cuando, al llegar al semáforo, de improviso cambió la luz de verde a roja. Paré y se acercaron unos gallos, y uno sacó el arma y ¡papapapapá! Yo arranqué en medio de la balacera.

-¿Qué le dijo Guzmán?

-Me dijo: "Son los mismos que vi adentro".

Dos sicarios del Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron los encargados del asesinato: eran Ricardo Palma Salamanca "el Negro" y Raúl Escobar Poblete "Emilio". La operación fue como quitarle un dulce a un niño, estuvieron reconociendo el lugar de manera tan burda que hasta el propio Guzmán se dio cuenta, después Palma pasó a una shopería, donde le entregaron la pistola Browning, con cargador de repuesto y el revolver Taurus, siguieron a Guzmán después de sus clases en un auto robado, le hicieron la encerrona y lo balearon en la calle, luego se fueron muy tranquilos.

Breve historia del Frente
El Frente Patriótico Manuel Rodríguez, como se denominaban, fue el brazo armado del Partido Comunista durante los militares, financiado y con full apoyo del gobierno de Cuba, quienes incluso les entregaron toneladas de armamento, que fueron descubiertos cuando los estaban desembarcando. Esa debe haber sido su primera gran operación fracasada. Su segundo intento fue el magnicidio, cuando trataron de asesinar al general Pinochet en una emboscada durante el régimen militar, fallaron aunque mataron a 5 escoltas y dejaron a 11 heridos.

En poco tiempo el atentado fue resuelto, gracias a una huella digital encontrada en un envase de bebidas donde los fusileros acampaban. y terminó con la muerte de sus articuladores Raúl Pellegrin y Cecilia Magni que trataron de armar una base guerrillera en Los Queñes y la captura de los principales participantes

Los dos frentes
En 1990,con la llegada de la democracia, el FPMR se divide en dos, una parte en la que militaba la actual presidente Bachelet, aparentemente decide abandonar el terrorismo e integrarse a la política, mientras otra parte -los descolgados- siguen con las acciones terroristas. En teoría hubo un acuerdo con el gobierno de Cuba que les iba a quitar el apoyo a los descolgados, pero todo indica que antes de eso los cubanos intentarían -por mano de los propios descolgados- dar su último golpe: el asesinato de Jaime Guzmán.

Juan Gutiérrez Fischmann "el Chele", un chileno y alto operativo de la inteligencia cubana fue el fundador y articulador del apoyo cubano hacia el frente y estuvo involucrado en todas las etapas del asesinato de Guzman, era el más alto representante del gobierno cubano en Chile y muy probablemente quien ordenó a Mauricio Hernández Norambuena "Ramiro", tercero en la línea de mando, y principal jefe operativo organizar el asesinato, su identidad apareció desde el principio en la investigación pero fue notoriamente protegido por los gobiernos y servicios policiales de la época, que lo dejaron escapar sin ponerle la menor dificultad.

Mi especulación es que el asesinato de Guzmán obedeció a un análisis político con el objetivo de destruir a la UDI, tal como escribí hace años en la entrada Por qué mataron a Jaime Guzmán y sigo pensando lo mismo a pesar de las declaraciones de Hernández Norambuena que afirma que lo eligieron poco menos que por casualidad.

El canto del cisne del Frente fue el secuestro del hijo de Agustín Edwards, cuando Cuba dejó de mandarles plata se convirtieron en delincuentes comunes y sin mayores razones políticas cambiaron de giro a los secuestros para hacer algo de efectivo. Ese fue su último golpe significativo.

Que les pasó al final
En general a los terroristas del FPMR les fue bastante bien, incluso durante los militares y posteriormente. fueron tratados con cierto guante blanco, que les permitió escaparse de la cárcel a lo menos dos veces. Muchos hoy gozan del status de "refugiados políticos" en Europa y uno que otro nunca salió de Chile y tampoco han sido buscados. No hay que olvidarse que la presidente Bachelet fue militante del Frente, así es que no podemos esperar conductas muy draconianas desde el ejecutivo.

Tal vez el único que pagó por todos -con creces- fue Mauricio Hernández Norambuena quien, siendo prófugo en Brasil siguió su carrera en el delito común y tuvo la mala idea de secuestrar a un poderoso brasileño. Desde 2002 está cumpliendo una condena de 30 años en una cárcel de Brasil sometido a un régimen espantoso, ese si que las está pagando por todos los demás.

Cae uno de los sicarios
Y ahora resulta que capturaron en Mexico a Raúl Escobar Poblete,"Emilio" el sicario que asesinó a Guzmán junto con Hernández Norambuena, también reconvertido en delincuente común, fue acusado de secuestrar a una mujer para pedir rescate. Dice la prensa que también lo pillaron por dejar huellas digitales, tal como se resolvió el fallido atentado al general Pinochet. Creo que lo mejor que le podría pasar es que Mexico acceda a extraditarlo, porque si no lo extraditan, estando preso en una cárcel mexicana y sin plata le espera un destino tan cruel o peor que el de Hernández Norambuena. Como dice el dicho "Dios castiga, pero no a palos".

Fuente: http://bradanovic.blogspot.cl/2017/06/el-asesino-de-jaime-guzman.html