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lunes, 25 de diciembre de 2017

Por Supuesto - por Hermógenes Pérez de Arce

          Un lector me escribe diciéndome, a propósito de mi artículo “La Estatua que Falta”, que Pinochet ya tiene su monumento: la Carretera Austral. Por supuesto, tiene razón. “Las cosas por sabidas se callan y por calladas se olvidan”, pero no dejan de existir. El Café Torres tiene en uno de sus muros una nómina de los Presidentes de Chile y falta uno y sólo uno. Una vez lo acusé de la omisión en este blog, pero entonces el dueño explicó que los sujetos odiosos, que están en todas partes y también acuden a su establecimiento, lo habían amenazado de que si incluía en la nómina al principal estadista del siglo XX le dañarían el local.

          En Chile el odio manda. Díganme si no, cuando la Corte Suprema acaba de designar como su Presidente al principal agente del odio que la integra, Haroldo Brito, un activista de izquierda que desde hacía años recorría las salas de las Cortes que integró, amenazando a los ministros que osaran aplicar las leyes y no condenar a los militares. Como todo el país sabe, el odio se impuso en la Justicia y ya el penal para militares está copado, de manera que decenas de ellos ingresan ahora a Colina II, al irse fallando las condenas tras las mil querellas interpuestas bajo el gobierno de Piñera. Y, además, la principal abanderada del odio va a cerrar Punta Peuco. Sólo por odio.

          Años atrás, cuando llegó la hora de nombrar integrantes de la Corte Suprema, se llegó a un “acuerdo de caballeros” entre la Concertación y la Alianza: todos votarían por Brito, que fallaba siempre en el sentido de condenar a los militares aunque los favorecieran la amnistía, la prescripción, la cosa juzgada, el principio de legalidad, la presunción de inocencia o el principio pro reo; pero después todos votarían por Pfeiffer, que fallaba de acuerdo con las leyes y les reconocía a los militares la amnistía, la prescripción y demás garantías legales. Pero la centroderecha se encontró con que, tras haber respetado por su parte el “acuerdo de caballeros” y aprobado la designación de Brito, la izquierda no cumplía y votaba en contra de Pfeiffer, quien, por consiguiente, no ascendió a la Corte Suprema. Por supuesto, porque la primera exigencia para que haya un acuerdo de caballeros es que se suscriba entre tales. Y los de izquierda, evidentemente (como lo prueba su amenaza de dañar al “Torres” si publica la nómina completa de los Presidentes) por definición no lo son. ¿O alguien creyó alguna vez que Allende iba a cumplir el “Pacto de Garantías Constitucionales”? No, por supuesto.

Lo que quiero decir es que, en el país, la izquierda, aunque haya perdido la elección presidencial, va a seguir mandando. Ya no podrá proponer reformas para pasar la retroexcavadora y arrasar con la institucionalidad, porque no será gobierno, y eso es, sin duda, tranquilizador. Pero en todo lo demás seguirá mandando, como lo hizo bajo la administración de Piñera I.

¡Es que son todos del “No” y eso lo dice todo! Yo no sufragué en la segunda vuelta porque era sólo “una primaria del ‘No’”. Por supuesto.

El único capaz de transformar este país y hacerlo rico, porque no se sometió a la izquierda ni al odio, fue Pinochet. Lean mi blog precedente y díganme qué otro gobierno habría sido capaz de tomar las medidas que él tomó y que nos “cambiaron de pelo” e hicieron posible que el Estado pasara, de disponer de 14 mil millones de dólares en 1990 a 52 mil millones en 2016. Sólo un Pinochet, por supuesto.

Y por eso nos hemos sorprendido en el último año de que decenas de miles de inmigrantes pobres quieran vivir acá. Llegan como si fuéramos los Estados Unidos. Porque el Estado, gracias a los 52 mil millones generados por la riqueza que hizo posible Pinochet, le da al que gana un salario mínimo ¡otro salario mínimo en dádivas!

¿Alguien cree que un gobernante del “No” va a ser capaz de restablecer la paz en la Araucanía, como la que existía bajo Pinochet, cuando no había, simplemente, no había un conflicto mapuche, tanto así que fue la única región donde ganó el “Sí” en 1988? Nadie lo cree, por supuesto.

