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lunes, 15 de enero de 2018

RED DE PROTECCIÓN. - por MÁXIMO

Para mí no es novedad que elementos de la Fiscalía y la ANI -esa pantomima de agencia de inseguridad creada para proteger a camaradas, combatientes y comandantes revolucionarios-, entreguen información a delincuentes.

http://www.latercera.com/noticia/interior-pide-nomina-fiscales-supuesta-red-apoyo-llaitul/

Por supuesto que nada sucederá, ya que la revolución no puede procesar a quienes están actuando como espías traidores para el país, pero como agentes oficiosos para ellos. Esas cosas no pasan en Chile como ya es sabido por todos (y todas, claro).

El zurderío ha infiltrado todo el aparato estatal durante 28 años. Han copado todas las parcelas de influencia, poder y económicas. Han colocado a compañeros, o en el peor de los casos, a funcionarios serviles a ellos, en cada lugar de importancia. Es por esta razón que nunca, jamás, bajo ninguna razón, un izquierdista corrupto, criminal, no-terrorista, o simplemente que sepa demasiado, pisará la cárcel. Ni siquiera quedará abandonado a su suerte sin un suculento trabajo del que vivir como capitalista. Todos dependen entre ellos. Todos se defienden entre todos.

Chile es un país altamente corrupto tomado por delincuentes que en sus viejos tiempos guitarreaban en fogatas playeras, recorrían calles en un Fiat 125 armados con metralletas, organizaban revoluciones genocidas y recorrían el orbe pidiendo asilo y dinero para sobrevivir. Hoy visten elegantes trajes a medida y viajan por el mundo asistiendo a comilonas regadas del mejor whisky.

Son los mismos de siempre. Ellos, sus descendientes y los nuevos aguachados que los sirven. Es la historia sin fin que se repite una y otra vez.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2018/01/red-de-proteccion.html

viernes, 29 de diciembre de 2017

DESIGUALDAD ANTE LA LEY - por MÁXIMO

La Corte de Apelaciones anuló el juicio que dejó en libertad a los no-terroristas del sur. No sé si este asunto sube a la Corte Suprema. De todas maneras no debe importar mucho, una cosa es anular este juicio, y otra muy distinta es que el nuevo juicio, si es que existe, condenará a los reivindicadores sociales y étnicos. Ya sabemos de qué se trata, esta gente no irá a la cárcel porque no puede ir a la cárcel. Punto final.


Algunos, con la señora Linconao, aseguran que la justicia está a favor de los que tienen dinero. Otros aseguran que está a favor de quienes se declaran indígenas. También conocemos gente que asegura haber visto jueces favoreciendo a terroristas, o a no-terrorista.

Los juzgados de familia favorecen a las mujeres por sobre los hombres. Los juzgados del trabajo defienden a los trabajadores, que serán tal vez todos buenos; y liquidan a los empleadores, probablemente por ser todos malos.

Ni hablar de juzgados de derechos humanos, que consideran a algunos más humanos que otros y con más derechos que los demás. La Fiscalía tiene en las cuerdas a los Penta, a Longueira, a Moreira y a Orpis; del otro lado no se sabe nada, ni se sabrá. Si usted no da una boleta, evade impuestos. Si recibe plata en sobres mientras es ministro de la Concertación, el SII declara que esos dineros no son tributables.

En fin, todo puede pasar en Barbarilandia, menos un par de cosa, entre ellas que los chilenos vestidos de indígena que asesinaron al matrimonio en el sur terminen en la cárcel. No, eso no sucederá, ni en este juicio ni en otro.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Por Supuesto - por Hermógenes Pérez de Arce

          Un lector me escribe diciéndome, a propósito de mi artículo “La Estatua que Falta”, que Pinochet ya tiene su monumento: la Carretera Austral. Por supuesto, tiene razón. “Las cosas por sabidas se callan y por calladas se olvidan”, pero no dejan de existir. El Café Torres tiene en uno de sus muros una nómina de los Presidentes de Chile y falta uno y sólo uno. Una vez lo acusé de la omisión en este blog, pero entonces el dueño explicó que los sujetos odiosos, que están en todas partes y también acuden a su establecimiento, lo habían amenazado de que si incluía en la nómina al principal estadista del siglo XX le dañarían el local.

