Si Su Santidad se informa debidamente acerca de la realidad chilena, es seguro que va pedir se le organice una visita a Punta Peuco.
Ahí están las personas más marginadas, discriminadas y vulneradas de la sociedad chilena actual. ¿Cómo Francisco no les va a llevar una palabra de consuelo, cuando el Señor ha dicho que “los últimos serán los primeros” e instado a que acudan a Él quienes tengan “hambre y sed de justicia”?
Los internados ahí son, por otra parte, personas de avanzada edad y que han sido privados de derechos básicos que tienen los demás habitantes del país. Son los más discriminados de la nacionalidad, más incluso que los que están por nacer, pues aun éstos tienen a amplios sectores de opinión pública que los defienden de la muerte. En cambio, a los “leprosos” de Punta Peuco los han abandonado no sólo quienes fueron salvados por ellos, sino las propias instituciones donde sirvieron y a las cuales una enorme mayoría ciudadana, en su momento, dirigió un angustiado pedido de auxilio, a través de sus representantes en el Parlamento. Y precisamente los presos de ese recinto fueron los convocados a poner la cara ante el peligro armado que se denunciaba.
Pese a eso, han sido discriminados y juzgados por un sistema carente de las garantías del que sirve para aplicar la justicia a los demás chilenos.
Ellos ni siquiera tienen un derecho fundamental de sus conciudadanos: el de que no pueden ser condenados si no se prueba que han cometido un delito. Pues ese penal está lleno de sentenciados por una mera “ficción jurídica”, es decir, se ha fingido el delito de que se les acusa. Así lo confesó su principal verdugo, el juez Alejandro Solís, en la televisión, en presencia mía, en el programa “El Informante”, en 2015.
Y la propia Corte Suprema en pleno confesó, en su Informe 8182-10, que “no hay leyes que permitan” condenar a los militares. Textual. Pero los han condenado igual.
El Papa debe extender una mano de consuelo a estos abandonados de la mano de Dios, de la Justicia y de los hombres, tan marginados y excluidos.
Pues, por añadidura, a ningún otro chileno se le puede encarcelar si no es por una ley dictada con anterioridad al hecho que se le imputa. Así lo dice la Constitución, pero Punta Peuco está lleno de condenados por hechos de hace cuarenta años, calificados después como “delitos de lesa humanidad”, que sólo se establecieron en nuestro país por ley de 2009.
El Papa dice velar por los excluidos, y en ese penal los reos han sido excluidos hasta de los beneficios carcelarios de los demás reos, como son las salidas dominicales o diarias y la libertad condicional, después de cumplidos ciertos años. No se les reconocen porque, por ejemplo, según sus perseguidores, no muestran “arrepentimiento”, en circunstancias de que no han cometido el delito que se les imputa y los jueces los han condenado por meras presunciones. ¿Cómo a alguien se le va a exigir arrepentirse de algo que no hizo?
Y con mayor razón pedirá el Papa ir allá cuando sepa que están presos en ese recinto ancianos que han perdido la razón y ni siquiera saben dónde están. Ese ya es un tema humanitario. Pero incluso los privados de razón seguramente se sentirían muy contentos de que un Sumo Pontífice los fuera a visitar y les diera una palabra de consuelo, sobre todo si casi nadie más en Chile lo hace. Al contrario, los que profesan la doctrina del odio los vilipendian cuanto pueden, con la complicidad general.
No me cabe ninguna duda de que Francisco, como hombre de conciencia que es, pedirá ir allá a llevar una voz y un gesto de consuelo a los chilenos más perseguidos, discriminados y marginados de todos. Y el Señor bendecirá esa valiente decisión.
Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2018/01/el-papa-ira-punta-peuco.html
Nota de la Redacción:
No somos optimistas en relación a la visita del jesuita Francisco Bergoglio, ya que recordamos que la misma institución que se autodenomina "cristiana", bendecía las armas con las que se perseguía a la subversión terrorista durante los 70 y 80 en Chile, mientras al mismo tiempo, ocultaba y protegía a los subversivos y violentistas que atacaban a los militares y carabineros.
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martes, 2 de enero de 2018
El Papa Irá a Punta Peuco - por Hermógenes Pérez de Arce
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viernes, 29 de diciembre de 2017
DESIGUALDAD ANTE LA LEY - por MÁXIMO
La Corte de Apelaciones anuló el juicio que dejó en libertad a los no-terroristas del sur. No sé si este asunto sube a la Corte Suprema. De todas maneras no debe importar mucho, una cosa es anular este juicio, y otra muy distinta es que el nuevo juicio, si es que existe, condenará a los reivindicadores sociales y étnicos. Ya sabemos de qué se trata, esta gente no irá a la cárcel porque no puede ir a la cárcel. Punto final.
Algunos, con la señora Linconao, aseguran que la justicia está a favor de los que tienen dinero. Otros aseguran que está a favor de quienes se declaran indígenas. También conocemos gente que asegura haber visto jueces favoreciendo a terroristas, o a no-terrorista.
Los juzgados de familia favorecen a las mujeres por sobre los hombres. Los juzgados del trabajo defienden a los trabajadores, que serán tal vez todos buenos; y liquidan a los empleadores, probablemente por ser todos malos.