Por eso los del “Sí” ya estamos en campaña para 2021. Y ya tenemos candidato. Porque somos los únicos capaces de hacer las cosas realmente buenas para Chile que los del “No”, acosados por el odio, que los manda, jamás serán capaces de hacer.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/12/por-supuesto.html

viernes, 20 de octubre de 2017

Kast, el “Putin Chileno” por Roxana Viira


La carrera presidencial ha tomado un importante dinamismo con la figura de José Antonio Kast, no por su origen o aspecto físico, algo que candidatos de otros sectores tratan de explotar sin mucho éxito, sino porque muy por el contrario a lo denominado "políticamente correcto" Kast dice lo que piensa, sus bases e ideas, se muestra tal cual es.

La sociedad chilena, recorriendo  ampliamente distintos sectores y realidades, es en muchos casos hipócrita y cobarde a la hora de defender sus ideas por "el qué dirán". Muchas veces se suman a movimientos o manifestaciones por el impacto comunicacional o la adhesión transitoria en "estar en la corriente".  Este factor en política es sumamente peligroso, nos muestra un electorado ambivalente y que calla.

Esto se acentúa en las personas denominadas de derechas o centro derecha, acostumbradas al meeting de puertas cerradas en donde desencadenan sus más extremos sueños y cantos, acostumbrados al fracaso político y a la ambigüedad de sus representantes.

Claramente esto cambió con Kast, no tan solo está movilizando a una "derecha dormida", sino y con mayor importancia aun, está poniendo en el debate ideas y planteamientos que son íntegros a su pensamiento, logrando algo que hace mucho no se veía en la política chilena: consecuencia e inspiración de respeto.

De esta forma su figura se asemeja mucho a la del Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, quien es un hombre de decisión y fuertes medidas, dentro de sus marcos de ideas que muchas veces no agradan a los "políticamente correctos" ya sea por el lobby o mantener un "ambigüedad ventajosa" frente a otros países, es de esta manera que ha vuelto a fomentar un discurso que por muchos años se pensó extinguido, hablando de los valores tradicionales y regresando hasta cierto grado el alma al pueblo ruso, junto con su dignidad internacional.

Ambos han comprendido que intentar imponer valores o normas de conductas que atentan contra la tradición, las costumbres o religión de un país, es un desafío temerario y requiere de años, de generaciones cambiarlo, siempre con dantescas consecuencias.
Kast está rompiendo con una hegemonía cultural de lo "políticamente correcto" desde la razón de los argumentos y no desde la agresión, siendo por lo tanto fuertemente atacado por sus adversarios una y otra vez, pero curiosamente guardando una compostura y líneas de ideas que muchos pensaron extintas, sin apoyo o de un pasado "conservador" en decadencia pero que en realidad estaba dormido.

Quizás la ventaja de Putin, tras más de 15 años en el poder, es que no le realizan preguntas odiosas y es él quién habla dirigiendo, sin importar quien este a su lado o reprimiendo un ministro, pero al mismo tiempo Kast tiene la ventaja de que cada vez que es inquirido por un tema su posición se difunde, siendo directo y sencillo, reconociendo sus diferencias con el adversario y en no titubear en señalar sus juicios de valor tras argumentar.


Kast y Putin tienen muchos más factores en común que un discurso conservador, es la forma de manifestarse y de plantear ideas que a muchos puede molestar o incomodar, pero a una gran mayoría (en el caso de Chile silenciosa) aprecia y aplaude, personas antes encerradas y ahora recorriendo las calles.

Los últimos años de la historia política de Chile han demostrado que el poder del gobierno ha respondido a lobbys establecidos, es bueno saber que al menos un candidato responde a su integridad y no a poderes fácticos que juegan con la nación.

A Kast no le tiembla la voz, es un hombre de decisión y convencido de lo que piensa, en muchas facetas podemos señalar que Kast es "el Putin Chileno".

Roxana Viira
Analista en Rusia de Círculo Acton Chile

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martes, 10 de octubre de 2017

Kast: sube la marea - por Tomás Bradanovic


Hace un año atrás yo no tenía idea de la existencia de José Antonio Kast. Cuando empezó a juntar firmas yo supe vagamente que habían dos Kast postulando para presidente y me preguntaba que parentesco tendrían con Miguel Kast, el ministro de Odeplan durante el gobierno de los militares que revolucionó las políticas sociales, acabo de buscar y resulta que son hermanos, Miguel Kast murió en 1983 de cáncer óseo, la verdad es que son muy parecidos.