          En Chile el odio manda. Díganme si no, cuando la Corte Suprema acaba de designar como su Presidente al principal agente del odio que la integra, Haroldo Brito, un activista de izquierda que desde hacía años recorría las salas de las Cortes que integró, amenazando a los ministros que osaran aplicar las leyes y no condenar a los militares. Como todo el país sabe, el odio se impuso en la Justicia y ya el penal para militares está copado, de manera que decenas de ellos ingresan ahora a Colina II, al irse fallando las condenas tras las mil querellas interpuestas bajo el gobierno de Piñera. Y, además, la principal abanderada del odio va a cerrar Punta Peuco. Sólo por odio.

          Años atrás, cuando llegó la hora de nombrar integrantes de la Corte Suprema, se llegó a un “acuerdo de caballeros” entre la Concertación y la Alianza: todos votarían por Brito, que fallaba siempre en el sentido de condenar a los militares aunque los favorecieran la amnistía, la prescripción, la cosa juzgada, el principio de legalidad, la presunción de inocencia o el principio pro reo; pero después todos votarían por Pfeiffer, que fallaba de acuerdo con las leyes y les reconocía a los militares la amnistía, la prescripción y demás garantías legales. Pero la centroderecha se encontró con que, tras haber respetado por su parte el “acuerdo de caballeros” y aprobado la designación de Brito, la izquierda no cumplía y votaba en contra de Pfeiffer, quien, por consiguiente, no ascendió a la Corte Suprema. Por supuesto, porque la primera exigencia para que haya un acuerdo de caballeros es que se suscriba entre tales. Y los de izquierda, evidentemente (como lo prueba su amenaza de dañar al “Torres” si publica la nómina completa de los Presidentes) por definición no lo son. ¿O alguien creyó alguna vez que Allende iba a cumplir el “Pacto de Garantías Constitucionales”? No, por supuesto.

Lo que quiero decir es que, en el país, la izquierda, aunque haya perdido la elección presidencial, va a seguir mandando. Ya no podrá proponer reformas para pasar la retroexcavadora y arrasar con la institucionalidad, porque no será gobierno, y eso es, sin duda, tranquilizador. Pero en todo lo demás seguirá mandando, como lo hizo bajo la administración de Piñera I.

¡Es que son todos del “No” y eso lo dice todo! Yo no sufragué en la segunda vuelta porque era sólo “una primaria del ‘No’”. Por supuesto.

El único capaz de transformar este país y hacerlo rico, porque no se sometió a la izquierda ni al odio, fue Pinochet. Lean mi blog precedente y díganme qué otro gobierno habría sido capaz de tomar las medidas que él tomó y que nos “cambiaron de pelo” e hicieron posible que el Estado pasara, de disponer de 14 mil millones de dólares en 1990 a 52 mil millones en 2016. Sólo un Pinochet, por supuesto.

Y por eso nos hemos sorprendido en el último año de que decenas de miles de inmigrantes pobres quieran vivir acá. Llegan como si fuéramos los Estados Unidos. Porque el Estado, gracias a los 52 mil millones generados por la riqueza que hizo posible Pinochet, le da al que gana un salario mínimo ¡otro salario mínimo en dádivas!

¿Alguien cree que un gobernante del “No” va a ser capaz de restablecer la paz en la Araucanía, como la que existía bajo Pinochet, cuando no había, simplemente, no había un conflicto mapuche, tanto así que fue la única región donde ganó el “Sí” en 1988? Nadie lo cree, por supuesto.

Por eso los del “Sí” ya estamos en campaña para 2021. Y ya tenemos candidato. Porque somos los únicos capaces de hacer las cosas realmente buenas para Chile que los del “No”, acosados por el odio, que los manda, jamás serán capaces de hacer.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/12/por-supuesto.html

sábado, 16 de septiembre de 2017

Un Broche de Odio - por Hermógenes Pérez de Arce

          El odio ha triunfado completamente en Chile. De eso no cabe duda. De partida, nos gobiernan los que siempre profesaron como doctrina la eliminación física del adversario y que personificó como nadie su apóstol, el “Ché” Guevara, organizador confeso de una “fría máquina de matar”, como él mismo escribió, según cita del historiador Álvaro Góngora en su última columna de “El Mercurio”, que ha suscitado las iras de los intelectuales de izquierda, pues ellos habían logrado impunemente transformar ante la opinión pública a los victimarios en “víctimas” (con enorme rédito económico, por añadidura) y, por tanto, a lo que más temen es a la verdad de los hechos que los delata como portaestandartes del odio.