Ni hablar de juzgados de derechos humanos, que consideran a algunos más humanos que otros y con más derechos que los demás. La Fiscalía tiene en las cuerdas a los Penta, a Longueira, a Moreira y a Orpis; del otro lado no se sabe nada, ni se sabrá. Si usted no da una boleta, evade impuestos. Si recibe plata en sobres mientras es ministro de la Concertación, el SII declara que esos dineros no son tributables.
En fin, todo puede pasar en Barbarilandia, menos un par de cosa, entre ellas que los chilenos vestidos de indígena que asesinaron al matrimonio en el sur terminen en la cárcel. No, eso no sucederá, ni en este juicio ni en otro.
Algunos, con la señora Linconao, aseguran que la justicia está a favor de los que tienen dinero. Otros aseguran que está a favor de quienes se declaran indígenas. También conocemos gente que asegura haber visto jueces favoreciendo a terroristas, o a no-terrorista.
Los juzgados de familia favorecen a las mujeres por sobre los hombres. Los juzgados del trabajo defienden a los trabajadores, que serán tal vez todos buenos; y liquidan a los empleadores, probablemente por ser todos malos.
Ni hablar de juzgados de derechos humanos, que consideran a algunos más humanos que otros y con más derechos que los demás. La Fiscalía tiene en las cuerdas a los Penta, a Longueira, a Moreira y a Orpis; del otro lado no se sabe nada, ni se sabrá. Si usted no da una boleta, evade impuestos. Si recibe plata en sobres mientras es ministro de la Concertación, el SII declara que esos dineros no son tributables.
En fin, todo puede pasar en Barbarilandia, menos un par de cosa, entre ellas que los chilenos vestidos de indígena que asesinaron al matrimonio en el sur terminen en la cárcel. No, eso no sucederá, ni en este juicio ni en otro.
lunes, 25 de diciembre de 2017
Por Supuesto - por Hermógenes Pérez de Arce
Un lector me escribe diciéndome, a propósito de mi artículo “La Estatua que Falta”, que Pinochet ya tiene su monumento: la Carretera Austral. Por supuesto, tiene razón. “Las cosas por sabidas se callan y por calladas se olvidan”, pero no dejan de existir. El Café Torres tiene en uno de sus muros una nómina de los Presidentes de Chile y falta uno y sólo uno. Una vez lo acusé de la omisión en este blog, pero entonces el dueño explicó que los sujetos odiosos, que están en todas partes y también acuden a su establecimiento, lo habían amenazado de que si incluía en la nómina al principal estadista del siglo XX le dañarían el local.
En Chile el odio manda. Díganme si no, cuando la Corte Suprema acaba de designar como su Presidente al principal agente del odio que la integra, Haroldo Brito, un activista de izquierda que desde hacía años recorría las salas de las Cortes que integró, amenazando a los ministros que osaran aplicar las leyes y no condenar a los militares. Como todo el país sabe, el odio se impuso en la Justicia y ya el penal para militares está copado, de manera que decenas de ellos ingresan ahora a Colina II, al irse fallando las condenas tras las mil querellas interpuestas bajo el gobierno de Piñera. Y, además, la principal abanderada del odio va a cerrar Punta Peuco. Sólo por odio.
Años atrás, cuando llegó la hora de nombrar integrantes de la Corte Suprema, se llegó a un “acuerdo de caballeros” entre la Concertación y la Alianza: todos votarían por Brito, que fallaba siempre en el sentido de condenar a los militares aunque los favorecieran la amnistía, la prescripción, la cosa juzgada, el principio de legalidad, la presunción de inocencia o el principio pro reo; pero después todos votarían por Pfeiffer, que fallaba de acuerdo con las leyes y les reconocía a los militares la amnistía, la prescripción y demás garantías legales. Pero la centroderecha se encontró con que, tras haber respetado por su parte el “acuerdo de caballeros” y aprobado la designación de Brito, la izquierda no cumplía y votaba en contra de Pfeiffer, quien, por consiguiente, no ascendió a la Corte Suprema. Por supuesto, porque la primera exigencia para que haya un acuerdo de caballeros es que se suscriba entre tales. Y los de izquierda, evidentemente (como lo prueba su amenaza de dañar al “Torres” si publica la nómina completa de los Presidentes) por definición no lo son. ¿O alguien creyó alguna vez que Allende iba a cumplir el “Pacto de Garantías Constitucionales”? No, por supuesto.
Lo que quiero decir es que, en el país, la izquierda, aunque haya perdido la elección presidencial, va a seguir mandando. Ya no podrá proponer reformas para pasar la retroexcavadora y arrasar con la institucionalidad, porque no será gobierno, y eso es, sin duda, tranquilizador. Pero en todo lo demás seguirá mandando, como lo hizo bajo la administración de Piñera I.
¡Es que son todos del “No” y eso lo dice todo! Yo no sufragué en la segunda vuelta porque era sólo “una primaria del ‘No’”. Por supuesto.
El único capaz de transformar este país y hacerlo rico, porque no se sometió a la izquierda ni al odio, fue Pinochet. Lean mi blog precedente y díganme qué otro gobierno habría sido capaz de tomar las medidas que él tomó y que nos “cambiaron de pelo” e hicieron posible que el Estado pasara, de disponer de 14 mil millones de dólares en 1990 a 52 mil millones en 2016. Sólo un Pinochet, por supuesto.