Hasta hace pocos meses atrás yo pensaba que las candidaturas de los Kast eran un chiste y que no tenían ninguna posibilidad ni proyección, bueno, su sobrino Felipe Kast un típico político de esos que anda mirando que lo puede hacer popular y se cuida mucho de no decir nada que irrite a la izquierda, se desinfló rápidamente, sin embargo José Antonio Kast se ha ido posicionando de manera impresionate.

En mi casa el Tomás Jr. fue el primero en convencerse, nunca en su vida ha ido a votar pero esta vez se convenció y convenció a los dos bastiones de la izquierda que tenemos en la casa: la Pilar y mi querida suegra. Por primera vez en la historia en mi casa vamos a votar todos por la misma persona.

Es muy extraño esto de la popularidad, resulta que pasaron décadas en que Kast no existió a nivel nacional y en unas pocas semanas se ha convertido en candidato superestrella: tiene más credibilidad que cualquier otro porque dice exactamente lo que piensa, no le importa decir cosas impopulares, es calmado a un nivel increíble, lo pueden insultar, gritar y ahí sigue como si nada, tiene argumentos bien articulados. Es raro no he escuchado a nadie decir lo que normalmente se dice de los políticos: que es hipócrita o sinvergüenza, incluso muchos amigos de izquierda que detestan sus ideas políticas reconocen que es mejor candidato que todos los demás.

Estaba pensando que cambió para que alguien empezó a ganar popularidad habiendo sido un perfecto don nadie durante décadas, y ni siquiera ha cambiado sus ideas o su discurso, es exactamente lo mismo y antes nadie lo tomaba en cuenta mientras que ahora gana popularidad aceleradamente: de marcar cero en las encuestas ya va en tres o cuatro puntos, en solo un par de meses y aparece cada vez más en los medios, cuando antes no lo invitaba nadie. Aunque todavía no se sabe si Kast es una burbuja o se convertirá en un político importante, hasta el momento yo lo veo con un futuro muy auspicioso.

Pero sigo pensando ¿que cambió? Si Kast hubiese dicho exactamente lo que dice ahora hace un par de años, nadie le habría hecho caso y no tendría ninguna relevancia política. De hecho eso es lo que hizo por décadas y muy pocos sabían quien era, ni siquiera era apreciado.

Yo creo que la popularidad de Kast hoy refleja algo del ambiente que no solo se está dando en Chile, es un movimiento ideológico masivo en la opinión pública en contra del progresismo. Un zeitgeist que se está viendo reflejado en muchas cosas. En Estados Unidos la elección de Trump, que no es una lumbrera que digamos, pero refleja bien el descontento de mucha gente con la retórica progresista. En Inglaterra el Brexit es otro síntoma, tal como la enorme pérdida de votos de Merkel en la última elección (bajó un 18%).

Para que hablar en América Latina, todo empezó con la pérdida del poder del peronismo que reinó por décadas en Argentina, del Partido de los Trabajadores en Brasil, de la última elección del Perú donde la izquierda no vio una y la próxima elección en Chile donde la izquierda va con un nivel de impopularidad que no se veía desde los años de Allende.

Sin negarle méritos porque es un muy buen candidato -como pueden ver en el video- lo que pasó con Kast es que cayó en el momento justo, tuvo el buen ojo de renunciar a la UDI, que ya es un muerto que camina, lo que le permite decir sus ideas sin pedir permiso a nadie, en un momento en que el progresismo es impopular en todas partes, Kast es un candidato muy competitivo.

Otra cosa es que pueda salir presidente, cosa que lo considero prácticamente imposible. En Perú Fujimori pudo aparecer y en unos meses quitarle la presidencia a Vargas Llosa, pero Chile es distinto, el voto es más cauto y menos voluble, dudo mucho que se pueda quebrar una tendencia fuerte como es la de Piñera con un par de meses de campaña. Además Kast no tiene equipo ni las alianzas que le harían posible gobernar, ni siquiera tiene un partido, si por alguna cosa extraordinaria fuese electo presidente no podría hacer nada con el parlamento que tenemos.
(Nota de la redacción: Así como hay descontento ciudadano contra la actual Presidencia, también existe contra el Parlamento. Las próximas parlamentarias pueden ser compatibles con una eventual presidencia de derecha, si se desaloja a los progresistas y totalitarios del Congreso.)