          El triunfo de éste ha impedido la reconciliación de los chilenos y se ha producido acá exactamente el fenómeno previsto por Orwell en “1984”, en que el manejo de la opinión pública requiere, tal como en la novela citada, en que periódicamente el gobierno convocaba a “dos minutos de odio” de toda la población contra su “Enemigo Público N° 1”, Emmanuel Goldstein, acá lo mismo se haga contra el Enemigo N° 1 de los portaestandartes del odio, Augusto Pinochet.

          Doña Michelle Bachelet quiere terminar su mandato con tres medidas de exacerbación del odio: el traslado de los ancianos Presos Políticos Militares a una cárcel común, la plena publicidad de los relatos formulados ante la más escandalosa de las comisiones formadas bajo la Concertación para falsificar la historia reciente, la de “Prisión Política y Tortura”, que su fundador y formador, Ricardo Lagos, en un rapto de pudor que es propio de los conversos (él ponía bombas en su tiempo, como lo denunció Clotario Blest, pero terminó siendo “amado por los empresarios”), había decretado que no podrían publicarse en 50 años; y la renovación, como se hace cada cuatro años y cuando se avecina una elección, del supuesto “asesinato de Eduardo Frei”.

          Michelle Bachelet sabe que el odio reditúa en política. Cuando su antecesor, Sebastián Piñera, caía a los más bajos niveles de aprobación durante su mandato, tras ser sorprendido manipulando la elección de directiva de la ANFP para favorecer al club del cual era accionista controlador, y ello redundó en el despido de Bielsa, discurrió  como maniobra publicitaria y para remontar con la adhesión de los profesionales del odio, trasladar a los oficiales presos políticos en el penal Cordillera a Punta Peuco. Eso le permitió dejar el poder con un 34 % de aprobación, según la encuesta CEP, porque se ganó el aplauso de los comunistas cuando una decena de oficiales ancianos fueron transportados en buses que recibían las piedras de los frentistas al atravesar el pórtico del penal Cordillera, sobre el cual convenientemente se había instalado el emblema de la hoz y el martillo.

          Ella espera similar cosecha pronto, al trasladar a los Presos Políticos a un penal común, cumpliendo la petición que le formulara Carmen Gloria Quintana, que fuera sorprendida en 1986 portando recipientes altamente explosivos para incendiar buses de la locomoción colectiva, uno de los cuales fue volcado accidentalmente y la quemó a ella, convirtiéndola en mártir internacional y consiguiendo, además, que el Enemigo Público N° 1 de la izquierda sea execrado adicionalmente por “quemar a personas que pensaban distinto”, como declarara un político de derecha cuyo cerebro, como el de la mayoría, había sido convenientemente lavado.

          La publicación de los relatos ante la Comisión de la Tortura (necesarios para conseguir una pensión y otras prebendas), se espera, provocarán similar efecto, sobre todo si se evita la publicación de similares relatos de torturas de presos del MIR bajo Frei Montalva, que un grupo de abogados en que estaba Ricardo Lagos denunció a la Corte Suprema en 1970, o los relatos de políticos opositores a la UP, como Juan Luis Ossa y Maximiano Errázuriz sufrieron a manos de Investigaciones bajo Allende, cuando no había guerrilla armada (salvo la que éste organizaba) y se torturaba para no interrumpir la antigua tradición chilena en esa materia, que ahora se oculta para poder culpar exclusivamente al Gobierno Militar y pertrechar con otros cientos de millones de dólares fiscales anuales a los agentes del odio.

          En fin, la peritonitis mal operada de Frei Montalva, de la cual estaba consciente la hermana de Martita Larraechea que lo tenía a su cuidado y un yerno médico del mismo paciente, que nunca se hizo parte de la denuncia, servirá también de “broche de odio” para el término del mandato de Michelle Bachelet.

          Ésta podrá así dejar el poder cultivando odio hasta el último día de su mandato, sin otro riesgo que el de que cada vez más chilenos sigan acordándose de que bajo la Presidencia de su Enemigo Público N° 1 había paz en la Araucanía, los delincuentes eran castigados, y no los carabineros, y la inversión aumentaba y fluía al país, que crecía a una tasa de dos dígitos anuales y se ponía a la cabeza de América Latina.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/09/un-broche-de-odio.html

miércoles, 30 de agosto de 2017

El panorama político de Chile: Sebastián Piñera y José Antonio Kast por Carlos A. Casanova

Para aclarar el panorama político a los cristianos que viven en Chile y que se toman en serio la verdad y el orden de la justicia, es preciso desenmascarar a Sebastián Piñera y resaltar la figura de José Antonio Kast. En cuanto a Piñera, ya hay indicios suficientes de que este señor no es sino un revolucionario que viste terno y halaga el oído de los incautos.