Y por eso nos hemos sorprendido en el último año de que decenas de miles de inmigrantes pobres quieran vivir acá. Llegan como si fuéramos los Estados Unidos. Porque el Estado, gracias a los 52 mil millones generados por la riqueza que hizo posible Pinochet, le da al que gana un salario mínimo ¡otro salario mínimo en dádivas!
¿Alguien cree que un gobernante del “No” va a ser capaz de restablecer la paz en la Araucanía, como la que existía bajo Pinochet, cuando no había, simplemente, no había un conflicto mapuche, tanto así que fue la única región donde ganó el “Sí” en 1988? Nadie lo cree, por supuesto.
Por eso los del “Sí” ya estamos en campaña para 2021. Y ya tenemos candidato. Porque somos los únicos capaces de hacer las cosas realmente buenas para Chile que los del “No”, acosados por el odio, que los manda, jamás serán capaces de hacer.
Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/12/por-supuesto.html
En Chile el odio manda. Díganme si no, cuando la Corte Suprema acaba de designar como su Presidente al principal agente del odio que la integra, Haroldo Brito, un activista de izquierda que desde hacía años recorría las salas de las Cortes que integró, amenazando a los ministros que osaran aplicar las leyes y no condenar a los militares. Como todo el país sabe, el odio se impuso en la Justicia y ya el penal para militares está copado, de manera que decenas de ellos ingresan ahora a Colina II, al irse fallando las condenas tras las mil querellas interpuestas bajo el gobierno de Piñera. Y, además, la principal abanderada del odio va a cerrar Punta Peuco. Sólo por odio.
Años atrás, cuando llegó la hora de nombrar integrantes de la Corte Suprema, se llegó a un “acuerdo de caballeros” entre la Concertación y la Alianza: todos votarían por Brito, que fallaba siempre en el sentido de condenar a los militares aunque los favorecieran la amnistía, la prescripción, la cosa juzgada, el principio de legalidad, la presunción de inocencia o el principio pro reo; pero después todos votarían por Pfeiffer, que fallaba de acuerdo con las leyes y les reconocía a los militares la amnistía, la prescripción y demás garantías legales. Pero la centroderecha se encontró con que, tras haber respetado por su parte el “acuerdo de caballeros” y aprobado la designación de Brito, la izquierda no cumplía y votaba en contra de Pfeiffer, quien, por consiguiente, no ascendió a la Corte Suprema. Por supuesto, porque la primera exigencia para que haya un acuerdo de caballeros es que se suscriba entre tales. Y los de izquierda, evidentemente (como lo prueba su amenaza de dañar al “Torres” si publica la nómina completa de los Presidentes) por definición no lo son. ¿O alguien creyó alguna vez que Allende iba a cumplir el “Pacto de Garantías Constitucionales”? No, por supuesto.
Lo que quiero decir es que, en el país, la izquierda, aunque haya perdido la elección presidencial, va a seguir mandando. Ya no podrá proponer reformas para pasar la retroexcavadora y arrasar con la institucionalidad, porque no será gobierno, y eso es, sin duda, tranquilizador. Pero en todo lo demás seguirá mandando, como lo hizo bajo la administración de Piñera I.
¡Es que son todos del “No” y eso lo dice todo! Yo no sufragué en la segunda vuelta porque era sólo “una primaria del ‘No’”. Por supuesto.
El único capaz de transformar este país y hacerlo rico, porque no se sometió a la izquierda ni al odio, fue Pinochet. Lean mi blog precedente y díganme qué otro gobierno habría sido capaz de tomar las medidas que él tomó y que nos “cambiaron de pelo” e hicieron posible que el Estado pasara, de disponer de 14 mil millones de dólares en 1990 a 52 mil millones en 2016. Sólo un Pinochet, por supuesto.
Y por eso nos hemos sorprendido en el último año de que decenas de miles de inmigrantes pobres quieran vivir acá. Llegan como si fuéramos los Estados Unidos. Porque el Estado, gracias a los 52 mil millones generados por la riqueza que hizo posible Pinochet, le da al que gana un salario mínimo ¡otro salario mínimo en dádivas!
¿Alguien cree que un gobernante del “No” va a ser capaz de restablecer la paz en la Araucanía, como la que existía bajo Pinochet, cuando no había, simplemente, no había un conflicto mapuche, tanto así que fue la única región donde ganó el “Sí” en 1988? Nadie lo cree, por supuesto.
Por eso los del “Sí” ya estamos en campaña para 2021. Y ya tenemos candidato. Porque somos los únicos capaces de hacer las cosas realmente buenas para Chile que los del “No”, acosados por el odio, que los manda, jamás serán capaces de hacer.
Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/12/por-supuesto.html
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lunes, 4 de diciembre de 2017
La rana en agua caliente, poco a poco - por Tomás Bradanovic
La política en teoría La política es -despojada de los adornos y floridos discursos- la forma en que un grupo toma el control del estado y su aparato represivo. En la teoría, si vivimos en un régimen democrático, son los representantes de la mayoría quienes tienen el derecho de hacerse cargo del poder político. Esto tiene ciertos problemas, porque los representantes de la mayoría podrían abusar de las minorías, como el régimen de Hitler abusó de los judíos en su momento, para evitar eso, existe en democracia un complicado sistema de equilibrios, con poderes ejecutivo, legislativo y judicial, supuestamente independientes, que se limitan y vigilan entre si.