Yo votaré por Kast y por mi, sería un éxito si saca entre un 10% y un 15% de los votos, lo que sería una excelente base para armar un partido político, hacer equipos, entender la economía (cosa que él no entiende) y todo lo que se necesita para ser presidente. En segunda vuelta votaré por Piñera porque creo que le corresponde, se ha esforzado y en su primer gobierno fue honesto y eficiente, aunque increíblemente torpe. Le hizo un enorme daño a la derecha, pero en fin, que tenga otra oportunidad porque en la política chilena no hay más.

Los piñeristas que llegaron a soñar con que su candidato ganaba en primera vuelta están furiosos con Kast, porque consideran que les quitará votos. Piñera mismo hará todo lo posible por perjudicar a Kast -sin dar la cara, obviamente- porque ya le está tomando miedo. Siguen igual de tontos que en el primer gobierno, no entienden que el gran enemigo de Piñera es la abstención de la derecha que lo odia, que son muchos, esos no votarán por Piñera en primera vuelta, pero si lo harán en segunda, con la nariz apretada.

Yo soy de esos. Creo que Piñera y los partidos que lo apoyan son el pasado que debe desaparecer, Pero tampoco creo en esos "independientes" que llegan con las "manos limpias" y son más ladrones que gatos de campo. Ningún actual político de UDI, RN, Evópoli o lo que sea e salva, son estructuras y personas que ya se debieron ir para la casa hace años, pero se siguen afirmando al poder y sus privilegios, a esos hay que ir botando, tenemos cuatro años y un buen líder político para eso, no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana.

A los estúpidos que creen que Piñera puede ganar en primera vuelta ni lo sueñen, la mayoría de los chilenos lo odia porque es antipático, oblicuo, fingido y con ansias de aceptación que nunca quiere quedar mal con nadie. Por eso Piñera no es líder, tiene tanto rechazo y lo acusan de un montón de cosas que no ha hecho, la antipatía que despierta es visceral. Sin embargo tiene todo para llegar a segunda vuelta -yo veo imposible que pasen a segunda dos candidatos de izquierda- pasando Piñera los votos de Kast -con la nariz apretada- le darán el triunfo. Yo creo que Kast tiene el estilo y las ideas que debe tener la política en el futuro y en cuatro años demás puede armar un partido y equipos para gobernar.

Fuente: https://bradanovic.blogspot.cl/2017/10/kast-sube-la-marea.html

martes, 26 de septiembre de 2017

Kast a Segunda Vuelta - por Hermógenes Pérez de Arce

          El escenario que le daría total confianza a los inversionistas –los inversionistas son el uno por ciento de la gente, pero hacen el 80 por ciento de la inversión, es decir, son los que hacen crecer la economía— sería que Kast y Piñera pasaran a segunda vuelta.

          Esto sería perfectamente posible si la derecha fuera leal e inteligente, pero me temo que no sea ninguna de las dos cosas. Bueno, para el caso de que cambie para bien de aquí al 19 de noviembre, le digo lo siguiente: si vota por el único candidato de derecha, que se llama José Antonio Kast, éste obtendrá sobre el veinte por ciento de los sufragios, que representa a los que todavía defienden al Gobierno Militar, y pasará a segunda vuelta.

          En ese caso también pasará Piñera, que no es de derecha pero va a tener una buena votación DC (porque él es, en realidad, DC de alma), y también va a tener una gran votación de la izquierda, cuyo móvil principal en política es el odio (por eso he escrito el 15.09.17 que Bachelet le ha puesto un “broche de odio” a su mandato). Como Piñera satisfizo como nadie ese odio de la izquierda, vituperando a los militares, trasladándolos a un penal peor e interponiendo querellas contra los que combatieron al terrorismo marxista, también va a tener un no pequeño contingente de votantes de izquierda y va a pasar a segunda vuelta.