Me voy a referir ahora a su actitud ante el aborto, pero podría extenderse esto a su actitud ante el “matrimonio” homosexual. Es claro que el aborto se acaba de aprobar en Chile por la acción mancomunada de Sebastián Piñera y Michelle Bachelet. La intervención de Bachelet es evidente porque, aunque ella también usa un discurso falso (lo que ahora no tengo tiempo de mostrar), por lo menos viste de rojo. Es una revolucionaria de palabras melifluas, apariencia bonachona, pero una revolucionaria de rojo, por lo menos.

La intervención de Piñera debe ser sacada a la luz con toda claridad. El 18 de abril de 2008 el Tribunal Constitucional, requerido por treinta y seis diputados de la Alianza, declaró inconstitucional la llamada “píldora del día después” en una sentencia valiente y profunda en la que no se pronunció sobre si esa píldora es o no abortiva (que lo es), sino que estableció: (a) que el Derecho constitucional protege toda vida humana, aun si el texto de la Constitución no lo dijera (considerando cuadragésimo  séptimo y quincuagésimo quinto a sexagésimo); (b) que sin lugar a dudas el cigoto y el embrión son seres humanos (cuadragésimo noveno a quincuagésimo cuarto); (c) que la píldora podría ser abortiva; y (d) que, en caso de duda, hay que impedir su distribución precisamente porque no es legítimo correr el riesgo de destruir una vida humana inocente. Pues bien: el Presidente de la Alianza, Sebastián Piñera, acto seguido, declaró que en esta materia “valórica” debía haber “libertad” para estar a favor o en contra de la distribución de la píldora y fue un factor determinante en que se aprobara una ley que permitía su distribución en los consultorios, en abierto desacato a la sentencia del Tribunal Constitucional[1].

Piñera hizo esta jugada afirmando que la píldora no es abortiva, cuando todo el mundo sabe, y él también, que sí lo es, que, aunque puede tener un efecto anticonceptivo, sus índices de eficacia en impedir el desarrollo de un embarazo según los días en que se tome serían inexplicables si no tuviera también un efecto abortivo. De esta manera, mintió abiertamente, siguiendo el juego del gobierno; contribuyó a relajar más las costumbres de Chile; erosionó el respeto a la vida humana desde la concepción; y acobardó a muchos de los parlamentarios y de los Ministros del Tribunal que se habían atrevido valientemente a decir la verdad hasta que la propia Alianza se abalanzó en su contra. ¿Podría pensarse en una acción más deletérea que ésta de Sebastián Piñera en lo que respecta a la defensa de la vida y la dignidad humanas en Chile?

Lamentablemente, la respuesta a la pregunta anterior es “sí”. Piñera realizó una acción más deletérea, pues cuando tuvo ocasión de hacer nombramientos de Ministros del Tribunal Constitucional, sustituyó a José Antonio Viera-Gallo por M. L. Brahm, que fue quien inclinó la balanza en favor del aborto y que es una feminista a quien seguramente conoce bien  pues era la persona de su mayor confianza en La Moneda[2].

Lo que puede verse por estas actuaciones de Sebastián Piñera es que él ha debilitado considerablemente a la importante porción de la población chilena que está dispuesta a exigir al poder político que respete la verdad moral como un límite infranqueable. (La verdad moral, por cierto, es el único limite real que puede oponer al Leviatán un ciudadano desprovisto de poder. Por eso precisamente los movimientos totalitarios y tiránicos intentan seducir a la masa para que se “libere” de la verdad moral: de este modo la masa queda a merced del gobierno tiránico o totalitario).