La política en la práctica
De a poco las cosas han ido cambiando. En teoría las mayorías mandan, pero son obligadas a respetar a las minorías por un sistema de contrapesos. En la práctica hemos visto algo muy diferente, porque apenas un grupo llega al poder ejecutivo empieza a socavar el sistema de equilibrios para consolidar su poder en el tiempo, para eternizarse.
En Chile, tal como en muchos otros países hemos visto que cuando un sector llega al poder empieza por colocar a los suyos en el poder judicial, porque la judicialización de la política puede dar enormes ventajas. En nuestro país es clarísimo que se han copado las plazas de jueces, ministros de apelaciones y supremos con gente de las mismas preferencias políticas al ejecutivo, que al fin y al cabo es quien decide los nombramientos.
Con el poder judicial politizado se pueden hacer muchas cosas, por ejemplo cambiar la composición del parlamento ordenando desafueros discrecionales para algunos parlamentarios e ingnorando a otros que han cometido exactamente los mismos delitos. Así se llega al caso absurdo donde mediante estos desafueros selectivos hoy el oficialismo tiene quorum calificado, que les permitiría incluso cambiar temas constitucionales, sin haber obtenido ese mandato en las elecciones.
El besa-manos
La corrupción del Poder Judicial en Chile llegó a extremos como las reuniones privadas en casa de caudillos políticos de presidente de la Corte Suprema o el Fiscal Nacional antes de ser nombrados. Silenciosamente se han ido traspasando límites que antes eran intolerables en nuestra política, igual como cuando le suben la temperatura del agua a una ranita dentro de la olla. Esta es una característica bien latinoamericana, la vemos en Perú, donde Alan García colocó a todos sus amigos en las cortes y para que hablar de Bolivia, pero nos habíamos acostumbrado a pensar que "en Chile esas cosas no pasan". Para nuestra desgracia están pasando, frente a nuestra narices.
No importan los votos, sino quien los cuenta
Otro camino para ir tomando el poder a la mala, sin tener los votos necesarios ha sido cambiando el sistema electoral con distintos pretextos que, finalmente, tiene el único objetivo de torcer la voluntad popular, haciendo que los resultados electorales favorezcan a candidatos de cierto sector aunque saquen apenas un par de votos. Esto produce indignación en los votatntes que -al ver que su voto no vale- dejan de ir a las elecciones, lo que resulta estupendo para las minorías que se van haciendo del poder por secretaría. No hay que olvidar que Bachelet llegó a presidente en la última elección con, aproximadamente, un 25% de los votos del padrón electoral. Así se necesita cada vez menos votos para hacer elegir a sus candidatos.
Un tercer camino es directamente el fraude y las malas prácticas electorales como el cohecho, lavado de activos, así como la debilitación y desprestigio del Servicio Electoral. Un servicio electoral que no de plenas garantías de imparcialidad es otro peligro grave para la democracia, y es lo que está ocurriendo ahora, donde además el padrón de votantes depende del Servicio de Registro Civil, completamente subordinado al Poder Ejecutivo. La eliminación del Registro Electoral fue un golpe duro a la confiabilidad de limpieza de las elecciones.
Se acelera el proceso
Hoy tenemos un Poder Judicial y un Ministerio Público incondicional, capturado por sus padrinos políticos y cada sentencia que emiten, cada abuso de un fiscal es siempre para el mismo lado. Lo peor es que esa corriente política a la que obedecen ya representa apenas un poco más del 20% de los que van a votar, así es que son las últimas herramientas que tienen para seguir aferrados al poder: las usan sin ningún asco.
Ese es el verdadero peligro de una presidencia de Guillier, su apoyo popular será insignificante, llegará a la presidencia por accidente igual que PPK llegó a presidente en el Perú apoyado por cuatro gatos, gracias al "todos contra Keiko". El proceso de tomarse silenciosamente el poder sin entrar por la puerta de las elecciones sino por la ventanilla de los abusos jurídicos y administrativos será inevitable.
Tres objetivos estratégicos
Por eso Fernando Atria, que irónicamente se autodenomina "constitucionalista" ha sido tan claro en la intención de imponer una nueva constitución -por las buenas o por las malas- que les permita eternizarse en el poder, a lo Evo Morales o a lo Maduro, ese es el sueño húmedo de toda vanguardia organizada, por minoría que sean, igual se arrogan la representación se "millones y millones de chilenos".
No hay que engañarse, cuando un grupo presiona para una nueva constitución, lo que trata de hacer es imponer la suya en su propio beneficio y a cualquier costo, Atria no está pensando en una constitución libertaria y no la aceptaría aunque fuese aprobada por el 90% de los votos, lo que quieren es imponer la suya, a lo Evo. Llamar a plebiscito y si en el plebiscito les va mal desconocerlo por vía judicial con jueces comprados, a lo Evo o Maduro.
Cambiar la Constitución, expropiar los ahorros de las AFP y para conseguir eso instalar el voto electrónico son los tres objetivos estratégicos de mediano plazo, así funciona la toma silenciosa del poder, la rana se siente super bien mientras el agua está tibia, recién cuando empieza a hervir se pone a llorar.