          Si el escenario electoral se divide en dos partes iguales, una del centro hacia la derecha y otra del centro hacia la izquierda, podemos ver que, en los hechos, hay dos  candidatos (Kast y Piñera) disputándose la primera de esas mitades y seis disputándose la segunda (Artés, Goic, Guillier, ME-O, Navarro y Sánchez). Si se divide una mitad por dos y la otra por seis, es obvio que van a pasar a segunda vuelta los dos de la mitad derecha y ninguno de la izquierda. Además, en este sector van a ir aumentando su votación, a medida que vayan siendo más conocidos, los cuatro candidatos con menores porcentajes en las encuestas, restándosela a los que hoy los tienen mayores. Esto conduce a que Kast y Piñera obtengan, cada uno, más votos que cada uno de los del centro hacia la izquierda y a que aquéllos sean los dos que pasen a segunda vuelta.

          Pero, claro, hemos visto que la derecha no es leal. Constituyó la médula cívica del Gobierno Militar, que, por lo demás, la salvó de la degollina marxista, pero después de ganada la guerra, en la posguerra lo ha traicionado como nadie. Así, la prevaricación ilegal de los jueces de izquierda contra los militares que enfrentaron al terrorismo marxista ha sido originada en y liderada por el gobernante que la derecha eligió en 2009, Sebastián Piñera, con casi mil querellas interpuestas por su subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, durante su mandato.

Los gobiernos de centroizquierda anteriores sólo habían interpuesto unas trescientas querellas.

          El Colegio de Abogados, donde hay una mayoría de derecha en la directiva, no ha dicho una palabra contra la prevaricación de los jueces de izquierda ni contra la iniciativa del gobierno de Piñera de presentar esas mil querellas. Al contrario, ese Colegio, al que pertenezco, censuró y se negó a publicar un artículo mío en su Revista del Abogado, criticando un fallo prevaricatorio, redactado por un ministro DC (al que sí le publican artículos) contra tres oficiales de la Armada, uno de Carabineros y uno de Investigaciones, por la muerte del mirista entrenado en Cuba, Rudy Cárcamo en 1973, ya sobreseída entonces, luego amnistiada y también prescrita. Los jueces de primera y segunda instancia les habían aplicado pena remitida (se cumple en libertad). Un recurso de casación del ministerio de Piñera elevó el caso a la Sala Penal de la Suprema, bastión de izquierda, que les subió la pena a 5 años y un día efectivos, que están cumpliendo en Punta Peuco.

El Colegio prefirió encubrir al redactor del fallo. Yo denuncié eso y publiqué mi artículo censurado en este blog el 27.03.15 (“Artículo Impublicable en la Revista del Abogado”) que a la fecha tiene 1.947 lecturas.

          Y ahora mismo la derecha está traicionando al único candidato de derecha, José Antonio Kast, pues en el Encuentro Nacional del Agro, organizado por la Sociedad Nacional de Agricultura (que es el corazón de la derecha, o por último, el riñón, si ustedes prefieren) ha organizado un debate presidencial excluyendo a José Antonio y sólo con candidatos que no son de derecha. Increíble pero cierto.

          Con esta derecha ¿quién necesita una izquierda?

          En todo caso, puñaladas traperas aparte, para que Kast y Piñera pasen a segunda vuelta sólo se necesita que el electorado de derecha sea más íntegro y leal que sus dirigentes y vote por el único candidato que la representa. ¿O será mucho pedir?

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/09/kast-segunda-vuelta.html

Haga clic AQUÍ para revisar el sitio de la encuesta. Considerando de que la encuesta se refiere a los eslóganes de cada campaña, las cifras son una aproximación bastante exacta, ya que se asume que cada participante vota por el candidato de su preferencia, más allá del eslógan.

lunes, 28 de agosto de 2017

RECOMENDACIÓN PARA JOSÉ ANTONIO - por MÁXIMO

A nuestro candidato José Antonio Kast lo tienen de casero. Donde lo pillan le pegan. En Valparaíso, los maricones lo agarraron a chuchadas y lo escupieron, el acto más salvaje, asqueroso y ordinario que puede existir, y todo por salir a mirar el bus famoso. El otro día le cascaron cuando fue a inscribir su candidatura. Y ahora último le aforraron un par de cornetes a la pasada, típico de maricón y maletero poco hombre. Así es la horda, seres vivientes a mitad de camino entre bestias y humanos.