Desde hace años, cuando supe que Sebastián Piñera le había comprado Chilevisión a la familia Cisneros de Venezuela, sospeché que él sería la mampara de la familia Rockefeller en Chile, así como los Cisneros son la mampara en Venezuela. Pero no me atreví a publicar esto porque me pareció que la evidencia de los apetitos revolucionarios del empresario chileno no era tan sólida. Ahora me parece que estos apetitos han quedado claros.  Los Cisneros son los únicos empresarios de la comunicación que formaron su emporio durante la existencia de la república y que no han sido perturbados por Chávez y el chavismo. En realidad, desde hacía muchos años estaban trabajando en socavar las reservas morales del país, de manera que Chávez debe haberlos visto como importantes aliados. De manera análoga, Piñera ha trabajo por desarticular la resistencia moral de Chile ante el asalto del movimiento totalitario que amenaza a esta república y que ahora lidera Bachelet.

Por todas estas consideraciones, me parece que los chilenos que comprenden la situación a fondo deberían quitar su apoyo político a Sebastián Piñera, sin darlo a ninguno de los otros candidatos comprometidos con la revolución. Es decir, a ningún candidato con excepción de José Antonio Kast.

Es muy llamativo que, habiendo obtenido Manuel José Ossandón un cómodo segundo puesto en las elecciones primarias de la Alianza, de inmediato la prensa haya intentado catapultar como el sucesor de Piñera en el liderazgo de la Alianza no a Ossandón, sino a Felipe Kast. Claramente los medios están comprometidos con la revolución, y un candidato que es verdaderamente católico como lo es Ossandón, les resultará antipático. También es llamativo la manera como Bachelet hizo sus pactos y jugadas políticas dentro de la DC para eliminar el liderazgo de Soledad Alvear, y crear una DC dócil a la agenda de la “Nueva Mayoría”, una coalición cuyo único fin pareciera haber sido el asesinato de la DC. La situación de Chile es tan peligrosa, se encuentra el país ante un abismo tan oscuro y profundo, que me parece que estos personajes y todos los demás que comprendan la situación, deberían olvidarse de banderías políticas y apoyar públicamente a José Antonio Kast. Yo creo que Manuel José Ossandón y Soledad Alvear han sido traicionados, respectivamente, por la Alianza y por la DC. Es hora de que ellos piensen en Chile, antes que en lealtades partidistas, que ya no existen.

Como filósofo, no me parece que deba estar comprometido con ningún movimiento político. Pero, cuando veo la situación de este Chile, mi Patria adoptiva, entiendo que no puedo quedarme callado. Bachelet quiere poner fin a la autonomía universitaria, a las instancias republicanas de discusión racional, al respeto a la vida, al matrimonio y la familia, quiere promover la subversión de la Araucanía y del Norte. La mayoría de los candidatos o bien tienen esa misma agenda o bien tienen una agenda que simplemente va a preparar el camino para que los marxistas vuelvan al poder en el 2022 con toda la fuerza que necesitan para asesinar la república. Por todo esto, me veo empujado a apoyar a José Antonio Kast.

Aun si Kast perdiera las elecciones en la primera o en la segunda vueltas (que no es seguro), si sacara un porcentaje importante de los votos,  estaría cambiando el panorama político de Chile. Estaría anunciando a los totalitarios que, a pesar de todas sus maniobras y recursos, hay una minoría importante que va a resistir con todas sus fuerzas la imposición de la tiranía y la destrucción de la Patria. Esa minoría podría catalizar las fuerzas del pueblo chileno en el momento decisivo en que nos encontremos en la última encrucijada: en la dirección a que apuntan los medios de comunicación se hallarán la tiranía y la disolución de Chile; en la dirección en que apunten las aspiraciones de los chilenos se hallarán la libertad y la verdadera liberación. Entonces es posible que el valor y el buen juicio que hasta ahora ha demostrado este país cuaje en torno a esa minoría. Entonces, inesperadamente, ete pueblo podría infligir una nueva derrota a quienes ya están gustando con anticipación la venganza total que esperan alcanzar muy pronto contra la república que tenazmente ha rechazado siempre la pesadilla totalitaria.

Fuente: http://carlosacasanovag.blogspot.com/2017/08/el-panoramapolitico-de-chile-sebastian.html

martes, 4 de julio de 2017

Exit Kast, Enter Kast - por Hermógenes Pérez de Arce


          Desaparece de la escena Felipe Kast y entra en escena José Antonio Kast, el único candidato de derecha, defensor del legado del gobierno que primero salvó y luego cambió a Chile; el único que defiende a los presos políticos militares y el único capaz de solucionar el problema de la Araucanía, que por cierto no existía bajo el Gobierno Militar, cuando los caciques agradecidos designaban a Pinochet “Gran Conductor y Jefe” y le daban el triunfo al “Sí” en la región, en 1988.