Y lo malo es que esto no se va a solucionar si sale Piñera, hay una pobreza de liderazgo enorme en los partidos políticos tradicionales, salga quien salga, el problema seguirá estando allí. Hay que cambiar de líderes y a propósito de eso les adjunto otra pildorita de José Antonio Kast en Arica.
Fuente: https://bradanovic.blogspot.cl/2017/12/la-rana-en-agua-caliente-poco-poco.html
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martes, 26 de septiembre de 2017
Kast a Segunda Vuelta - por Hermógenes Pérez de Arce
El escenario que le daría total confianza a los inversionistas –los inversionistas son el uno por ciento de la gente, pero hacen el 80 por ciento de la inversión, es decir, son los que hacen crecer la economía— sería que Kast y Piñera pasaran a segunda vuelta.
Esto sería perfectamente posible si la derecha fuera leal e inteligente, pero me temo que no sea ninguna de las dos cosas. Bueno, para el caso de que cambie para bien de aquí al 19 de noviembre, le digo lo siguiente: si vota por el único candidato de derecha, que se llama José Antonio Kast, éste obtendrá sobre el veinte por ciento de los sufragios, que representa a los que todavía defienden al Gobierno Militar, y pasará a segunda vuelta.
En ese caso también pasará Piñera, que no es de derecha pero va a tener una buena votación DC (porque él es, en realidad, DC de alma), y también va a tener una gran votación de la izquierda, cuyo móvil principal en política es el odio (por eso he escrito el 15.09.17 que Bachelet le ha puesto un “broche de odio” a su mandato). Como Piñera satisfizo como nadie ese odio de la izquierda, vituperando a los militares, trasladándolos a un penal peor e interponiendo querellas contra los que combatieron al terrorismo marxista, también va a tener un no pequeño contingente de votantes de izquierda y va a pasar a segunda vuelta.
Si el escenario electoral se divide en dos partes iguales, una del centro hacia la derecha y otra del centro hacia la izquierda, podemos ver que, en los hechos, hay dos candidatos (Kast y Piñera) disputándose la primera de esas mitades y seis disputándose la segunda (Artés, Goic, Guillier, ME-O, Navarro y Sánchez). Si se divide una mitad por dos y la otra por seis, es obvio que van a pasar a segunda vuelta los dos de la mitad derecha y ninguno de la izquierda. Además, en este sector van a ir aumentando su votación, a medida que vayan siendo más conocidos, los cuatro candidatos con menores porcentajes en las encuestas, restándosela a los que hoy los tienen mayores. Esto conduce a que Kast y Piñera obtengan, cada uno, más votos que cada uno de los del centro hacia la izquierda y a que aquéllos sean los dos que pasen a segunda vuelta.
Pero, claro, hemos visto que la derecha no es leal. Constituyó la médula cívica del Gobierno Militar, que, por lo demás, la salvó de la degollina marxista, pero después de ganada la guerra, en la posguerra lo ha traicionado como nadie. Así, la prevaricación ilegal de los jueces de izquierda contra los militares que enfrentaron al terrorismo marxista ha sido originada en y liderada por el gobernante que la derecha eligió en 2009, Sebastián Piñera, con casi mil querellas interpuestas por su subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, durante su mandato.
Los gobiernos de centroizquierda anteriores sólo habían interpuesto unas trescientas querellas.
El Colegio de Abogados, donde hay una mayoría de derecha en la directiva, no ha dicho una palabra contra la prevaricación de los jueces de izquierda ni contra la iniciativa del gobierno de Piñera de presentar esas mil querellas. Al contrario, ese Colegio, al que pertenezco, censuró y se negó a publicar un artículo mío en su Revista del Abogado, criticando un fallo prevaricatorio, redactado por un ministro DC (al que sí le publican artículos) contra tres oficiales de la Armada, uno de Carabineros y uno de Investigaciones, por la muerte del mirista entrenado en Cuba, Rudy Cárcamo en 1973, ya sobreseída entonces, luego amnistiada y también prescrita. Los jueces de primera y segunda instancia les habían aplicado pena remitida (se cumple en libertad). Un recurso de casación del ministerio de Piñera elevó el caso a la Sala Penal de la Suprema, bastión de izquierda, que les subió la pena a 5 años y un día efectivos, que están cumpliendo en Punta Peuco.
El Colegio prefirió encubrir al redactor del fallo. Yo denuncié eso y publiqué mi artículo censurado en este blog el 27.03.15 (“Artículo Impublicable en la Revista del Abogado”) que a la fecha tiene 1.947 lecturas.
Y ahora mismo la derecha está traicionando al único candidato de derecha, José Antonio Kast, pues en el Encuentro Nacional del Agro, organizado por la Sociedad Nacional de Agricultura (que es el corazón de la derecha, o por último, el riñón, si ustedes prefieren) ha organizado un debate presidencial excluyendo a José Antonio y sólo con candidatos que no son de derecha. Increíble pero cierto.
Con esta derecha ¿quién necesita una izquierda?
En todo caso, puñaladas traperas aparte, para que Kast y Piñera pasen a segunda vuelta sólo se necesita que el electorado de derecha sea más íntegro y leal que sus dirigentes y vote por el único candidato que la representa. ¿O será mucho pedir?
Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/09/kast-segunda-vuelta.html
Haga clic AQUÍ para revisar el sitio de la encuesta. Considerando de que la encuesta se refiere a los eslóganes de cada campaña, las cifras son una aproximación bastante exacta, ya que se asume que cada participante vota por el candidato de su preferencia, más allá del eslógan.
Esto sería perfectamente posible si la derecha fuera leal e inteligente, pero me temo que no sea ninguna de las dos cosas. Bueno, para el caso de que cambie para bien de aquí al 19 de noviembre, le digo lo siguiente: si vota por el único candidato de derecha, que se llama José Antonio Kast, éste obtendrá sobre el veinte por ciento de los sufragios, que representa a los que todavía defienden al Gobierno Militar, y pasará a segunda vuelta.
En ese caso también pasará Piñera, que no es de derecha pero va a tener una buena votación DC (porque él es, en realidad, DC de alma), y también va a tener una gran votación de la izquierda, cuyo móvil principal en política es el odio (por eso he escrito el 15.09.17 que Bachelet le ha puesto un “broche de odio” a su mandato). Como Piñera satisfizo como nadie ese odio de la izquierda, vituperando a los militares, trasladándolos a un penal peor e interponiendo querellas contra los que combatieron al terrorismo marxista, también va a tener un no pequeño contingente de votantes de izquierda y va a pasar a segunda vuelta.
Si el escenario electoral se divide en dos partes iguales, una del centro hacia la derecha y otra del centro hacia la izquierda, podemos ver que, en los hechos, hay dos candidatos (Kast y Piñera) disputándose la primera de esas mitades y seis disputándose la segunda (Artés, Goic, Guillier, ME-O, Navarro y Sánchez). Si se divide una mitad por dos y la otra por seis, es obvio que van a pasar a segunda vuelta los dos de la mitad derecha y ninguno de la izquierda. Además, en este sector van a ir aumentando su votación, a medida que vayan siendo más conocidos, los cuatro candidatos con menores porcentajes en las encuestas, restándosela a los que hoy los tienen mayores. Esto conduce a que Kast y Piñera obtengan, cada uno, más votos que cada uno de los del centro hacia la izquierda y a que aquéllos sean los dos que pasen a segunda vuelta.
Pero, claro, hemos visto que la derecha no es leal. Constituyó la médula cívica del Gobierno Militar, que, por lo demás, la salvó de la degollina marxista, pero después de ganada la guerra, en la posguerra lo ha traicionado como nadie. Así, la prevaricación ilegal de los jueces de izquierda contra los militares que enfrentaron al terrorismo marxista ha sido originada en y liderada por el gobernante que la derecha eligió en 2009, Sebastián Piñera, con casi mil querellas interpuestas por su subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, durante su mandato.
Los gobiernos de centroizquierda anteriores sólo habían interpuesto unas trescientas querellas.
El Colegio de Abogados, donde hay una mayoría de derecha en la directiva, no ha dicho una palabra contra la prevaricación de los jueces de izquierda ni contra la iniciativa del gobierno de Piñera de presentar esas mil querellas. Al contrario, ese Colegio, al que pertenezco, censuró y se negó a publicar un artículo mío en su Revista del Abogado, criticando un fallo prevaricatorio, redactado por un ministro DC (al que sí le publican artículos) contra tres oficiales de la Armada, uno de Carabineros y uno de Investigaciones, por la muerte del mirista entrenado en Cuba, Rudy Cárcamo en 1973, ya sobreseída entonces, luego amnistiada y también prescrita. Los jueces de primera y segunda instancia les habían aplicado pena remitida (se cumple en libertad). Un recurso de casación del ministerio de Piñera elevó el caso a la Sala Penal de la Suprema, bastión de izquierda, que les subió la pena a 5 años y un día efectivos, que están cumpliendo en Punta Peuco.
El Colegio prefirió encubrir al redactor del fallo. Yo denuncié eso y publiqué mi artículo censurado en este blog el 27.03.15 (“Artículo Impublicable en la Revista del Abogado”) que a la fecha tiene 1.947 lecturas.
Y ahora mismo la derecha está traicionando al único candidato de derecha, José Antonio Kast, pues en el Encuentro Nacional del Agro, organizado por la Sociedad Nacional de Agricultura (que es el corazón de la derecha, o por último, el riñón, si ustedes prefieren) ha organizado un debate presidencial excluyendo a José Antonio y sólo con candidatos que no son de derecha. Increíble pero cierto.
Con esta derecha ¿quién necesita una izquierda?
En todo caso, puñaladas traperas aparte, para que Kast y Piñera pasen a segunda vuelta sólo se necesita que el electorado de derecha sea más íntegro y leal que sus dirigentes y vote por el único candidato que la representa. ¿O será mucho pedir?
Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/09/kast-segunda-vuelta.html
Haga clic AQUÍ para revisar el sitio de la encuesta. Considerando de que la encuesta se refiere a los eslóganes de cada campaña, las cifras son una aproximación bastante exacta, ya que se asume que cada participante vota por el candidato de su preferencia, más allá del eslógan.