La horda actúa en grupo y sobre seguro. Lo hacen a cambio de algo. Así como un perro mueve la cola, se hace el muerto, o se da vueltas en el suelo a cambio de una galleta en forma de hueso, la horda lo hace a cambio de una pega estatal, un bono, una casa gratis en una población marginal, o una lucas que destinan al noble fin de emborracharse.

Es fácil diferenciar a la horda de los seres humanos que han evolucionado. Existe la horda tipo vieja chica, gordita, pelo corto mal teñido, buena para la chuchada y los combos, con una foto del tío abuelo en el pecho, una vela encendida y llanto fácil.

Otros son jóvenes con mochila, pantalón a medio poto, zapatillas de 100 lucas pero asquerosas a más no poder, pantalón negro pitillo y grasiento y una polera de Metállica o AC/DC. Generalmente dedican su tiempo muerto a estudiar sociología, antropología, periodismo, administración pública o historia en la Arcis, la Silva Enríquez, la Alberto Hurtado o la Locademia de Humanismo Cristiano. Con un par de “monos” en el cuerpo pueden descuajaringar un semáforo en un dos por tres y luego arrancar de los pacos a la velocidad de un rayo.

También existe la especie hijo de rico culposo. Esos estudiaron con los jesuitas, preferentemente de Pocuro. Tratan de disimular su origen con ropa americana, bluyines rotos, poleras sin marca y una falsa piedad por los pobres. No escupen porque #noesdecuico. Bajan a las protestas en bicicleta, aunque van a Maitencillo o Cachagua en Volvo o 4x4. Las chiquillas se aventuran en las protestas y las poblaciones con collar de conchitas y una flor en el pelo rubio recién planchado. Tampoco escupen, porque #noesdecuica.

Los más ordacas son aquellos hombres de mediana edad, sudadera de tela con hoyitos o polera NBA, hawaianas, bermudas de bluyín. Pelo a lo rey Arturo, rapado completo, mecha de clavo o crespo corto, diente oro y prontuario penal. No trabajan, solo trafican y le pegan a la iñora. Estos sí que escupen porque no son cuicos. Pueden achuntarle con un pollo a un rubio de ojos azules a tres metros de distancia y recargar el hocico en dos segundos. Siempre se pierden en el Metro. Todos, sin excepción, tienen una barriga de este volado.

Y no son los únicos…

Si alguien conoce a José Antonio Kast, favor entréguenle esta información, necesitamos que el hombre pueda reconocer a la horda en la calle y tengamos candidato para noviembre, porque a este paso lo mejor que le puede pasar es terminar en el hospital.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/08/recomendacion-para-jose-antonio.html

miércoles, 5 de julio de 2017

VETO A UN CANDIDATO A LA PRESIDENCIA - por Miguel Amaro


Nunca en la historia política de nuestro país se había dado una situación tan escandalosamente evidente como la del veto o bloqueo de un candidato a la Presidencia de la República.

Es un hecho muy fácil de constatar como cuando un periodista, locutor radial, conductor y panelista de varios programas de televisión, incapaz de aceptar la mordaza, lo denuncia públicamente. Es el caso de Fernando Paulsen, que denunció el domingo recién pasado esa censura implícita con respecto a José Antonio Kast, y afirma que le dijeron: "para qué lo nombras?", "no tienes que nombrarlo".

No es un misterio para nosotros que Paulsen es un hombre de izquierda, pero justo es también reconocer que siempre se ha rebelado contra la censura, contra la manipulación y la edición sesgada de noticias que atentan contra la libertad de expresión. Por esa sola razón es que su denuncia tiene gran valor y no cabe duda que refleja totalmente la realidad de la actitud artera, venial y mafiosa que la prensa, en especial la televisiva, ejerce contra nuestro candidato.

No se requiere ser un genio para atar cabos y ver quienes están detrás de esta maniobra repudiable: el Oficialismo y aquel candidato que es un profesional de la mentira, de las trampas y del engaño. Ambos están estrechamente unidos en esta felonía, como siempre lo han estado, aún cuando aparentan ser adversarios.