          El problema de José Antonio será en lo sucesivo enfrentar las zancadillas, trampas y ninguneo promovidos en su contra, todo lo cual conocí bien por experiencia propia hace muchos años y he vivido como comentarista desde que un personaje poderoso y sin escrúpulos se lanzó como candidato. Anoche, en un foro televisivo, el periodista Fernando Paulsen mencionó a José Antonio Kast como una figura que competirá en la elección y confesó que, cuando en anterior oportunidad hizo lo mismo, lo habían llamado para criticarlo, preguntándole “¿para qué lo nombras?”. De eso se trata. Pero de nuevo lo nombró. Bien por él. Y de nuevo va a recibir presiones para que no lo vuelva a mencionar. Ésa es la atmósfera bajo la cual vivimos.

Bajo ella vive la derecha, que mayoritariamente ha abrazado la candidatura de un sujeto que carece de los mínimos atributos valóricos y políticos para representarla. Ha sido un encarnizado promotor de la prevaricación contra los militares retirados y un detractor impenitente del Gobierno Militar. El canal del que fue propietario, Chilevisión, ofició de portaestandarte de la desfiguración de la verdad histórica y lo sigue haciendo. El mismo Piñera insultó a la derecha política que lo llevó a la Presidencia, calificándola como una horda de “cómplices pasivos” de delitos inventados. Pero esa derecha, aun insultada por él, ahora hace caso omiso de ello y de todas sus transgresiones éticas, de su abuso de los paraísos fiscales y de las sociedades “zombies” para poner su patrimonio a salvo de los impuestos que él mismo alzó al resto de los chilenos menos “vivos” que él; hace caso omiso de su servilismo con la izquierda marxista para perseguir ilegalmente a los Presos Políticos Militares, de su proclamación del comunista Teitelboim como “un grande de la historia de Chile” y de su presencia en la guardia de honor ante el féretro de Hugo Chávez.

          José Antonio Kast había llamado a sus partidarios a no votar en las recientes primarias, pero, pese a ser seguidor suyo, no le obedecí porque creía que, si en esas elecciones competía un político de derecha como Ossandón, con manos limpias, contra un individuo que carece de ambos atributos, había que apoyar al primero. Curiosamente, este llamado tuvo mucho más efecto entre la gente de una comuna pobre y que no era de la derecha tradicional más partidaria del Gobierno Militar, que en los considerados como bastiones de esta última: Ossandón, por ejemplo, salió primero, con el 49 % de los votos, contra 41 % de Piñera y 10 % de Felipe Kast, en la comuna de Lo Espejo. Gente modesta que entendió el mensaje moral. Y, en cambio, Ossandón fue realmente castigado en la comuna de Vitacura, donde obtuvo apenas 2,76 % de los votos, perdiendo ante Felipe Kast (20,56 %) y donde Piñera sacó una extraordinaria votación de 76,68 %.

          ¿Qué fue de esa Vitacura que en 1989 me hizo el honor de ser la única comuna de Santiago donde yo, candidato a senador defensor del Gobierno Militar y de la línea del “Sí”, vencí tanto a Eduardo Frei Ruiz Tagle como a Sebastián Piñera? ¿Cómo puede ese electorado haber cambiado tanto? Es que ha cambiado y mucho. Todavía en 2005 recuerdo cuando, espontáneamente, me hicieron un homenaje en plena Vitacura, en Casapiedra, llena a reventar con más de mil quinientas personas que pagaron su cena, por mi inclaudicable defensa del Gobierno Militar y Pinochet. Hoy eso sería imposible: de eso ya no queda nada. Hoy le dan casi el 77 % al denostador de ellos mismos como “cómplices pasivos”, al perseguidor, con mil querellas sin base legal, de los militares retirados que combatieron el terrorismo marxista, hoy ancianos; le dan esa gran mayoría al sujeto controlador de sociedades enredadas con facturas falsas y que logra silenciar a sus críticos utilizando los medios que cualquiera puede imaginar.

          Lo he dicho varias veces: eso sucede porque la derecha vive una crisis moral. “Sí, dicen, reconocemos que Piñera es o ha hecho esto o lo otro, pero va a ganar a la Nueva Mayoría y eso es lo único que importa”. Hoy el diario digital “El Mostrador” se hace cargo de esta derecha que pasa por sobre la verdad, los valores y los principios con tal de ganar una elección y combatir la amenaza a su bienestar material. Aquella para la cual el fin justifica los medios.