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sábado, 8 de julio de 2017
Gracias Pinochet: 10 razones - por Tomás Bradanovic
GRACIAS A PINOCHET
Porque:
1. Porque después del 11 de septiembre de 1973 no le entregaron el poder a Eduardo Frei Montalva como ambicionaba, en realidad ni siquiera lo recibieron, me imagino como el estadista se debe haber puesto furioso. Esto nos libró durante 17 años de volver a la mediocridad nacional en la que nos tenían hundidos los políticos.
2. Porque después del 11 de septiembre no le sirvieron ni un vaso de jugo a Pablo Rodriguez, Roberto Thieme y otros fascistas de Patria y Libertad que ingenuamente creyeron que había llegado su hora para instalar un régimen corporativo al estilo Mussolini. Thieme todavía sangra por la herida, Rodriguez en cambio fue mucho más decente y leal.
3. Porque el 15 de octubre de 1973 se publicó el decreto Nº 522, el más importante de nuestra historia económica que inició el proceso de liberación total de precios, piedra fundamental de nuestra transformación económica. Sin ese decreto todavía estaríamos más pobres que Bolivia.
4. Porque el 7 de enero de 1978 se eliminó la fijación del precio del trigo, lo que tuvo como consecuencia la desaparición de la Empresa de Comercio Agrícola, por inútil. En ese momento comenzó la industrialización y transformación de nuestros campos, que transformó a los peones agrícolas y minifundistas -que vivían como siervos en la Edad Media- en trabajadores calificados y bien pagados, con todas las protecciones de los demás trabajadores formales.
5. Porque en febrero de 1981 se establece la libertad de trabajo en Chile que, entre otras cosas aseguró la libertad de asociación quebrando el monopolio de ladrones de las confederaciones sindicales y colegios profesionales. Hoy el que quiere se asocia a un sindicato , cosa que le duele como ají en el ojo (y no diré en que ojo) a los viudos que perdieron sus privilegios monopólicos. Sin contar que terminó con la odiosa división entre "obreros" y "empleados" que tanto le gustaba a "los amigos del pueblo". Desde entonces en Chile solo hubo trabajadores.
6. Porque en noviembre de 1980 se publica el Decreto 3.500 que crea las AFP, en agosto de 1981 se decreta el Código de Aguas y en enero de 1982 el Decreto Ley 18.097 Ley Orgánica Constitucional sobre Concesiones Mineras. Estas tres leyes fueron la segunda ola del tsunami modernizador en Chile. Las tres son hoy modelos de prestigio y repetidos en muchos países del mundo, han traído riqueza a partir de la certeza jurídica y eficacia económica comprobada hasta el día de hoy.
7. Porque mantuvo a lo menos 15 años con actividad política prohibida y una administración -a gruesas líneas- admirablemente honesta, hicieron posible la disminución de la pobreza y el paso desde el segundo país más pobre al más próspero de América Latina. Chile se convirtió en un modelo de creación, implementación y monitoreo de políticas sociales para muchos otros países del mundo en desarrollo.
8. Porque durante a lo menos 15 años, muchas basuras humanas que hoy se dan la gran vida en el parlamento y altos puestos de gobierno estuvieron cesantes o tuvieron que buscar alguna forma de trabajo para vivir, ni siquiera así se convirtieron en personas decentes pero al menos estuvieron fuera de circulación por un buen tiempo
9. Porque durante 17 años tuvimos a uno de los más sagaces y humildes legisladores de nuestra historia, el almirante José Toribio Merino, por cuyo escritorio y visto bueno pasó cada una de las leyes que transformaron al país, mientras que muchos intentos de los avivados de siempre por pasar la cuchufleta se fueron directo "al archivador redondo", como llamaba a su basurero. Detrás de una apariencia sencilla, Merino tuvo un desempeño muy por encima de la actual tracalada de vagos y ladrones -mal llamados honorables- la carrera del almirante fue impresionante y para que decir como se extraña los días martes. Desde don Ramón Barros Luco que no teníamos un genio de ese fuste.
10. Porque Pinochet reestableció la meritocracia, el premio a los mejores, las oportunidades para los esforzados, la libertad para emprender, elegir y disponer de lo propio. Devolvió el orgullo al país y barrió con los avivados, bebedores eternos de la teta fiscal, reemplazándolos por gente inteligente y creativa. Gracias Pinochet por todo eso.
Podría seguir llenando de motivos para agradecer pero lo dejo hasta allí. Claro que no fue perfecto y tuvo sus renuncios, pero el balance a favor es sencillamente enorme. Nos trajo bienestar y libertad, a los únicos que les cortó la libertad de raíz fue a los señores políticos, esa basura inmunda que hoy tiene tomado el poder y trata de manipular la opinión de las personas para su propio beneficio.
Pero igual no han podido. Han colocado a su gente en todos los poderes del estado manipulando elecciones, copando el poder judicial, la prensa ¿y de que les ha servido?. No mucho parece, porque después de 20 años las instituciones de mayor prestigio y que dan más confianza a los chilenos, adivinen quienes son.: obvio que las Fuerzas Armadas y Carabineros pues. Veinte años de hostigamiento y campañas de desprestigio, miles de millones gastados en compra de medios y operaciones de prensa para nada. ¿Quienes son los más despreciados en este país después de 20 años en el poder? ¡los políticos! seguidos muy de cerca por los jueces.
Díganme si el general no tenía razón, se aferran con dientes y muelas al poder pero solos se han hundido, no necesitan que nadie los desprestigie para ser despreciables. lo han hecho solitos.