Así las cosas, cabe preguntarse ¿Porqué le temen tanto a un hombre que "no figura en las encuestas", "nadie lo conoce", "no aparece en TV", etc.? Si es tan así, entonces no debieran tener temor alguno. Pero ocurre que, cuando todos los valores están invertidos, cuando reina la mentira y la codicia, LA VERDAD aparece como una máquina cegadora, que corta todo a su paso.


He ahí la razón del temor: un hombre que es fiel a sus principios, que no tiene boletas falsas, que no ha hecho negocios turbios, que dice la verdad de frente... Es, en verdad algo que a los pillos y a los farsantes les aterra sobremanera.

Y para colmo de males de estos pillos y farsantes, nuestro candidato José Antonio Kast se rodea de gente que no está ahí por dinero, sino que por corazón y convicción, que lo apoya por un ideal superior; es decir sus colaboradores están movidos por la MÍSTICA, y el mismo Patriotismo que motivaron las acciones de próceres como O´Higgins, Carrera, Andrés Bello, Diego Portales, y un largo etcétera de chilenos y chilenas que forjaron a Chile como nación libre y soberana, cosa que sus adversarios no pueden ni podrán jamás comprender, ya que su agenda ideológica fue redactada en La Habana y publicada en el Foro de Sao Paulo y es totalmente ajena a los intereses de la gente.

Por eso tenemos confianza en que triunfaremos en Noviembre, porque tenemos armas formidables que el enemigo no tiene y porque la verdad, la rectitud y la sencillez terminarán por imponerse. 

Editado por Infoguerras

martes, 4 de julio de 2017

Exit Kast, Enter Kast - por Hermógenes Pérez de Arce


          Desaparece de la escena Felipe Kast y entra en escena José Antonio Kast, el único candidato de derecha, defensor del legado del gobierno que primero salvó y luego cambió a Chile; el único que defiende a los presos políticos militares y el único capaz de solucionar el problema de la Araucanía, que por cierto no existía bajo el Gobierno Militar, cuando los caciques agradecidos designaban a Pinochet “Gran Conductor y Jefe” y le daban el triunfo al “Sí” en la región, en 1988.

          El problema de José Antonio será en lo sucesivo enfrentar las zancadillas, trampas y ninguneo promovidos en su contra, todo lo cual conocí bien por experiencia propia hace muchos años y he vivido como comentarista desde que un personaje poderoso y sin escrúpulos se lanzó como candidato. Anoche, en un foro televisivo, el periodista Fernando Paulsen mencionó a José Antonio Kast como una figura que competirá en la elección y confesó que, cuando en anterior oportunidad hizo lo mismo, lo habían llamado para criticarlo, preguntándole “¿para qué lo nombras?”. De eso se trata. Pero de nuevo lo nombró. Bien por él. Y de nuevo va a recibir presiones para que no lo vuelva a mencionar. Ésa es la atmósfera bajo la cual vivimos.

Bajo ella vive la derecha, que mayoritariamente ha abrazado la candidatura de un sujeto que carece de los mínimos atributos valóricos y políticos para representarla. Ha sido un encarnizado promotor de la prevaricación contra los militares retirados y un detractor impenitente del Gobierno Militar. El canal del que fue propietario, Chilevisión, ofició de portaestandarte de la desfiguración de la verdad histórica y lo sigue haciendo. El mismo Piñera insultó a la derecha política que lo llevó a la Presidencia, calificándola como una horda de “cómplices pasivos” de delitos inventados. Pero esa derecha, aun insultada por él, ahora hace caso omiso de ello y de todas sus transgresiones éticas, de su abuso de los paraísos fiscales y de las sociedades “zombies” para poner su patrimonio a salvo de los impuestos que él mismo alzó al resto de los chilenos menos “vivos” que él; hace caso omiso de su servilismo con la izquierda marxista para perseguir ilegalmente a los Presos Políticos Militares, de su proclamación del comunista Teitelboim como “un grande de la historia de Chile” y de su presencia en la guardia de honor ante el féretro de Hugo Chávez.