          Pero ahora se inicia una nueva etapa. Tenemos otro Kast, José Antonio, un candidato de derecha con las manos limpias, consecuente con sus ideas de siempre y honesto. Defensor de la verdad histórica y crítico de la prevaricación de los jueces contra los militares. Fiel representante del principio de autoridad dentro de la ley para enfrentar el terrorismo, el desorden y la delincuencia.

Ha reunido las firmas necesarias para inscribirse en la contienda y tendrá el derecho legal a una franja electoral y a participar en los foros televisivos y radiales presidenciales. Representa las ideas y las acciones que en algún momento sustentó una mayoría sustancial del país, como la que, a través de sus representantes elegidos para la Cámara de Diputados, llamó a los militares en 1973 a poner término a la situación a la cual la revolución marxista lo había llevado. Incluso todavía en 1988, frente a un cerco y un financiamiento internacionales que apoyaban a los marxistas y a los demócratas que, pasado el peligro totalitario, habían sentido renacer sus apetitos de poder, el “Sí” representativo de la lealtad a los principios y al ideal de derecha obtuvo un significativo 44 % de los votos.

          Según los resultados de ayer, hoy de ese patrimonio electoral no queda casi nada. Pero la verdad y los principios siempre existen, aunque no tengan votos. Lo entendieron mejor los votantes modestos de Lo Espejo que los elegantes de Vitacura. Eso tiene un valor moral. Es capaz de convocar a la gente realmente honesta, la que paga el pasaje en lugar de evadirlo, y que es mayoría.

          Enter José Antonio Kast, cuyo  mensaje de honradez, libertad y verdad, de aquí al 19 de noviembre, no podrá seguir siendo silenciado como lo ha sido hasta ahora. Y eso representa un gran cambio en la política nacional.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.cl/2017/07/exit-kast-enter-kast.html

lunes, 5 de junio de 2017

SOLUCIONANDO UN PROBLEMA - por Máximo


Un nuevo ataque no-terrorista en Reino Unido, esta vez en Londres. Debe ser una tranquilidad para los habitantes de la capital británica, saber que el acto reivindicativo no fue perpetrado por “Agentes del Estado”, sino por personas que tienen un problema y tratan de solucionarlo, como nos explicó el candidato presidencial Alejandro Guillier.

Una camioneta arrolló a una veintena de peatones en el Puente de Londres, acto seguido bajaron del vehículo los señores que tienen un problema y tratan de solucionarlo, acuchillando a quienes se colocaban por delante. Al parecer el problema de estos no-terroristas eran las personas que por ahí transitaban. En un mercado cercano, otro grupo de personas con problemas, estaba dedicada al apuñalamiento masivo a discreción.

De todas formas los habitantes de Londres pueden dormir tranquilos, el país está a salvo del terrorismo. Solo basta con que les resuelvan los problemas a los señores de cuchillos largos, y listo. Basta con que todos se conviertan al Islam, los hombres se dejen barba, las mujeres se encierren en la cocina y los maricones se suiciden antes de que los maten por no respetar la palabra divina.

A veces la solución a los problemas ajenos es tan fácil que no sé la razón para no complacerlos. En Chile, por ejemplo, las personas que tienen un problema y tratan de solucionarlo solo quieren que nosotros, los huincas, que somos los causantes de sus problemas, les entreguemos parte del territorio de manera gratuita.

Acto seguido aplicarán una limpieza étnica, expropiarán todas las propiedades de todo aquel que sea un problema, transformarán la región desde un paraíso natural a un paraíso terrenal, y todos felices y contentos. Todo esto financiado, seguramente, con una multimillonaria indemnización a cargo de los contribuyentes de la norteña Republica de Barbarilandia, a cuenta de los 500 años de ocupación.

Por supuesto que todas las obras públicas, instalaciones, construcciones, empresas, campos cultivados, escuelas, hospitales y demás cachivaches que nosotros, los problemáticos causantes de problemas, hemos financiado desde hace siglos, no serán descontados de la indemnización. Negocio redondo.

Solo me queda la tranquilidad que en Chile no hay terrorismo. Hoy todos dormiremos un poco más tranquilos.

Y en Londres también.

Fuente: https://blog-de-maximo.blogspot.cl/2017/06/solucionando-un-problema.html