Fuente: https://bradanovic.blogspot.cl/2015/11/gracias-pinochet-10-razones.html
Para finalizar esta publicación, un diálogo honesto entre Stefan Molyneux de Freedomain Radio y el economista chileno Axel Kaiser:
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sábado, 22 de abril de 2017
Chile Es Un País De Facto - por Hermógenes Pérez de Arce
MIÉRCOLES, 19 DE ABRIL DE 2017
Si el coronel Labbé va preso porque un tipo dice que él lo torturó hace 43 años, quiere decir que la justicia en Chile es una parodia. Cualquier estudiante de primer año de leyes, que haya empezado a leer el manual de derecho romano, le diría al juez que el supuesto delito está prescrito y cubierto por una ley de amnistía. Y si el juez le argumentara que es un delito “de lesa humanidad” y no prescribe ni es amnistiable, el mismo estudiante, si sólo leyera el diario, le replicaría que ese delito se creó en Chile por una ley de 2009 que no se puede aplicar retroactivamente, según un precepto básico del derecho penal ancestral; que además la tal ley dice expresamente que no se aplica a hechos anteriores a su vigencia. Y el estudiante más encima podría añadirle que la tipificación que esa ley hace de los delitos de lesa humanidad ni siquiera corresponde a lo que el supuesto torturado dice que le hizo el coronel Labbé en 1973.
Pero esa es una discusión ociosa, porque es jurídica, y aquí los jueces de izquierda, que son mayoría en la Corte Suprema, confesaron en 2010 que ellos, a los militares (r) procesados, no les respetan las leyes.
Lo que pasa es que éste no es un tema jurídico: es un tema “de facto”. Si usted se sale con la suya sin respetar las leyes, tanto mejor para usted. En ese sentido Chile es, en muchas materias, “un país de facto”.
Si aquí antes se respetaban más las leyes no era tanto en virtud de un predicamento moral, sino por temor a los militares, porque incluso “la doctrina legalista de Schneider”, de 1970, si bien comenzaba sosteniendo que los uniformados no debían intervenir en política, terminaba diciendo que sí debían hacerlo si otro poder del Estado se apartaba de la legalidad, para restablecerla. Pero cuando el Poder Judicial abandonó la legalidad y los jueces violaron abiertamente las leyes, en el juicio a Pinochet, los militares no sólo no hicieron ni dijeron nada sino que, al contrario, el Comandante en Jefe del Ejército, general Cheyre, dijo que éste era responsable de todo lo malo que había sucedido después de 1973. Fue una rendición incondicional ante la justicia de facto de los jueces de izquierda y éstos se siguen hasta hoy aprovechando de ella.
Cuando el ministro Alejandro Solís, que metía militares presos como quien cumple una lista de compras, se acogió a retiro por edad, apareció ahora el ministro Álvaro Mesa, en Temuco, que los manda a la cárcel por legión y al cual tampoco le importa un pepino lo que dispone el derecho.
Yo escribí un libro en 2000, “La Verdad del Juicio a Pinochet”, probando que en ese proceso se habían atropellado las leyes, sobre el cual el historiador Gonzalo Vial, siendo adverso al ex Presidente, escribió: “Hermógenes Pérez de Arce escribió un lúcido y provocador análisis jurídico de las ilegalidades legales y procesales cometidas (afirmaba) por el ministro Guzmán en el juicio a Pinochet. Nadie recogió el guante. No era el derecho el tema fundamental que se disputaba”.
Pues el tema es otro: es la audacia, la acción de facto. El juez Carroza mandó preso al coronel Ceballos Jones por haber dado muerte mediante torturas al general Bachelet en 1974, cosa que todo el mundo sabía y sabe que no es verdad, porque el general compartía celda con el senador socialista Eric Schnake, quien reveló que, pese a su condición cardíaca, aquél se puso a jugar básquetbol una mañana en la cárcel, se sintió mal a raíz de ello y finalmente murió de un infarto. Eso sin hablar siquiera de prescripción, amnistía ni estado de derecho. Simples hechos. Ahora Carroza ha debido liberar a Ceballos Jones porque se ha dado cuenta tardíamente de que su perseguido perdió la razón y ni siquiera sabe que un juez de izquierda se está vengando de él, imputándole un asesinato que no cometió.
Como bien ha dicho Labbé, aquí se ha traspasado otro límite. Y ha hecho bien en declarar, acerca del principal cómplice de los jueces de facto: “Piñera tiene una deuda importante con los militares, que no es un concepto de lealtad, hay una cosa más dura, que se llama traición… prometió que iba a hacer que la justicia imperara… Hizo exactamente lo contrario: cerró el penal Cordillera, aumentó de 100 a 1.500 las causas, cuadruplicó el equipo de abogados que persigue a los militares en el Ministerio del Interior. Creo interpretar a un número importante de militares, soy presidente de los coroneles, que no va a votar por el en ningún caso”.
Que lo oiga la nueva “derecha de facto” que, obnubilada por las encuestas y obviando el más negro de los prontuarios entre todos los candidatos, se ha sumado a la ilegalidad que ha convertido a Chile en “un país de facto”.
Hermógenes Pérez de Arce - blogdehermogenes.blogspot.cl
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