          José Antonio Kast había llamado a sus partidarios a no votar en las recientes primarias, pero, pese a ser seguidor suyo, no le obedecí porque creía que, si en esas elecciones competía un político de derecha como Ossandón, con manos limpias, contra un individuo que carece de ambos atributos, había que apoyar al primero. Curiosamente, este llamado tuvo mucho más efecto entre la gente de una comuna pobre y que no era de la derecha tradicional más partidaria del Gobierno Militar, que en los considerados como bastiones de esta última: Ossandón, por ejemplo, salió primero, con el 49 % de los votos, contra 41 % de Piñera y 10 % de Felipe Kast, en la comuna de Lo Espejo. Gente modesta que entendió el mensaje moral. Y, en cambio, Ossandón fue realmente castigado en la comuna de Vitacura, donde obtuvo apenas 2,76 % de los votos, perdiendo ante Felipe Kast (20,56 %) y donde Piñera sacó una extraordinaria votación de 76,68 %.

          ¿Qué fue de esa Vitacura que en 1989 me hizo el honor de ser la única comuna de Santiago donde yo, candidato a senador defensor del Gobierno Militar y de la línea del “Sí”, vencí tanto a Eduardo Frei Ruiz Tagle como a Sebastián Piñera? ¿Cómo puede ese electorado haber cambiado tanto? Es que ha cambiado y mucho. Todavía en 2005 recuerdo cuando, espontáneamente, me hicieron un homenaje en plena Vitacura, en Casapiedra, llena a reventar con más de mil quinientas personas que pagaron su cena, por mi inclaudicable defensa del Gobierno Militar y Pinochet. Hoy eso sería imposible: de eso ya no queda nada. Hoy le dan casi el 77 % al denostador de ellos mismos como “cómplices pasivos”, al perseguidor, con mil querellas sin base legal, de los militares retirados que combatieron el terrorismo marxista, hoy ancianos; le dan esa gran mayoría al sujeto controlador de sociedades enredadas con facturas falsas y que logra silenciar a sus críticos utilizando los medios que cualquiera puede imaginar.

          Lo he dicho varias veces: eso sucede porque la derecha vive una crisis moral. “Sí, dicen, reconocemos que Piñera es o ha hecho esto o lo otro, pero va a ganar a la Nueva Mayoría y eso es lo único que importa”. Hoy el diario digital “El Mostrador” se hace cargo de esta derecha que pasa por sobre la verdad, los valores y los principios con tal de ganar una elección y combatir la amenaza a su bienestar material. Aquella para la cual el fin justifica los medios.

          Pero ahora se inicia una nueva etapa. Tenemos otro Kast, José Antonio, un candidato de derecha con las manos limpias, consecuente con sus ideas de siempre y honesto. Defensor de la verdad histórica y crítico de la prevaricación de los jueces contra los militares. Fiel representante del principio de autoridad dentro de la ley para enfrentar el terrorismo, el desorden y la delincuencia.

Ha reunido las firmas necesarias para inscribirse en la contienda y tendrá el derecho legal a una franja electoral y a participar en los foros televisivos y radiales presidenciales. Representa las ideas y las acciones que en algún momento sustentó una mayoría sustancial del país, como la que, a través de sus representantes elegidos para la Cámara de Diputados, llamó a los militares en 1973 a poner término a la situación a la cual la revolución marxista lo había llevado. Incluso todavía en 1988, frente a un cerco y un financiamiento internacionales que apoyaban a los marxistas y a los demócratas que, pasado el peligro totalitario, habían sentido renacer sus apetitos de poder, el “Sí” representativo de la lealtad a los principios y al ideal de derecha obtuvo un significativo 44 % de los votos.

          Según los resultados de ayer, hoy de ese patrimonio electoral no queda casi nada. Pero la verdad y los principios siempre existen, aunque no tengan votos. Lo entendieron mejor los votantes modestos de Lo Espejo que los elegantes de Vitacura. Eso tiene un valor moral. Es capaz de convocar a la gente realmente honesta, la que paga el pasaje en lugar de evadirlo, y que es mayoría.

          Enter José Antonio Kast, cuyo  mensaje de honradez, libertad y verdad, de aquí al 19 de noviembre, no podrá seguir siendo silenciado como lo ha sido hasta ahora. Y eso representa un gran cambio en la política nacional.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/07/exit-kast-enter-kast.html